Me dieron un puñetazo que me dejó inconsciente
«Siguen existiendo las agresiones homófobas, aunque las neguemos». Aquí, en Asturias y a plena luz del día. Lo asegura una víctima: Tomás (nombre ficticio), ovetense de 39 años, al que el pasado sábado, 9 de mayo, le insultaron y le golpearon brutalmente cuando volvía a casa. Un puñetazo le dejó inconsciente. No recuerda nada: solo que en la esquina de las calles Caveda y Foncalada, en el centro de Oviedo, se topó con tres jóvenes que le agredieron y que tiempo después «despertó», gracias a que un trabajador de un supermercado cercano le incorporó y le sentó.
[–>[–>[–>«No me dio tiempo a reaccionar. Fue todo muy rápido. Al dar la curva, noté el primer puñetazo», relata Tomás, aún con el susto metido en el cuerpo. Sabe que eran jóvenes y que son tres los que vinieron por delante y cree que otro le perseguía por detrás. Pero por más que se esfuerza, no consigue recordar sus caras. «Siento rabia y quiero visibilizarlo», afirma. Por eso, se ha animado a contar su testimonio a LA NUEVA ESPAÑA.
[–> [–>[–>A las siete y media de la mañana
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Todo ocurrió ese sábado a las siete y media de la mañana. Tomás quedó con unos amigos y salió de fiesta. «Sí que bebí, bebí unas cervezas, pero no iba borracho». Estuvo por varios bares del centro de la ciudad y al amanecer emprendió el camino de vuelta a casa.
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«Te vamos a matar»
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Pero a la altura del centro de salud de La Lila, un grupo de jóvenes le comenzó a increpar. «Me dijeron ‘Hijo de puta, maricón de mierda, te vamos a matar’. Yo, como ya estoy acostumbrado, ni me paré a discutir ni nada. Sí que dije unos insultos, pero no me paré, seguí mi camino a casa. Caminé hacia Foncalada y en la esquina…». Se encontró con el primer puñetazo. «Me caí al suelo y me quedé inconsciente. Sé que me dieron otro, porque lo noté pero de aquella manera… No recuerdo nada de ese momento». Su siguiente imagen es la de «un chico, creo que trabajador de un supermercado, que me levantó y me sentó en el primer escalón de Foncalada. Me había puesto un pañuelo en la ceja porque estaba sangrando«.
[–>[–>[–>Le tuvieron que poner puntos
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Tomás no sabe cuánto tiempo estuvo tirado en el suelo. Quizá media hora, porque cuando recuperó la consciencia ya eran las ocho de la mañana. Llegó la Policía, presentó la correspondiente denuncia y le pusieron unos puntos en el ambulatorio de La Lila. Después fue al HUCA a hacerse un escáner, porque le dolía «mucho» la cabeza. Las pruebas dieron que todo estaba bien, pero la rabia y el miedo que siente por dentro no se lo quita nadie.
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La investigación sigue su curso y de momento no hay detenidos. «El grupo que me insultó en La Lila era grande, pero no sé si fueron los mismos que me atacaron. No sé de dónde venían. Yo iba andando rápido y sí que percibí que alguien me seguía por detrás», relata.
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[–>Este sábado se celebrará en Oviedo una concentración en respuesta a las agresiones homófobas (será a las 18.00 horas en la plaza Longoria Carbajal) y el domingo se celebra justamente el Día Internacional contra la Homofobia. Dice que no quiere protagonismo, solo denunciar una situación que tristemente pasa. Y pasa más de lo que se piensa. «Oviedo, aunque parece una ciudad muy tranquila y segura, no es tan segura. A mí me golpearon a plena luz del día», remarca.
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