Múnich, el reto de construir sin sacrificar el pulmón verde
Múnich, capital del próspero ‘land’ de Baviera, tiene un par de lamparones en lo que a vivienda asequible se refiere. Demográficamente, es con sus alrededor de 1,5 millones de ciudadanos la tercera ciudad más poblada del país, tras Berlín y Hamburgo. Se extiende por una superficie de 310 kilómetros cuadrados y tiene una densidad de población moderada, 4.844 habitantes por kilómetro cuadrado. Es entre estas tres grandes ciudades la que más superficie edificada tiene, un 46,6%, frente al 39% y el 36% respectivamente de Berlín y Hamburgo. No puede permitirse, por tanto, sacrificar sus espacios verdes a cambio de construir nueva vivienda o aumentaría el agravio comparativo en cuanto a pulmones ciudadanos, sinónimo de calidad de vida. Es, además, la ciudad más cara de Alemania: el metro cuadrado de una vivienda de propiedad está en los 8.076 euros, el doble que en Berlín; si es de nueva construcción se dispara hasta los 11.580, según cifras de 2025.
[–>[–>[–>Se estima que la población muniquesa crecerá en otros 200.000 habitantes hasta 2030. Y ya hoy es prácticamente imposible encontrar vivienda, ha admitido Cornelius Mager, quien fue responsable de Urbanismo de la capital bávara durante más de dos décadas. En ese periodo impulsó su departamento el llamado ‘Perspektive München’. En sus propuestas de densificación entraron conceptos como la redistribución de viviendas unifamiliares, de dos o tres plantas, para convertirlas en núcleos con cuatro o cinco pisos. También la reutilización como vivienda de antiguos edificios de uso industrial, destilerías de cerveza, cuarteles y residencias para soldados. También incluyó un concepto de «construcción hacia arriba» en edificios residenciales cuyas estructuras lo permitan. Siempre, claro está, que no se vulneren los estrictos criterios de altura ni se sacrifique zona verde. Cualquier solicitud de edificación o ampliación corre el peligro de quedar en suspenso en caso de denuncia por los vecinos afectados ante una instancia judicial.
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Modelos de actuación rápida
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El vecindario ya residente suele ser el más escéptico ante este tipo de transformaciones urbanas, advertía Mager al diario muniqués ‘Abendzeitung’, a modo de despedida o balance ante su jubilación, hace tres años. Por entonces, el acceso a la vivienda asequible se había consolidado como el principal quebradero de cabeza no solo para los muniqueses, sino para toda Alemania. En 2024, el gobierno del canciller Olaf Scholz, una coalición entre socialdemócratas, verdes y liberales, flexibilizó la legislación sobre construcción de viviendas para facilitar los procesos de densificación, incluida la «construcción hacia arriba» en determinadas zonas, lo que en ciudades como Berlín solo se ha aplicado excepcionalmente.
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El ámbito político se suele pasar la patata caliente del acceso a la vivienda de un nivel al siguiente. Desde el poder municipal se insta al ‘land’ a actuar, mientras que el Gobierno regional eleva la cuestión al nacional. A escala académica, un estudio de la Universidad Técnica de Múnich, dirigido por el catedrático Alain Thierstein, estimaba el 100.000 el número de ciudadanos a los que se podría alojar en la capital muniquesa aplicando conceptos de densificación y sin necesidad de tocar la normativa vigente. Son modelos de actuación susceptibles de ser activados de forma rápidas, sin esperar a la acción política.
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