Economia

No paramos de ver sustos en política y nos acostumbramos. Tendríamos que salir todos a la calle

No paramos de ver sustos en política y nos acostumbramos. Tendríamos que salir todos a la calle
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  • Publishedmayo 30, 2026



Gabriel Escarrer, presidente y CEO de Meliá Hotels International, estaba este jueves en Málaga como un niño con zapatos nuevos.

Meliá es una de las mayores multinacionales del mundo con más de 400 hoteles, pero inaugurar otro establecimiento para alguien que lleva toda la vida en este sector es siempre un motivo de orgullo. Un paso más, además, para afianzar su liderato en España.

Y no es un hotel cualquiera. El ME Málaga ha supuesto una inversión de 44 millones de euros. Se demolió un antiguo edificio en pleno casco histórico de la capital y se ha levantado un inmueble de 5 estrellas que, según asegura el propio Escarrer, «es el más caro de Málaga».

El hotel abrió al público en diciembre, pero la inauguración oficial se ha realizado ahora con la presencia del CEO de la compañía y más de 250 representantes de la política, el turismo o la sociedad malagueña. Previamente, Escarrer concedió una entrevista a EL ESPAÑOL de Málaga sin pelos en la lengua.

-¿Está España en el mejor momento turístico de su historia a tenor del continuo aumento de viajeros?

-A mí me gustaría que en vez de hablar de crecimiento en el número de turistas sigamos concentrados en el dispendio que hace ese turista. Hay muchos políticos a los que se les llena la boca cuando hablan de alcanzar la meta de los cien millones de turistas. Yo no sé si es una meta sana. Es mejor que ese crecimiento se vea en el gasto de ese turista que en el número de visitantes que tenemos.

-¿Están ayudando los políticos de las diversas administraciones al sector?

-Va por barrios. Muchas de las competencias de turismo, por no decir la totalidad, están transferidas a las comunidades autónomas.

Si tuviese que destacar dos comunidades autónomas en España donde se genera el clima para invertir y esa complicidad de la colaboración público-privada, pondría de ejemplo Andalucía y la Comunidad de Madrid.

Son dos comunidades que siempre ayudan en la apuesta por la calidad. Me siento muy cómodo en ellas y mientras tengamos esta estabilidad política en estas dos comunidades, verán cómo Meliá sigue creciendo de forma importante.

-En Andalucía acaban de ser las elecciones y habrá estabilidad a la espera de ver cómo se resuelve el acuerdo entre el PP y Vox. ¿Piensan crecer más en Andalucía entonces?

-Siempre. Nosotros en la provincia de Málaga tenemos 22 hoteles y en toda Andalucía 39. Y ha sido un crecimiento apostando por la calidad. Hace tres años en la provincia de Málaga solo teníamos un hotel de 5 estrellas, el Don Pepe en Marbella, y ahora tenemos cinco hoteles de 5 estrellas.


Escarrer posa en la azotea del hotel ME Málaga con la Alcazaba detrás.

Carlos Díaz

-En el resto de España, ¿qué provincias les interesan más para invertir?

-Para mí Andalucía y Madrid son los dos destinos prioritarios, pero en líneas generales toda España. Somos la compañía líder en España y bajo ningún concepto queremos poner en riesgo ese liderazgo.

Piense que España siempre es el primero o el segundo destino turístico a nivel mundial y es, por desgracia, de las pocas industrias de las que podemos decir que somos líderes a nivel mundial. Y, dentro de eso, ser la compañía con mayor implantación en el país es algo que a mí me llena de orgullo. Insisto, no quiero poner en riesgo ese liderazgo, por lo que más vale que sigamos creciendo.

Dicho esto, insisto también en que no es un tema de crecer por crecer sino que el turismo pase de volumen a valor. Es el modelo en el que tenemos que trabajar todos de la mano de la iniciativa pública para diseñar el modelo turístico que queremos tener.

Apuesta territorial

“Andalucía y Madrid son nuestros destinos prioritarios. Mientras tengan estabilidad política Meliá seguirá creciendo ahí”

-Meliá tiene hoteles en todo el mundo. ¿Está alterando la incertidumbre mundial el turismo o las personas quieren viajar y disfrutar pase lo que pase?

-Nos gustaría tener un marco geopolítico de estabilidad. Es verdad que la guerra Irán-Estados Unidos de alguna forma está favoreciendo a los destinos del sur de Europa por ser percibidos como destinos refugio, destinos seguros.

No obstante, a mí me gusta ser bueno por méritos propios, no por desgracias ajenas. Tenemos que aprovechar esta oportunidad para conseguir fidelizar al turismo de antaño que quizá durante los últimos años se ha ido a otros destinos ya sea del norte de África, Egipto o la zona de Turquía. Ofrecerles nuestra mejor cara, nuestra mejor simpatía, nuestra mejor amabilidad y fidelizarlos.

Estamos viendo cómo está mejorando la demanda de los principales destinos emisores europeos de cara a España, Portugal, Grecia e Italia. En cualquier caso, espero que se recuperen lo antes posible porque esta inestabilidad no es buena para nadie.

-Usted se crió con su padre en los hoteles de Mallorca. ¿Qué echa de menos de esa época?

-Le acompañaba a todos lados, era como su perrito faldero y aprendí mucho. Era un gran líder y aprendí los valores, la vocación de servicio, la necesidad de ser próximo a la gente, la innovación o la excelencia.

Son valores que han perdurado durante los setenta años que vamos a cumplir este año en la compañía. Es lo que nos ha hecho estar donde estamos hoy en día.

El turismo ha evolucionado mucho. Se han hecho las cosas muy bien y se ha situado a España como el destino turístico más competitivo del mundo. Y no lo digo yo, lo dice el Fondo Monetario Internacional año tras año.

Podemos estar muy orgullosos de que, al fin, los que nos sentimos muy españoles y yo soy sin lugar a dudas un exponente de ello, tengamos una serie de industrias en donde somos referentes a nivel mundial como el turismo, el textil, el bancario, alguna eléctrica y algunas constructoras españolas que están haciendo las mayores obras de infraestructura a nivel mundial.

Gabriel Escarrer en un momento de la entrevista.


Gabriel Escarrer en un momento de la entrevista.

Carlos Díaz

-Se dice en la hotelería y en la hostelería que cada vez es más difícil encontrar buenos profesionales. ¿Qué opina usted?

-Sin lugar a dudas. El mayor reto que tienen todas las empresas de servicio y turismo es captar el talento. Tenemos que ser muy atractivos y ahí estamos trabajando mucho en la marca empleadora. Y dentro de esta marca empleadora los valores de los que hablaba antes son muy importantes.

Hoy en día, por desgracia, muchos políticos no dan una imagen de fiabilidad. Y para muchos jóvenes hay pocos referentes. Creo que los empresarios y, sobre todo, las empresas familiares con visión largoplacista tenemos que intentar ser un referente para ellos, enviar un propósito y que este propósito esté alineado con el propósito que tengan ellos.

Y el reto no es solo captar el talento sino enamorarlo. Hay gente que dice retener el talento, a mí no me gusta el término retener. A mí me gusta enamorar y que sigan creciendo con nosotros.

En el caso concreto de este hotel en Málaga, el 80% de los 150 empleados que tiene son de promoción de otros hoteles que tenemos en la zona y para el resto tuvimos unas jornadas de puertas abiertas para captar talento en las que recibimos más de 8.000 solicitudes.

Problema de la vivienda

“Estamos invirtiendo muchísimo en viviendas para nuestro personal. Pero llama la atención de que otra vez los empresarios tengamos que buscar soluciones por una falta de planificación adecuada por parte de nuestros políticos”

Me llena de orgullo tener esta demanda de gente que quiere formar parte de la familia Meliá. Son las cosas que, como empresario, cuando te vas a dormir dices “oye, qué orgullo, hacemos algo bien y merece la pena ser empresario”.

Eso tiene que ver mucho con la marca empleadora, pero también tiene que ver mucho con la idiosincrasia del pueblo andaluz. O sea el pueblo andaluz y Málaga, sin lugar a dudas, es un exponente, me encanta esa alegría, ese agradar y ese aluvión no lo tenemos en otro lugar de España.

-Comenta usted que en momentos como ese merece la pena ser empresario. Las patronales lamentan una y otra vez que, pese a que son las empresas las que generan empleo y riqueza, a los empresarios se les sigue viendo como personas no fiables o incluso como explotadores. ¿Qué piensa usted?

-Tenemos la obligación entre todos de cambiar esa idea. Pero creo que, dentro de eso, las empresas familiares tenemos un plus adicional porque, al fin y al cabo, van ligadas a un apellido, a un legado del fundador y es algo que tiene que perdurar generación tras generación.

La diferencia de las empresas familiares con otras empresas es que en éstas últimas quizá el consejero delegado tiene una visión muy cortoplacista: yo estoy en el cargo X años, intento maximizar el resultado de la empresa, a veces también maximizar mi propio resultado consiguiendo objetivos que a medio plazo son muy retadores, pero que sé que igual el siguiente los va a pagar con creces por estrujar demasiado ciertas métricas económicas.

Hoy en día hay pocos referentes porque en el mundo político lo estamos viendo todos los días. No paramos de ver sustos y la pena es que ya nos acostumbramos a ver sustos, cuando tendría que ser algo que nos pusiésemos todos saliendo a la calle.

En España como referentes intentamos que sean los empresarios de las empresas familiares, los deportistas… Ahí, oye, tener mi compañía hotelera con Rafa Nadal para mí es un orgullo porque es otro referente en valores, otro referente como líder.

-Hablaba antes de captar y enamorar el talento. Pero estamos viendo como en lugares como la Costa del Sol o Mallorca, entre muchos otros, los trabajadores no pueden ir porque es inaccesible el precio de la vivienda en alquiler o venta. ¿Tienen en Meliá algún plan concreto para ello?

-Estamos invirtiendo muchísimo en viviendas para nuestro personal. Pero llama la atención de que otra vez los empresarios tengamos que buscar soluciones por una falta de planificación adecuada por parte de nuestros políticos.

Se está dando muchas facilidades a los inmigrantes para regularizar sus papeles y son personas que vienen a trabajar, pero no se está trabajando desde hace años en viviendas sociales o viviendas asequibles, con lo cual este problema se agrava año tras año.

Pero muchos políticos con esa visión cortoplacista de una legislatura ya dejan el problema para el siguiente. Y somos los empresarios los que tenemos que dar un paso adelante. El año pasado Meliá invirtió 7 millones de euros para buscar soluciones habitacionales a nuestros empleados en toda España.

El presidente y CEO de Meliá en el hotel ME Málaga.


El presidente y CEO de Meliá en el hotel ME Málaga.

Carlos Díaz

-En su perfil de Linkedin se declara un enamorado de los viajes.

-Es lo más bonito. Al final cuando uno muere ¿qué se lleva a la tumba? Experiencias y muchas de esas experiencias se dan en viajar con familia.

Mis padres, por desgracia, se fueron y lo que más recuerdo es viajar con ellos, conocer nuevos lugares y experimentar nuevas culturas.

Vivimos en la industria de la felicidad, la industria de las experiencias, y viajar es lo más enriquecedor.

Yo creo que si mucha gente viajara, además de que se arreglarían muchos problemas psíquicos, se romperían muchos tabúes, se haría que la gente dejara de pensar en independencias, en cosas raras.

Yo me siento muy orgulloso de mi origen mallorquín y me siento muy orgulloso de ser español, pero soy un ciudadano del mundo y viajar y visitar países te enriquece muchísimo.

Cuando veo gente que se cierra, que se queda en su casa, no lo entiendo. Hoy estamos en un mundo en el que no hay barreras, en un mundo digital, en un mundo donde puedes aprender de todo y hablando idiomas puedes enterarte de todo.

-Hay gente que viaja, se lo pasa bomba y luego no quiere turistas en su ciudad. ¿Qué piensa de la turismofobia que se está dando en varias ciudades de España?

-Está claro que tenemos que poner todos de nuestra mano. En España ha proliferado la vivienda vacacional muy por encima de sus posibilidades y no ha habido una voluntad de poner orden.

Yo no estoy en contra del alquiler vacacional, pero creo que hay que regularlo y hay que poner una cuota. En Málaga, por ejemplo, las plazas en viviendas vacacionales cuadruplican las hoteleras. Y una buena parte de ese crecimiento se ha dado en los cascos históricos, en los núcleos antiguos.

Ventajas de viajar

“Si mucha gente viajara, además de que se arreglarían muchos problemas psíquicos, se romperían muchos tabúes, se haría que la gente dejara de pensar en independencias, en cosas raras”

Eso está haciendo que haya un proceso de gentrificación donde el ciudadano de toda la vida está moviéndose del casco antiguo y se está dando paso a ese cliente que viene a pasárselo bien.

Estamos cambiando el colmado y el comercio de proximidad por un comercio de tapas y por supermercados abiertos veinticuatro horas. Estamos rompiendo la identidad de esos núcleos históricos y los estamos convirtiendo en parques temáticos. Y para eso está Disney y Port Aventura que lo hacen muy bien.

La gente lo que busca es la autenticidad. Y esa autenticidad te la da convivir con gente local, estar con ellos y ver el comercio tradicional que es lo que ha hecho a este país tan auténtico y tan único.

Si empezamos a quitar esto y empezamos a poner restaurantes de fast food, supermercados de veinticuatro horas y lugares de tapas, fantástico para el cliente, pero el residente va a decir “oye, no me siento a gusto”.

-No tiene pinta de que haya vuelta atrás en esta situación.

-El Ayuntamiento de Málaga está propiciando una moratoria y creo que es un buen momento para, entre la oferta pública y la oferta privada, diseñar qué modelo turístico queremos a futuro.

Y uno de ellos, para mí el más tangible y más palpable, es el cash flow social. Cuando voy a un municipio, a una provincia o una comunidad autónoma tengo mi contribución a la riqueza de ese lugar.

Puedo enseñar que este hotel con 128 habitaciones tiene más de 150 empleados directos, tengo unos noventa y tantos indirectos, pero también lo que estoy comprando a los proveedores locales porque más del 93% de lo que compro es a un proveedor de proximidad, estamos hablando de un radio de 100 kilómetros.

Podemos enseñar cuánto estamos contribuyendo a las arcas municipales, a las arcas autónomas, a las arcas estatales. Eso pone de manifiesto el impacto que tiene un negocio como un hotel de calidad en la ciudad comparado con un alquiler vacacional.

Con un alquiler vacacional además, muchas veces, aunque no quiero generalizar, hay economía sumergida y se generan empleos por horas.

No puede ser que una ciudad como Málaga, en los últimos diez años, tenga cuatro veces y media más oferta turística de alquiler vacacional que hoteles. Y eso propicia además que muchas de esas viviendas en vez de destinarse a la gente o a los trabajadores se destine al alquiler vacacional, con lo cual agrava más el problema y encarece más la vivienda.

-El precio de los hoteles ha subido mucho. ¿Por qué?

Está muy barato, demasiado barato. Si ves a un hotelero mallorquín que te diga que las cosas van muy bien o que está vendiendo muy caro, o no es hotelero o no es mallorquín (se ríe).

Nuestra compañía en los últimos tres años ha invertido más de 270 millones de euros en reposicionamiento de producto solo en Andalucía por esa apuesta que hablábamos de la calidad.

Escarrer en un momento de la entrevista.


Escarrer en un momento de la entrevista.

Carlos Díaz

Al final, el precio lo marcan las redes sociales. Si tú tienes un buen review, una buena puntuación en Booking, en Expedia, en TripAdvisor… eso es lo adecuado.

O sea, para mí no es una cuestión de precio, es una cuestión de no tomar el pelo a nadie. Este hotel que inauguramos en Málaga, la última vez que lo miré tenía 9,4 en Booking. Es el hotel más caro de la ciudad de Málaga sin lugar a dudas. Para mí ese es el modelo adecuado: caro o no, no lo sé, el cliente lo que percibe está muy por encima de lo que paga, con lo cual ese es el modelo que hay que mirar.

-Ha venido a Málaga para inaugurar oficialmente el nuevo hotel ME Málaga, un cinco estrellas en pleno centro. ¿Qué supone para la compañía este hotel?

-Un día muy bonito y un sueño hecho realidad. A mí me encanta la ciudad de Málaga, la provincia y abrir nuestro buque insignia en esta ciudad tan maravillosa que siempre pongo de ejemplo de colaboración público-privada, empezando por el alcalde Francisco de la Torre.

La acogida que hemos tenido por parte de los ciudadanos de Málaga en los cinco meses que lleva abierto es espectacular y me remito a los hechos. Más de la mitad de los clientes que tenemos en los distintos puntos de comida y bebida es gente local.

Siempre digo que un hotel conecta con la comunidad y con los ciudadanos cuando es capaz de atraerlos. Y en este caso que más de la mitad de nuestros ingresos provengan de la gente local es que algo debemos estar haciendo bien.

-Hace apenas 15 años no había ningún hotel de 5 estrellas en Málaga capital y ahora hay varios. ¿A qué cree que se debe este cambio?

A la transformación propiciada en la ciudad, empezando por el alcalde y siguiendo por los inversores privados.

Málaga ha hecho una transformación los últimos veinte años de ser una ciudad de paso a ser una ciudad referente en el turismo a nivel nacional.

Yo siempre digo que el sol y la playa es necesario, pero no es suficiente y esa apuesta por el turismo cultural, de congresos, convenciones, incentivos, gastronómico, patrimonial o deportivo ha sido muy completa, así como por la tecnología.

Málaga reúne muchos alicientes para que se hayan abierto hoteles de gran categoría, de lujo, y para mí es el camino que debe seguir la ciudad.

De hecho, el tema de la moratoria en Málaga es muy propicio. Es bueno porque es el momento de replantearnos qué queremos ser de mayor, qué quiere ser la ciudad y por qué turismo queremos apostar.

En determinadas épocas del año y en determinados lugares como el centro histórico, el límite de carga que hay puede pasarnos factura. Es el momento de ordenarlo y seguir apostando por ese turismo de calidad que genera prosperidad económica y trasciende en el bienestar social de los vecinos.

-¿Qué tipo de moratoria ve con buenos ojos?

-Es bueno que haya una moratoria en el segmento de alquileres vacacionales y hoteles de categoría inferior que no aporten nada. Hay que pasar de un turismo de volumen a un turismo de valor. Y crecer por crecer no tiene sentido. Hay que poner límites y acotarlo.

Y eso se tiene que hacer cuando las cosas van bien. Hay que ser valiente y esa iniciativa siempre la tiene que liderar el sector público.

-Hay gente que dice que la Costa del Sol es un destino maduro, pero parece que ustedes no están de acuerdo a tenor de las fuertes inversiones que están haciendo en este destino.

-No es un destino maduro y se pone de manifiesto en que cada año crece más el dispendio que realizan nuestros visitantes que el tanto por ciento de incremento de visitantes, con lo cual ese turismo es de mayor calidad.

Crecer muy por encima del producto interior bruto nacional y que ese cliente cada año duplique o triplique el dispendio que hace comparado con el crecimiento del turismo pone de manifiesto que de maduro no tiene nada y tiene mucho que ofrecer.

Importancia de Málaga

«Málaga reúne muchos alicientes para que se hayan abierto hoteles de gran categoría, de lujo, y para mí es el camino que debe seguir la ciudad»

Lo que sí, insisto, creo que hay que seguir apostando por ese turismo de calidad y por segmentos que ayuden a alargar la temporada, a tener una mejor pre y post temporada y nacionalidades que nos ayuden más a que esa riqueza trascienda a lo largo de toda la sociedad.

Creo que esa apuesta por el turismo norteamericano o el turismo árabe son extremadamente necesarios y que ayuda mucho al posicionamiento.



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