No tuvimos otra opción, tuvimos que dejar nuestra casa
Son las 18.00 en el Polideportivo Vista Alegre de la localidad almeriense de Garrucha. Alrededor de 80 personas desalojadas por el incendio de Los Gallardos (Almería) se encuentran en el centro habilitado, donde la ayuda no para de llegar. Ventiladores, botellas de agua, comida y medicamentos se agrupan en el Polideportivo, mientras familias siguen llegando para refugiarse del fuego.
[–>[–>[–>Reencuentros de desalojados
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«Esta mujer está buscando a su marido», se escucha a una operaria de Cruz Roja. Minutos después, el matrimonio logra reencontrarse tras llevar separados desde la noche anterior. Ambos fueron desalojados juntos, pero él fue trasladado a diálisis y ella le perdió la pista. Finalmente, bajo aplausos y sonrisas, ambos se encuentran y pueden abandonar el recinto.
[–> [–>[–>Como ellos, desde la tarde de ayer, el Polideportivo ha recibido en torno a unas 200 personas de Los Gallardos y pedanías, según explica uno de las voluntarios del centro. Sin embargo, muchas de ellas han sido reubicadas en otros centros, en hoteles, o han cogido vuelos para regresar a su lugar de origen. Según explica Gerónimo Vera, presidente autonómico de Cruz Roja, la mayoría de los desalojados son belgas o ingleses, que frecuentan esta localidad como segunda residencia.
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Trabajadores de Cruz Roja trabajaron en el Polideportivo que alberga a desalojados de Los Gallardos / Laura Rubio
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No solo las personas llenan el recinto, muchas de las familias son acompañadas por sus animales de compañía, perros mayoritariamente, que sirven de apoyo emocional para algunos de los damnificados y a los que se les acoge con la misma implicación.
[–>[–>[–>«Lo importante es que estamos vivas»
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En un escenario donde la tragedia marca la situación, la gente parece mantener la calma. «No puedo explicar lo agradecida que estoy por toda la ayuda que estoy recibiendo», expresa Jackie, una vecina de Los Gallardos que fue desalojada a las 18.00 horas. Originaria de Inglaterra, reside en la localidad junto a su marido, que la acompañaba.
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«Fue duro, pero no teníamos otra opción. Tuvimos que dejar nuestra casa porque estaba muy cerca del incendio», cuenta, añadiendo que espera poder regresar mañana. La acompaña su vecina quien, junto a Jackie, agradece estar bien. «Lo importante es que estamos vivas«, añade.
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[–>Ayuda a los afectados
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La ayuda se presta de muchas formas en el centro. Vecinos, entidades locales y supermercados de la zona se han volcado para ayudar a los afectados, según valoran operarios de Cruz Roja, quienes muestran su agradecimiento. Además de la ayuda material, los desalojados cuentan con apoyo emocional por parte de psicólogos, y debido al gran número de personas extranjeras, cuentan con traductores para facilitar la comunicación.
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Voluntarios del incendio de Los Gallardos cargan botellas de agua para los afectados / Laura Rubio
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Son muchas las personas que aguardan con paciencia y que, pese a la situación de incertidumbre y la tragedia que ocurre a escasos kilómetros, consiguen mantener la compostura y agradecen la ayuda que no paran de recibir.
[–>[–>[–>Balance del incendio
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En menos de 24 horas, el incendio originado en la localidad almeriense de Los Gallardos, se ha convertido en uno de los más rápidos y complejos de los últimos años. Doce fallecidos, veintitrés desaparecidos y más de 600 personas han sido desalojadas en las últimas horas.
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Fuente: La Opinión de Málaga
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