Ojo Tesla, que el rey mago del coche eléctrico viene de Oriente
Tesla, la marca que antaño parecía indestructible bajo el mando de Elon Musk, ha visto como el gigante chino BYD le ha arrebatado el liderazgo mundial de ventas de coches eléctricos. Este movimiento va más allá de una mera cuestión de números: refleja un cambio profundo en el sector del automóvil y en la percepción de las marcas chinas, un fenómeno que ya no puede ignorarse. Tesla ha sido testigo de cómo un Musk cada vez más errático y controvertido ha erosionado la imagen de la marca, adoptando decisiones empresariales cuestionables y sin poner el foco en la experiencia del cliente. La compañía, que fue símbolo de la movilidad eléctrica y que se centró en el lujo y en la exclusividad de sus modelos, ha dejado así espacio para que otras enseñas ocupen este terreno con una oferta alternativa sólida y accesible. Como muy bien señala Xavi Pérez, existen ahora más y mejores opciones para adquirir un coche eléctrico y parece que el mundo empieza a darse cuenta.
[–>[–>[–>BYD, por su parte, ha logrado combinar innovación, autonomía, seguridad y precios competitivos en sus vehículos, con un diseño que no tiene nada que envidiar al de las marcas tradicionales. Esta estrategia le ha permitido conquistar mercados clave en Europa y Latinoamérica. Atrás quedan los años en que los coches chinos eran vistos con desconfianza, tanto por su menor calidad como por proceder de un país con un sistema político y social muy distinto al de Occidente. Hoy, la globalización ha difuminado esas barreras. El origen del producto ya no es lo más relevante. Lo que realmente premia el consumidor es que los coches eléctricos sean ecoeficientes, accesibles y tecnológicamente avanzados.
[–> [–>[–>En este contexto, queda claro que el liderazgo del mercado y del sector ya no depende solo de un nombre reconocido. Prevalecerán aquellas marcas que sean capaces de ofrecer al consumidor calidad, innovación y precios accesibles. Algo que, inevitablemente, Tesla tendrá que replantearse si quiere recuperar el terreno perdido en los próximos años.
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