«Pacificar» el barrio gijonés de La Arena y «desbloquear» el trafico en el Náutico, ejes del proyecto del Muro
El estudio de viabilidad para soterrar el tráfico en el Muro y crear entre 933 y 1.461 plazas de aparcamiento estima que si el proyecto sale adelante el barrio de La Arena viviría «el impacto más positivo para el residente». Señala el informe que el llamado «tráfico de agitación», que es el que circula lento por las calles buscando un sitio para aparcar, supone en torno al 30 por ciento de los tránsitos que rondan por este barrio, que se ve también afectado en varias calles que, por ser colindantes a San Lorenzo, se emplean como «atajos» por los conductores para evitar quedarse atascados en el paseo. Fuera de La Arena, el estudio calcula también que «el 80 por ciento del flujo subterráneo sea de salida directa de la ciudad o acceso al parking», lo que permitirá reducir «los giros a la izquierda que hoy bloquean el Náutico». Se estima que el comercio y la hostelería de la zona se incremente en alrededor de un 15 por ciento, un dato extraído con referencias de otras obras similares en otras ciudades.
[–>[–>[–>Los técnicos explican que en La Arena, como «barrio denso» que es, «el 30 por ciento de los coches en movimiento están ‘orbitando’ buscando aparcamiento». Así, entienden que el soterramiento del Muro generaría una «captación directa» de estos tráficos. «El diseño de rampas de acceso al parking desde el interior del túnel permite que el vehículo entre bajo tierra y desaparezca de la superficie antes de llegar a las calles residenciales», se dice en el informe.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Además, se prevé que habrá una «pacificación» de calles interiores, en concreto las de Aguado, Manso y Ezcurdia, porque dejarán de usarse como «atajos» por los conductores. El informe entiende que estos viales podrían recuperar «un carácter estrictamente local» y dar prioridad a peatones y ciclistas.
[–>[–>[–>
Atajos para conductores
[–>[–>[–>
Sobre La Arena, además, el estudio explica que se aprecia «un déficit estructural crónico» de plazas de aparcamiento por tratarse de un barrio con una mayoría de edificios de los años 60 y 70 que carecen de garajes. «Según datos del Ayuntamiento, en el entorno del Muro hay una densidad de vehículos que supera las 1,4 unidades por hogar, con una oferta de garaje privado que no cubre ni el 30 por ciento de la demanda», recoge el informe, que indica que el parking de El Arenal «mantiene una lista de espera histórica para plazas de residentes».
[–>[–>[–>Si el segundo sótano del soterramiento del Muro reserva plazas para residentes, por lo tanto, y a juicio de los técnicos, se podría generar «una comercialización inmediata de unas 300-400 plazas mediante concesiones a 40 o 75 años». Además, la «absorción de estos coches» de residentes permitiría «liberar hasta un 20 por ciento» de calles transversales al Muro, como Aguado y Manso, lo que permitiría «ensanchar aceras».
[–>[–>[–>
El posible «desbloqueo» del Náutico, por su parte, los técnicos lo enmarcan en otro posible fenómeno vinculado al soterramiento, que actuaría como «un imán de tráfico de paso» y permitiría «redistribuir» los flujos de las calles colindantes. Así, señalan que «muchos conductores evitan el Muro por los semáforos» y que en su lugar se dirigen a la avenida de la Costa, que podría deshacerse de entre el 15 y el 20 por ciento de su tráfico actual si el proyecto prospera.
[–>[–>
[–>«Un imán de tráfico de paso»
[–>[–>[–>
De la misma manera, «la salida del túnel en la zona del martillo de Capua debe gestionar la incorporación a la calle Cabrales» para evitar la «saturación» de este vial a su llegada al Náutico en horas punta, causada por «la estrechez de la vía y el flujo peatonal masivo».
[–>[–>[–>
Respecto al impacto que podría generar el soterramiento en el comercio y hostelería de la zona, el estudio habla de un repunte del 15 por ciento tomando como referencia «ciudades similares». Se detalla que Gijón «compite con otras ciudades del arco atlántico» como San Sebastián, Santander y Biarritz) «que ya han acometido reformas para liberar sus frentes marítimos de coches». Por su parte, el edil de Movilidad, Pelayo Barcia, sugirió ayer «ampliar» la actuación del ámbito hasta El Molinón y la plaza del Carmen y abordar el soterramiento total por fases.
[–>[–>[–>
«Es un despropósito», insiste el Principado: «No hay proyecto»
Alejandro Calvo, consejero de Movilidad, volvió a hacerse eco ayer sobre el estudio de viabilidad del Muro en sus redes sociales, esta vez, en respuesta a las críticas del forista Adrián Pumares, que le había reprochado que usase su puesto de consejero para «hacer oposición» municipal. Calvo señaló: «No solo puedo opinar sobre ‘la propuesta’ de soterramiento del Muro, sino que es mi obligación hacerlo. Por mi formación y experiencia, tengo además conocimiento y criterio sobre lo que implica una obra así». El socialista añadió que «sorprende que se esté intentado presentar esto como algo serio y responsable» porque a su juicio «no hay proyecto» ni una «necesidad demostrada», y tampoco «una viabilidad real».
A juicio del consejero la propuesta «se apoya en un parking durante 30 o 40 años» y esa idea, la de que «sigan entrando coches al centro durante décadas» es «justo lo contrario de lo que cualquier ciudad moderna intenta hacer». Tachó veladamente el proyecto como una «ocurrencia» que vincula a la «promesa electoral» de los foristas en la anterior campaña e insistió en que «las incógnitas» del plan «son muchas y muy serias». Destacó una idea que ya había comentado el sábado: las posibles «afecciones» a los edificios colindantes durante la obra. «Es todo un despropósito. Y los gijoneses lo saben», dijo.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí