Argelia ofrece a EEUU cerrar campos saharauis en Tinduf a cambio de trasladarlos a la zona que reclama Marruecos
La carrera de la administración Trump hacia poner fin al conflicto del Sáhara Occidental En el mes de mayo es evidente. Tras varias reuniones con las partes implicadas este año tanto en Estados Unidos como en su embajada en España, ha enviado esta semana a su número dos, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, y al general Dagvin RM Anderson, comandante de AFRICOM, a Argelia y Marruecos.
Durante su escala en Argel, el Ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, confirmó que abordaron «la evolución del proceso político de resolución de la cuestión saharauiDe hecho, el propio Landau reconoció la «necesidad de encontrar» una solución al conflicto después de medio siglo de enfrentamiento.
Landau ha tratado de ejercer su influencia reuniéndose con presidentes, ministros de relaciones exteriores y jefes del Estado Mayor de los Ejércitos de ambos países para lograr una solución definitiva. Sin embargo, no ha logrado mover las posiciones iniciales cuando la tercera ronda de negociaciones en Estados Unidos está a la vuelta de la esquina.
Marruecos y Argelia continúan jugando sus cartas en el ámbito diplomático y mediático sin que nada ni nadie cambie su enfoque.
Desmantelamiento de campamentos
Una de las informaciones difundidas por los medios marroquíes que llegaron a Argelia, donde por cierto No tienen acceso a toda la prensa marroquíanunció un posible operación de desmantelamiento de los campos de refugiados saharauis de Tinduf.
Según fuentes marroquíes, Argel habría propuesto que «los saharauis fueran trasladados desde los campamentos a la zona de amortiguamiento«, en él al este del muro con Marruecos. De tal manera que ocuparían el «territorios liberados» que el Frente Polisario defiende desde el alto el fuego en 1991.
El muro del Sáhara y los territorios saharauis.
En cierta manera, supondría reconocer el control de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) sobre parte del Sáhara Occidental donde actualmente se libra la guerra entre Marruecos y el Frente Polisario desde noviembre de 2020. Esta propuesta fue rechazada por Estados Unidos y Marruecos, a la espera de que se pronuncie la ONU.
La postura de Estados Unidos sigue siendo clara: apoya el plan de autonomía marroquí y la soberanía marroquí sobre todo el territorio saharaui. El propio Landau, tras reunirse con el ministro de Exteriores, Nasser Bourita, en septiembre de 2025 en Nueva York, reiteró ese compromiso adquirido por Donald Trump en diciembre de 2020.
Alianzas económicas y estratégicas
Además de repasar las relaciones bilaterales con ambos países, Christopher Landau abordó en Argel los “desafíos de seguridad regional y los acuerdos comerciales de alto impacto con empresas americanas”. Por su parte en Marruecos, abordó “el fortalecimiento de la coordinación tecnológica y espacial, así como la cooperación en materia de seguridad de larga data”.
“Este viaje subraya el compromiso de Estados Unidos de apoyar la estabilidad regional y el desarrollo de alianzas económicas y estratégicas en el norte de África”, informó el Departamento de Estado estadounidense en un comunicado.
Además de solucionar el conflicto del Sáhara Occidental, la lucha contra el terrorismo y la estabilización del Sahel son prioridades para EE.UU.
Repensar la MINURSO
Esta visita se produjo mientras el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se preparaba para revisar la Mandato de la MINURSO a finales de abril.
El pasado 23 de abril, el Consejo de Seguridad celebró consultas a puerta cerrada sobre la MINURSO. Durante estas consultas, los miembros recibieron información detallada sobre la situación sobre el terreno y las perspectivas del proceso político.
Precisamente, la MINURSO cumplió 35 años el pasado 29 de abril cuando Estados Unidos considera su reestructuracióna pesar de que en octubre de 2025 el Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó un año más su trabajo en el Sáhara Occidental.
Es importante la labor del embajador de Marruecos en Washington, Youssef Amrani, que anteriormente fue jefe de la diplomacia del país vecino en dos ocasiones en Sudáfrica, país que apoya a Argelia y al Frente Polisario, y en la Unión Europea, donde se produjo el escándalo Marocgate.
En esa trama supuestamente Los eurodiputados cobran por defender el plan de autonomía marroquí como la mejor solución para resolver el conflicto del Sáhara Occidental.
Amrani ha resumido así en los medios de comunicación nacionales la importancia de la visita de Christopher Landau a los dos países del Magreb.
«A diferencia de Argelia, donde la seguridad se presenta como una cuestión que debe abordarse, especialmente a la luz de la indignación contra El Frente Polisario que protege Argel y que está a punto de ser catalogada como organización terrorista, en Marruecos se la describe como una base sólida sobre la que se construyen proyectos más innovadores.
Por su parte, «la próxima semana médicos marroquíes y americanos proporcionarán ayuda médica a la población de Dakhla (Sáhara Occidental)”, anunció el embajador de Estados Unidos en Rabat, Duque Buchan III.
Además, confesó que “Estados Unidos está avanzando en el Sáhara marroquí y seguirá haciéndolo». Apodó al «Sáhara» como «marroquí», al igual que los medios de comunicación, los políticos y los líderes de opinión del país vecino.
Sus palabras fueron claras en el discurso de inauguración del consulado de Casablanca: “De Tánger a Dajla, Estados Unidos está presente y apoya a Marruecos en esta visión”.
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