Miles de funcionarios sin plaza, y cobrando por estar en casa
Contratos de alquiler que no se renuevan, préstamos hipotecarios que no se conceden, empleos que se pierden, familias con hijos con bajos ingresos y en situaciones límite, madres solteras… Miles de opositores que consiguieron su plaza para el Cuerpo de Gestión Civil del Estado (A2) … en el Convocatoria diciembre 2024 Hoy continúan sin trabajo y reciben un salario público de 1.060 euros por estar en casa sin trabajar, algo más de la mitad de lo que percibirán cuando vuelvan a trabajar.
La situación ha llevado al límite a muchos de estos funcionarios de carrera, que denuncian la falta de transparencia e incertidumbre en la que les ha sumido el Ministerio de la Función Pública, en un momento, además, en el que organizaciones como la SEPELa Seguridad Social o las oficinas de extranjería, debido a la regularización masiva de inmigrantes, están pasando por una situación crítica por falta de personal, lo que desde hace años se ha traducido en la mala atencion al ciudadano.
«No nos informan de nada, no tenemos idea de cuándo tendremos nuestro destino», dice Christian a ABC, mismo mensaje que se repite en todos los testimonios recogidos por este periódico. Este joven ha fallecido una prueba ya que cinco meses después de presentar su oposición, en mayo de 2025, supo que había aprobado. Un mes después expiró su contrato de alquiler y tuvo serios problemas para renovarlo: ser funcionario en prácticas no es garantía de nada a efectos de renovar un alquiler o pedir, por ejemplo, una hipoteca.
«He tenido que tomar pastillas para dormir», afirma tras insistir en que desde el pasado mes de febrero tomaba la curso selectivo obligatorio que le acredita como funcionario en prácticas -es obligatorio hacerlo para las escalas A1 y A2-, está cobrando una nómina de algo más de mil euros de la Administración sin tener puesto. «No quiero que me paguen por no trabajar», explica este funcionario y añade: «Sin publicación del destino en el BOE no se tramita nada».
La situación de los opositores descontentos no es nueva y afecta a todos los niveles de la Administración, desde altos funcionarios hasta funcionarios administrativos. Nadie se salva de un viaje que se convierte en muy estresante en los casos en que no se tengan otros ingresos, se tengan hijos, o en los que la plaza pueda asignarse fuera de la ciudad de residencia. «Es una pena», afirma Conchi, que tiene dos hijos, tras explicar que un año después de pasar la oposición se ha comido sus ahorros.
Ante el retraso en la asignación de plazas, buscó trabajo, por lo que entre septiembre de 2025 y febrero estuvo ocupada, pero, confiada, en ese segundo mes del año, coincidiendo con la finalización de su curso selectivo, dejó el puesto pensando que de ahí en adelante todo iría rápido. No ha sido así. Y como desconoce el destino que le correrá, también se quedará sin opciones de obtener una plaza en una escuela pública para sus hijos. niños porque el plazo de solicitud finalizó en abril, y sin campamento de verano «que, además, es muy caro». Pese a todo, reconoce que es una «privilegiada» porque tiene el sueldo de su marido.
María Luisa formalizó un contrato de arras para la compra de un departamento; No te dan hipoteca y perderás los fondos si no se publica tu posición antes de verano
En este punto todas las miradas se vuelven contra el departamento que dirige Óscar López. «Ni una sola nota informativa» sobre cuándo saldrán los destinos y tomaremos posesión de la plaza, indica María Luisa, quien, al igual que Conchi, subraya que el problema se agrava cuando hay niños. Como todos los afectados, se queja de la inseguridad que genera la situación. «Tengo prisa, me he comido mis ahorros». Su caso es delicado, teniendo en cuenta que formalizó un contrato de arras para la compra de un piso, que vence en verano y perderá las cantidades entregadas si no se publica primero su destino, dado que en este momento el banco no le concede una hipoteca porque es funcionario en prácticassin cargo, del Cuerpo de Gestión Civil del Estado. «Sin el BOE no se tramita nada», insiste.
También hay casos como el de Patri, que como los demás fue examinado en diciembre de 2024 y en mayo del año siguiente supo que había superado la oposición. Está relativamente tranquilo porque vive con sus padresaunque lamenta la situación que atraviesan muchos de sus compañeros. Como todos, se queja de la falta de información y de la inestabilidad que rige su vida diaria, a la espera de un cargo que pueda publicarse antes del verano o después. A saber. Todo es especulación.
Retrasos en todas las oposiciones
El caos que rodea a las oposiciones no es exclusivo de cierta escala, afecta prácticamente a todas las oposiciones del Estado; donde los retrasos entre la aprobación del examen y la publicación del destino pueden extenderse a dos años y hasta tresafirman fuentes consultadas por este medio, con el agravante de que en algunos casos, concretamente en las escalas más bajas, no cobran ni un euro hasta que no tienen publicado su destino.
«No nos informan de nada, no tenemos idea de cuándo tendremos nuestro destino», afirma Christian, que tuvo problemas para renovar su alquiler.
Es un procedimiento lleno de interrogantes, pese a que desde el Servicio Público insisten en que los procesos de selección para acceder al empleo público están reduciendo sus tiempos de gestión y que, en muchos casos, ya están resueltos. en menos de doce meses. Así lo afirmó a principios de marzo el Secretario de Estado de Función Pública, Consuelo Sánchez Naranjodurante su comparecencia en el Senado, donde defendió que las medidas adoptadas para simplificar y agilizar las convocatorias de oposiciones están empezando a dar resultados.
Los problemas se agravan cuando hay niños: «En abril se cerró el plazo para solicitar plaza en los colegios públicos», afirma Conchi.
El cuello de botella administrativo de la Administración General del Estado, sin embargo, lo dice todo y es muy difícil de justificar, como también lo es el hecho de que puedan perder lugares que miles de opositores esperan por no convocarlos. Por ejemplo, aún no han sido convocadas más de 9.000 convocatorias pendientes de personal laboral incluido en las ofertas para 2023, 2024 y 2025 (5.765 de nuevas incorporaciones y 3.328 de promoción interna). Y el problema es que estos cargos caducan a los tres años de ser convocados, por lo que podrían empezar a perderse (en julio de 2026) si el Ejecutivo no hace nada al respecto.
El falta de presupuestos Para muchos es la raíz del problema, pero otros ven caos y falta de previsión. «Si no hay dinero, no convoquen ofertas de empleo público», dicen los afectados, a la espera de que el Ministro de Función Pública tome cartas en el asunto y arregle su situación. Mientras tanto, las familias siguen actuando como red de seguridad.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí