Para diabéticos de bajos ingresos, el fármaco definitivo es comida sana recetada por un médico
para tratar el diabetes tipo 2Una de las patologías más comunes entre las personas mayores, las recomendaciones médicas giran en torno a recetar medicamentos y repetir el conocido consejo de “comer mejor y hacer ejercicio”. Sin embargo, incluso en los países desarrollados, esta recomendación … choca con la realidad de bolsillo de millones de personas.
Los alimentos baratos y ultraprocesados dominan la mesa, mientras que las frutas y verduras frescas y las proteínas de calidad se convierten en un lujo. Hoy, un ambicioso ensayo clínico demuestra que si el sistema de salud financiar directamente el carrito de compras adecuadola salud de los pacientes mejora considerablemente.
El estudio Food is Medicine, realizado por Kaiser Permanente en colaboración con la Universidad de Tufts y el Instituto George para la Salud Global, revela que la entrega gratuita a domicilio de alimentos saludables recetados medicamente consigue reducir significativamente los niveles de azúcar en sangre en adultos con diabetes tipo 2 cubiertos por ayudas públicas. Este descubrimiento supone una revolución en el manejo de las enfermedades crónicas: considerar la nutrición no como un simple hábito de vida, sino como un elemento fundamental del tratamiento médico.
Para probar el impacto de esta estrategia en el mundo real, los investigadores diseñaron un ensayo controlado aleatorio con 460 pacientes en el sur de California. Todos estaban inscritos en Medicaid (el programa de asistencia de salud pública para personas de bajos ingresos en Estados Unidos) y tenían niveles de glucosa persistentemente altos a pesar de la atención clínica habitual.
Estos resultados sugieren considerar la nutrición no como un simple hábito, sino como un elemento fundamental del tratamiento médico.
Durante seis meses, un grupo continuó con su atención tradicional, mientras que el otro comenzó a recibir en su puerta cajas mensuales de alimentos saludables adaptados al tamaño de su hogar, junto con recetas culturalmente apropiadas y asesoramiento nutricional telefónico.
Mismo efecto con menos presupuesto
Los resultados, publicados en la revista científica ‘Circulation’, no dejan lugar a dudas. Después de seis meses de seguimiento, los pacientes que recibieron la canasta experimentaron reducción adicional de 0,40 puntos en su nivel de hemoglobina glicosilada (HbA1c) en comparación con el grupo de control. En un paciente diabético una reducción de esta magnitud es clínicamente relevante, ya que equivale al efecto obtenido al tomar antidiabéticos orales.
Sorprendentemente, los beneficios del control del azúcar fueron prácticamente idénticos entre los participantes que recibieron cestas por valor de 135 dólares al mes y los que recibieron la versión de 175 dólares. La clave, por tanto, No se trataba tanto de la cantidad de dinero inyectados y garantizando acceso constante a ingredientes de alta calidad nutricional.
Los beneficios fueron idénticos para los participantes que recibieron canastas de $135 o $175 por mes.
Además del impacto metabólico directo, el programa seguridad alimentaria transformada hogares vulnerables. Las posibilidades de tener acceso estable a alimentos suficientes aumentaron casi un 215%, mientras que la seguridad nutricional (la capacidad de obtener alimentos verdaderamente nutritivos) aumentó un 365%. La intervención cortó de raíz el círculo vicioso en el que la falta de recursos nos obliga a consumir calorías vacías que hacen que la enfermedad sea incontrolable.
La Dra. Claudia Nau, investigadora del Departamento de Investigación y Evaluación de Kaiser Permanente y autora principal del estudio, enfatiza la importancia de estos hallazgos en la práctica médica diaria. «Este ensayo muestra que el apoyo dietético puede ayudar a los pacientes de bajos ingresos a reducir sus niveles de azúcar en sangre más allá de la atención médica tradicional que reciben», dice Nau. Para el experto, los datos sugieren que “abordar el acceso a alimentos saludables puede jugar un papel crucial en la atención de la diabetes, especialmente para los pacientes que enfrentan barreras económicas y sociales.
Comida que cura
El concepto de Alimentación es Medicina lleva años ganando terreno en el debate científico internacional, impulsado por la evidencia de que la mala alimentación es responsable de más muertes en todo el mundo que el tabaco. Sin embargo, su integración en los servicios de salud pública sigue enfrentando resistencia regulatoria y presupuestaria.
La mala alimentación causa más muertes en el mundo que el tabaco
El Dr. Dariush Mozaffarian, cardiólogo de la Escuela Friedman de Tufts y coautor del trabajo, cree que el ensayo debería marcar un punto de inflexión político. “Los resultados demuestran una vez más que una dieta saludable puede ser una poderosa herramienta en el tratamiento y manejo de enfermedades crónicas», afirma. Integrar estos programas en los servicios de salud «significa reconocer la nutrición como una parte fundamental de la salud que conduce a mejores resultados para los pacientes», afirma.
Por su parte, el doctor Jason Wu, director de ciencias nutricionales del Instituto George para la Salud Global e investigador principal del ensayo, lamenta el retraso histórico con el que se aborda esta cuestión. “Durante demasiado tiempo, la nutrición ha sido un idea secundaria en el cuidado de la salud«A pesar de que una mala alimentación genera una inmensa carga de morbilidad y costos de salud a nivel mundial, no sólo en Estados Unidos», dice Wu. El especialista espera que este estudio sirva como «catalizador para que los responsables políticos comiencen a invertir y probar programas similares en todo el mundo».
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