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Plus Ultra llevó «dinero, drogas y material peligroso» entre Guinea y España en maletas facturadas a pasajeros sin que lo supieran

Plus Ultra llevó «dinero, drogas y material peligroso» entre Guinea y España en maletas facturadas a pasajeros sin que lo supieran
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  • Publishedfebrero 3, 2026


La ruta entre Madrid y Malabo de Plus Ultra Líneas Aéreas fue utilizada para el transporte de «dinero, drogas y material peligroso».

Al frente de la operativa, la falsa aerolínea de Guinea Ecuatorial de la mano derecha de Teodoro Obiang que contó con la complicidad de Plus Ultra.

La aerolínea española operó durante más de cuatro años la ruta Madrid – Malabo asociada a una empresa de Guinea Ecuatorial ‘autonombrada’ compañía aérea.

Se trata de Punta Europa Aviación, una sociedad presidida por Alejandro Envoro Ovono, hombre de máxima confianza del dictador Teodoro Obiang.

Punta Europa vendía billetes, controlaba el equipaje y gestionaba la operativa en ambos aeropuertos junto a la empresa intermediaria Summerwind GSA, en Madrid. Plus Ultra tenía la licencia de la ruta y operaba sus propios aviones y tripulación.

Ese esquema permitió el desarrollo de una operativa paralela dentro de los vuelos comerciales. Una red de «maletas autorizadas» evitó durante años los controles habituales de Aduanas y Policía en los aeropuertos de Madrid y Malabo.

Según la documentación, las fotografías y los audios en poder de EL ESPAÑOL, Plus Ultra recibió quejas reiteradas de los gestores del Aeropuerto de Barajas por estas prácticas.

E-mail de la responsable de Asistencia a Pasajeros de Plus Ultra a Punta Aérea sobre las maletas autorizadas


E-mail de la responsable de Asistencia a Pasajeros de Plus Ultra a Punta Aérea sobre las «maletas autorizadas»

EL ESPAÑOL

A pesar de las advertencias, la aerolínea española no tomó medidas efectivas más allá de trasladar las protestas a su socio ecuatoguineano.

Las irregularidades continuaron vuelo tras vuelo. Y las maletas siguieron viajando fuera del control oficial en una ruta que fue autorizada por el Gobierno de Pedro Sánchez en agosto de 2021.

Plus Ultra obtuvo el permiso formal para volar entre Madrid y Malabo. Punta Europa Aviación aportó la ayuda para operar en Malabo, pese a no contar con el Certificado de Operador Aéreo (AOC) obligatorio para explotar vuelos comerciales regulares ni contar con infraestructura local.

La empresa ecuatoguineana nunca obtuvo ese permiso. No lo tuvo en el momento de iniciar la operativa ni durante los años posteriores. Aun así, vendía billetes, gestionaba equipajes y se presentaba públicamente como aerolínea.


Punta Europa Aviación reconocía no ser una aerolínea y no tener el AOC

Las autoridades hicieron la vista gorda ante esta situación. Mientras Plus Ultra operaba con cobertura legal desde Madrid, Punta Europa lo hacía en Malabo gracias a las presiones y contactos de su presidente dentro del régimen.

Envoro Ovono es senador y presidente de la Comisión de Seguimiento del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), la formación fundada por Obiang que controla la totalidad del Parlamento del país.

Avión de Plus Ultra.

Las grabaciones y documentos a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL revelan que Punta Europa Aviación era plenamente consciente de su ilegalidad. En varios audios internos, sus directivos reconocen que no son una compañía» y que no tiene el AOC.

Pese a ello, la ruta se mantuvo activa hasta noviembre de 2025, semanas antes de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) entrara en las oficinas de la compañía y detuviera a varios altos directivos.

Durante ese periodo, los vuelos se operaron con aviones y tripulaciones de Plus Ultra, pero gran parte del negocio quedó en manos de la empresa ecuatoguineana.

Maletas sin control

La operativa de las «maletas autorizadas» comenzaba en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Allí, Punta Europa Aviación habilitó un mostrador propio, situado en un extremo opuesto al de Plus Ultra y alejado de las zonas más vigiladas.

Ese punto de facturación no atendía a pasajeros convencionales. Servía para recepcionar bultos de gran tamaño y peso que, por sus características, deberían haber sido tratados como carga aérea y no como equipaje personal.

Algunas de las maletas autorizadas antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas


Algunas de las «maletas autorizadas» antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas

EL ESPAÑOL

Los audios revelan que el control de ese mostrador recaía en familiares directos de la dirección de Punta Europa. Jacinto Ovono Envoro Mikue, hijo de la mano derecha de Obiang, era la pieza clave en la gestión de estos paquetes.

El sistema permitía pesar cada bulto, fijar un precio por kilo y asignar después esas maletas a pasajeros reales incluidos en el manifiesto del vuelo que ya habían facturado sus equipajes, sin que supieran nada de los bultos extras que les asignaban.

Algunas de las maletas autorizadas antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas


Algunas de las «maletas autorizadas» antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas

EL ESPAÑOL

Jacinto era el encargado de pagar a Summerwind su parte por equipaje facturado y de cobrar una comisión por su servicio para estas «maletas autorizadas».

Las etiquetas se imprimían y se colocaban manualmente. A continuación, los bultos se introducían en la cinta de equipajes como si fueran maletas ordinarias.

De ese modo se evitaba su paso por la terminal de carga, donde se aplican controles específicos de seguridad, aduanas e impuestos.

Un testimonio al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL narra cómo la Guardia Civil retuvo en Madrid a una pasajera que, según la documentación oficial, viajaba con nueve bultos, aunque ella solo había facturado y pagado tres.

Algunas de las maletas autorizadas antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas


Algunas de las «maletas autorizadas» antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas

EL ESPAÑOL

Las autoridades españolas se activaron al detectar «mercancía peligrosa» dentro de uno de esos bultos no facturados por la pasajera procedente de Malabo.

Este caso se narra en un email enviado desde trabajadores de Plus Ultra a Punta Europa en noviembre de 2022, denunciando una vez más una irregularidad en estas operativas de carga.

E-mail de Plus Ultra a Punta Europa, sobre las maletas autorizadas


E-mail de Plus Ultra a Punta Europa, sobre las «maletas autorizadas»

EL ESPAÑOL

«Por favor, necesitamos que entendáis, todo lo que esto implica aparte del incumplimiento de los procedimientos de seguridad, esto puede tener consecuencias mucho más graves [sic]«, se puede leer en el email.

Aunque lejos de tomar medidas, Plus Ultra descargó todas las responsabilidades en Punta Europa: «Os solicitamos que reviséis esta situación y tomar medidas para solucionar estas incidencias.«

Alertas internas

La práctica no pasó desapercibida. Según los correos y documentos revisados por EL ESPAÑOL, Aena trasladó en varias ocasiones su preocupación a Plus Ultra.

Las quejas se centraban en el tamaño de los bultos, el riesgo para las cintas transportadoras y el incumplimiento de los procedimientos habituales.

Algunas de las maletas autorizadas antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas


Algunas de las «maletas autorizadas» antes de ser facturadas en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas

EL ESPAÑOL

En un correo de 2023, Plus Ultra recordó a Punta Europa la advertencia recibida por parte de Aena.

«Nos indican que no podemos aceptar este tipo de equipaje, debemos tomar medidas, y en caso de que las cintas sufran algún daño debido a esto, será repercutido a nosotros o incluso se podría paralizar la facturación del vuelo».

E-mail de Plus Ultra a Punta Europa Aviación sobre las maletas autorizadas


E-mail de Plus Ultra a Punta Europa Aviación sobre las «maletas autorizadas»

EL ESPAÑOL

También se recordó que determinados objetos no podían ser aceptados como equipaje de pasajeros.

Incluso en uno de los correos entre ambas empresas. Desde Plus Ultra, un trabajador escribió: «Como bien sabes es una cantidad [las ‘maletas autorizadas’] importante que ha ido incrementando a lo largo de la operativa«.

Plus Ultra trasladó esas protestas a Punta Europa Aviación. Lo hizo por escrito y en varias ocasiones tras varios incidentes o alertas internas.

Sin embargo, la aerolínea no rompió la relación ni suspendió la operativa. Las advertencias quedaron en el plano informativo y los vuelos y las prácticas ilegales continuaron.

Según fuentes de la investigación del caso, esto se debía a la relación de amistad de la trama con el presidente de Plus Ultra Julio Martínez Sola.  

Los audios de reuniones internas de Punta Europa muestran que la situación era conocida e incluso sabían que debían tener mucho cuidado con esta operativa.


Jacinto, el hombre de las «maletas autorizadas» de los vuelos de Plus Ultra entre Madrid y Malabo

En una de las grabaciones, María Cristina Mikue Obiang, directora de Punta Europa y mujer de Alejandro Envoro Ovono, reconoce que ese equipaje «va a traer malas consecuencias».

«Los de Wamos Air me dijeron que la Guardia Civil suele intervenir mucho en el tema de equipaje cuando ven facturación«, asegura María Cristina en otro de los audios.

Antes de asociarse con Plus Ultra, Punta Europa de Aviación realizó estos vuelos entre Madrid y Malabo con Wamos Air. 

Este periódico se ha puesto en contacto con Plus Ultra para conocer su versión de los hechos.

Fuentes de la compañía aseguran que «ni ha permitido ni ha autorizado, ni ha participado en ninguna situación irregular y mucho menos ilegal en su operativa aérea con Malabo».

Plus Ultra afirma que «existe un protocolo de detección de contingencias que se ponen en conocimiento del agente local que, en el caso de Guinea Ecuatorial, es la empresa Punta Europa, cliente de Plus Ultra y quien contrata el vuelo».

«En 2021, tras tener conocimiento Plus Ultra de posibles irregularidades en el área de facturación y embarque el aeropuerto de Malabo, responsabilidad de Punta Europa, la propia compañía realizó una auditoría interna que arrojó varias ‘no conformidades’ que se trasladaron a Punta Europa para su subsanación», explica en un comunicado remitido a EL ESPAÑOL. 

Por último, asegura que «como cualquier otra compañía aérea, Plus Ultra no es responsable de las divisas que transporten los pasajeros cuyo control corresponde a la policía de los aeropuertos. Cualquier cantidad por encima de los límites establecidos en la Unión Europea -10.000 euros- debe ser declarada en la aduana».

El negocio paralelo

Las «maletas autorizadas» no eran un elemento accesorio. Generaban entre 30.000 y 60.000 euros por vuelo. El dinero se cobraba en efectivo y no se declaraba ni en España ni en Guinea Ecuatorial.

La estructura estaba diseñada para maximizar el beneficio y minimizar el control. Los bultos se almacenaban previamente en una nave industrial en Alcalá de Henares. Desde allí se trasladaban al aeropuerto el mismo día del vuelo para reducir el riesgo de inspecciones.

Una vez en destino, la operativa se repetía en sentido inverso. En el aeropuerto de Malabo, el jefe de escala de Punta Europa (Walterio Dougan Dick, alias Nick) replicaba el sistema.

Aprovechaba la rapidez del llamado «avión caliente», que descarga y vuelve a cargar sin pasar largos controles, para introducir y retirar paquetes.

El proceso incluía incluso el envío de fotografías por WhatsApp a los receptores en el aeropuerto de destino para que pudieran identificar sus maletas al aterrizar. Todo el proceso se desarrollaba fuera de los circuitos oficiales de carga.

La mercancia 

El contenido exacto de esas maletas nunca quedó registrado. Al no pasar por Aduanas ni por la terminal de carga, no existe documentación oficial sobre qué se transportaba en su interior.

Sin embargo, los audios y la documentación recabada aportan dos datos relevantes. El primero es que María Cristina reconoce que ese sistema se utilizó para traer dinero en efectivo a Madrid.

Dinero que posteriormente era fraccionado para realizar pequeños ingresos o ser camuflados dentro de los ingresos de Punta Europa en Guinea Ecuatorial, como se narró en la información publicada por este periódico.


Así presumía una directiva de Punta Europa Aviación de cómo traían dinero a España

El segundo es que las autoridades ecuatoguineanas interceptaron un alijo de droga.

En mayo de 2024, varios medios de Guinea Ecuatorial informaron de la incautación de un alijo de hachís en un vuelo de Plus Ultra procedente de Madrid que aterrizó en Malabo.

La droga fue detectada por la gendarmería en el aeropuerto, lo que dio pie a una investigación sobre una red de tráfico.

Las autoridades hicieron pública la detención de una persona, la cual aseguró a los agentes de la Aduana que esta era la tercera vez que retiraba la droga.

Esta persona sería la encargada de retirar la «mercancía» para entregarla a los destinatarios, quienes a su vez la distribuían a los clientes o consumidores finales.

Aunque las autoridades no detallaron el origen exacto de la sustancia ni identifican a los responsables del envío, el contexto coincide con la operativa descrita en los audios y documentos analizados por EL ESPAÑOL.

La ausencia de controles previos en origen y destino convirtió esa ruta en un canal vulnerable para el transporte de mercancías ilícitas, según fuentes conocedoras de la investigación.

La complicidad de Plus Ultra

La documentación interna muestra que Plus Ultra fue informada de los problemas. Recibió avisos de AENA. y trasladó el malestar a Punta Europa, pero no adoptó medidas para impedir la práctica.

La aerolínea española siguió operando la ruta y mantuvo la relación comercial durante más de cuatro años.

En sus memorias corporativas llegó a presentar Madrid – Malabo como una línea propia, sin mencionar el papel de Punta Europa Aviación en la gestión del equipaje, billetes y legislación en Guinea Ecuatorial.


La relación entre Punta Europa y Plus Ultra

Los audios reflejan que desde Punta Europa se interpretaba esa actitud como una forma de consentimiento tácito.

Plus Ultra tampoco modificó el sistema de facturación, gestionado en Madrid por la empresa Summerwind, ni exigió que los bultos pasaran por la terminal de carga. La práctica se normalizó vuelo tras vuelo.

El papel de Summerwind

En la operativa tuvo un papel clave Summerwind GSA, la empresa encargada de la comercialización de los vuelos y de la gestión de ventas y carga.

Federico Lledo, CEO de la compañía, es según muchos audios de María Cristina a los que EL ESPAÑOL ha tenido acceso, la clave para que Plus Ultra y Punta Europa comenzaran su relación.


La relación entre Punta Europa y Summerwind para los vuelos de Plus Ultra

Aunque no todo fue un camino de rosas entre ellos. Los audios revelan tensiones entre Punta Europa y Summerwind por el control del negocio del equipaje.

María Cristina expresa su intención de apartar a la compañía intermediaria y asumir directamente la gestión de todas las maletas.

En varias conversaciones se habla de porcentajes y de reparto de beneficios. También se habla de que el margen del equipaje era superior al de la venta de billetes.

Ese pulso interno no alteró la operativa general. Los vuelos siguieron saliendo y llegando con normalidad mientras el sistema de maletas se mantenía intacto.

Jacinto Ovono Envoro Mikue (hijo de María Cristina) era el encargado de gestionar las maletas autorizadas en Madrid. Un rol similar al que antes tuvo Pergentino Mikue Obiang Nchama ‘Tino’ (hermano de la socia de Punta Europa).

Ambos han sido administradores de la empresa española Guines Importación y Exportación SL, la dueña de la nave en Alcalá de Henares desde el que se gestionan las maletas autorizadas antes de que lleguen al aeropuerto de Madrid.

Por cada equipaje que gestionaba Punta Europa Aviación, Jacinto se encargaba de pagar una parte a Summerwind.

La compañía era la encargada oficial de la carga del avión y facturaba por cada equipaje que entraba en el avión, lo cargaran ellos o fuera por la vía extraoficial que diseñó Punta Europa.

Esta era la fuente del problema entre Punta Europa y Summerwind ya que la compañía ecuatoguineana quería llevarse toda la parte del pastel.

El peso del jefe de Summerwind en las relaciones entre Plus Ultra y Punta Europa resultó clave para que la relación a tres siguiera intacta pese a los intereses individuales de María Cristina.


La gestión y el negocio de las «maletas autorizadas» por Punta Europa Aviación en los vuelos de Plus Ultra

Protección política

El contexto en el que se desarrolló esta operativa es clave. Punta Europa Aviación nunca obtuvo el Certificado de Operador Aéreo (AOC) necesario para funcionar como una aerolínea.

Pese a ello, participó durante años en la explotación de una ruta internacional regular, algo ilegal al tratarse de una mera agencia de viajes.

La compañía logró operar en Guinea Ecuatorial gracias a la tolerancia de las autoridades locales.

Los audios revelan presiones directas al Ministerio de Aviación Civil y el uso de contactos en el régimen para obtener permisos temporales.

El presidente de Punta Europa, Alejandro Envoro Ovono, es señalado en las grabaciones como una figura con influencia directa en el poder político del país.

En varias conversaciones se alude a su cercanía al dictador Teodoro Obiang y a la «inmunidad» que eso le otorgaba.

Ese respaldo permitió que la empresa siguiera volando pese a no cumplir los requisitos legales y pese a acumular deudas durante años con la autoridad aeroportuaria por el impago de tasas.

La operativa de las maletas autorizadas no fue un episodio aislado. Se mantuvo desde el inicio de los vuelos en 2021 hasta su interrupción en noviembre de 2025.

Durante ese periodo, los avisos se repitieron y las irregularidades no se corrigieron.

Los audios muestran que los responsables eran conscientes del riesgo. Hablan de posibles consecuencias y de la necesidad de «tener cuidado». Pero el negocio continuó.

La combinación de una aerolínea con permisos, una empresa sin AOC, un intermediario comercial y la tolerancia institucional creó un sistema en el que los controles quedaron diluidos.

Las maletas siguieron volando. Los paquetes siguieron esquivando aduanas. Y las advertencias quedaron en simples correos.



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