por qué es crucial que las figuras públicas hablen de depresión, según una psicóloga
Cada vez son más las voces conocidas que deciden hablar abiertamente de depresión. Artistas, actores y deportistas de primer nivel son los primeros que se exponen compartiendo sus experiencias que durante años permanecieron ocultas, contribuyendo a romper uno de los grandes tabúes de la salud mental. Coincidiendo con el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, expertos subrayan que estos testimonios públicos no solo visibilizan la enfermedad, sino que ayudan a miles de personas a reconocer lo que les ocurre y a dar el paso a pedir ayuda.
[–>[–>[–>Cantantes como Aitana o Ricky Martin, actores como Dani Rovira o deportistas de élite como Andrés Iniesta y Ricky Rubio han hablado en los últimos años de sus episodios depresivos, desmontando la idea de que el éxito profesional protege frente al sufrimiento emocional. Según la psicóloga sanitaria Paloma García Zubieta, experta de Clínicas Origen, hablar de la salud mental es clave para reducir el estigma: “Cuando alguien reconocido y socialmente exitoso habla de su sufrimiento, ayuda a normalizar algo que durante muchos años se ha vivido en silencio, con culpa y vergüenza”, explica.
[–> [–>[–>El impacto de hablar y conectar
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Desde la consulta psicológica, la experta observa cómo estos testimonios funcionan como un punto de identificación para muchas personas. Escuchar a alguien admirado hablar de depresión permite poner nombre a un malestar que sufre aproximadamente el 5 % de la población mundial, lo que equivale a alrededor de 280 millones de personas a nivel global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS); y que a menudo se vive con confusión. «La persona se reconoce en el relato y entiende que lo que le ocurre tiene nombre, explicación y tratamiento», señala García Zubieta.
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El impacto no se limita al ámbito artístico. En el deporte profesional, donde la exigencia y la presión forman parte del día a día, voces como la de Iniesta o Ricky Rubio han sido especialmente significativas. Ambos han relatado públicamente cómo la depresión apareció en momentos de máxima exposición mediática, rompiendo con la narrativa de fortaleza asociada al alto rendimiento. Para muchos jóvenes, estos testimonios suponen una ruptura clara con el estereotipo de que pedir ayuda es un signo de debilidad.
[–>[–>[–>Según la psicóloga, dos de los efectos más importantes de este fenómeno es la reducción del miedo a pedir ayuda y el sentimiento de aislamiento. «Se transmite un mensaje muy potente: pedir ayuda no es un fracaso, es una forma de cuidarse», afirma. En consulta, es habitual que pacientes expresen dudas como «¿esto es normal?» o «¿le pasa a más gente?». La respuesta encuentra respaldo cuando descubren que incluso personas admiradas han pasado por procesos similares.
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Seis claves para hablar de depresión con empatía y responsabilidad
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Sin embargo, hablar públicamente de depresión no sustituye al tratamiento profesional. García Zubieta insiste en que compartir la experiencia puede ser un paso positivo dentro del proceso personal, pero no reemplaza la terapia. “Del mismo modo que una persona puede hablar de una enfermedad física y sentirse aliviada, pero necesita un médico para tratarla, en salud mental la palabra ayuda, pero el tratamiento profesional es lo que marca la diferencia”, explica.
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[–>Además, la experta recuerda también la importancia de cómo se habla esta enfermedad en el entorno cotidiano, dando seis claves para tratar el tema con empatía y responsabilidad:
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- Validar el dolor emocional: Reconocer que la depresión genera sufrimiento real y que no se trata de un fallo de la persona
- Evitar simplificaciones dañinas: Frases como «todo pasa» o «hay que ser positivo» pueden generar incomprensión y aumentar la sensación de aislamiento.
- No culpar ni responsabilizar: Comentarios como «si quisieras, podrías mejorar» refuerzan la culpa y la autoexigencia, dificultando la recuperación.
- Romper mitos y estigmas: Recordar que la depresión puede afectar a cualquier persona, sin importar edad, éxito o circunstancias.
- Hablar de procesos, no de soluciones rápidas: La depresión requiere tiempo, apoyo y recursos adecuados; generar expectativas realistas ayuda a reducir la sensación de fracaso.
- Transmitir esperanza: Es importante dejar claro que la depresión se puede tratar y mejorar, y que pedir ayuda es un acto de valentía.
La experta sentencia con un recordatorio: «la depresión no define a la persona, y hablar de depresión con respeto, información y empatía salva vidas». Es por ello que «reducir el estigma social implica cambiar la mirada: pasar del juicio al cuidado, de la exigencia a la comprensión».
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