PP y PSOE enfrentados por las balizas V16 y por los 300 millones de euros que el Gobierno de Sánchez ingresará solo por el IVA de estos dispositivos
La obligatoriedad del faro V16 se ha convertido en uno de los temas más polémicos del panorama político y del mundo del motor en España. Lo que nació para mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad acabó resultando en un intenso enfrentamiento entre PP y PSOE, con acusaciones cruzadas sobre el verdadero objetivo de esta norma.
Desde el Partido Popular denuncian que el Gobierno de Pedro Sánchez ha transformado una medida de seguridad en una herramienta de recaudación de fondos, con Una cifra que hizo saltar la alarma: el Ejecutivo ganaría más de 300 millones sólo por el IVA de la venta de faros. El PSOE, por su parte, defiende la necesidad de modernizar la señalización de emergencia y dar prioridad a la protección de los conductores.
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Una medida de seguridad que estuvo envuelta en polémica
Fuente propia
La luz intermitente V16 está diseñada para reemplazar los triángulos de advertencia tradicionales. Su principal ventaja es que permite comunicar una avería o un accidente sin tener que bajarse del vehículo, reduciendo así el riesgo de ser atropelladouno de los grandes problemas de las carreteras españolas. Además, su conectividad con la DGT 3.0 permite enviar en tiempo real la posición del vehículo parado.
Sin embargo, esta evolución tecnológica no ha estado exenta de críticas. El hecho de que la luz intermitente sea obligatoria y deba ser adquirida por los automovilistas ha generado un fuerte rechazo político y social. Para muchos, la sensación es que se ha impuesto un gasto adicional a millones de ciudadanos en un contexto económico caracterizado por la inflación y el aumento generalizado de los precios.
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