¿Quién es Mark Carney, el primer ministro de Canadá que inpsiró en Davos a la resistencia a Trump?
«El discurso más importante de política exterior en años», titulaba esta semana el prestigioso analista Ezra Klein en ‘The New York Times’. Se refería a las palabras del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el foro económico de Davos de la semana pasada.
[–>[–>[–>Carney hizo un diagnóstico certero de la situación geopolítica actual. Se trata, según sus palabras, de la «ruptura» del mundo tal y como lo conocíamos hasta ahora, a consecuencia de las políticas coercitivas de Donald Trump.
[–> [–>[–>Carney no solo analizó el daño que el presidente de Estados Unidos está haciendo a las instituciones internacionales (entre otras, las Naciones Unidas, la Organización Mundial del Comercio o los Acuerdos del Clima de París), sino que daba recetas sobre cómo sobrevivir en este nuevo desorden global. Sugirió que las potencias medias se unan para tratar de resistir el choque. Ante la coerción o la fuerza bruta que están decididas a emplear las grandes potencias (Estados Unidos y China, pero también Rusia), propuso una suerte de alianza de los países que aún defienden esas instituciones. Por separado son débiles, juntos tienen una oportunidad.
[–>[–>[–>
El discurso fue breve, 15 minutos, pero suficiente para llevarse la mayor ovación, en pie, de las élites económicas y políticas presentes en el cónclave de la ciudad suiza. Y para que sus palabras se hicieran «virales» en redes sociales y medios de comunicación.
[–>[–>[–>Ottawa, Canadá, 27 de enero de 2026. El Primer Ministro Mark Carney con su esposa Diana Fox Carney / Associated Press/LaPresse / LAP
[–>[–>[–>
Hasta la semana pasada, Carney era esencialmente desconocido para el gran público. No tenía el carisma de su predecesor, Justin Trudeau. De hecho, su intervención en Davos parecía la de un aburrido burócrata: gesto frío e inexpresivo, tono monocorde. Contrastó con la actuación en el mismo escenario y con la misma idea fuerza del glamuroso presidente de Francia, Emmanuel Macron.
[–>[–>[–>
Carney es un hombre de sustancia, cerebral y analítico, un tecnócrata de la élite global económica.
[–>[–>
[–>«La trayectoria de Carney en la administración pública es muy relevante. No actúa como un político ni como alguien que se haya formado en la política de partido; más bien opera casi como alguien que desprecia el ‘politiqueo'», interpreta para EL PERIÓDICO Alex Marland, profesor de Ciencia Política de la Acadia University de Canadá. «Está acostumbrado a moverse en círculos de élite como alto burócrata. El hecho de que llegara a primer ministro antes de haber sido elegido para nada antes dice mucho por sí solo».
[–>[–>[–>
Doctor en economía por Harvard
[–>[–>[–>
Carney tiene 60 años. Nació en Fort Smith, una pequeña localidad en una región remota de los Territorios del Norte de Canadá, en 1965. Se crió con sus padres, maestros, en Edmonton, la capital de Alberta, en una familia de clase media. Fue portero de hockey.
[–>[–>[–>Buen estudiante, se licenció en Harvard y se doctoró en Economía por la Universidad de Oxford. Comenzó su carrera en el banco de inversión Goldman Sachs. Luego ocupó el cargo de gobernador del Banco de Inglaterra desde 2013 hasta 2020. También fue presidente del Consejo de Estabilidad Financiera del G20.
[–>[–>[–>
Ninguno de esos puestos se asocia normalmente a la alta estrategia geopolítica. Y, sin embargo, el suyo fue un discurso de alto impacto. Trump se dio por aludido, a pesar de que Carney no le nombró en ningún momento, y respondió con un ataque. «Canadá obtiene un montón de cosas gratis de nosotros. Deberían estar agradecidos, pero no lo están», dijo. «Ayer vi a su primer ministro. No estaba tan agradecido… deberían estar agradecidos con nosotros, Canadá. Canadá existe gracias a Estados Unidos. Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones».
[–>[–>[–>
El primer ministro de Canadá había puesto el dedo en la llaga. El mundo occidental asiste atónito al uso de los aranceles como arma de presión por parte del país, Estados Unidos, que había sido hasta ahora el garante del libre comercio.
[–>[–>[–>
«La trayectoria del señor Carney como banquero central fue importante para la acogida de su discurso porque ya tenía reputación en Davos», opina Adam Chapnick, profesor del Canadian Forces College. «Pero, en términos más generales, lo que mejor explica sus acciones hasta ahora, a mi juicio, es la confianza que tiene en sus propias capacidades de análisis y su falta de miedo en el terreno político».
[–>[–>[–>
Partido socioliberal canadiense
[–>[–>[–>
Carney es primer ministro desde el 14 de marzo de 2025, tras ganar las elecciones internas del Partido Liberal con un 85,9% de los votos. Sucedió así a Justin Trudeau, que había renunciado al cargo de primer ministro y líder del partido de izquierda liberal en enero. Carney fue revalidado en el puesto en los comicios federales un mes después, en los que se impuso por 13 puntos al candidato conservador, Pierre Poilievre.
[–>[–>[–>
Carney hizo parte de su campaña con la propuesta de resistir con fuerza a los intentos de coerción de la nueva Administración de Estados Unidos. Trump y su equipo han insinuado su intención de incorporar a Canadá como el estado 51 de la Unión. Ha minusvalorado al país que luchó junto a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial o Afganistán, diciendo que no es un país de verdad. Al comenzar su mandato, les impuso aranceles del 25%. «Los estadounidenses no deben subestimarnos; en el comercio, como en el hockey, Canadá ganará», dijo, en referencia al deporte nacional.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Carney prometió reforzar la «soberanía económica» del país, reduciendo la dependencia comercial de Estados Unidos mediante diversificación de mercados hacia Europa y Asia. En lo político, propuso negociar pero sin humillarse. En lo militar, Canadá se incorporó al programa europeo de seguridad conjunta SAFE.
[–>[–>[–>
«Es arriesgado hacer cualquier cosa que pueda irritar ahora al presidente de Estados Unidos, porque ha demostrado ser impredecible y estar sometido a pocas restricciones», abunda Adam Chapnick. «La economía canadiense depende en gran medida de un acceso fluido al mercado estadounidense, y el acuerdo de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México se revisará este año».
[–>[–>[–>
Recientemente, Carney viajó a China y firmó una serie de acuerdos comerciales con el gigante asiático, lo que le ha valido la amenaza de aranceles del 100% por parte de Washington.
[–>[–>[–>
Exponente de la democracia liberal
[–>[–>[–>
Lo que Mark Carney hizo en Davos es coger una bandera, dar el primer paso de un movimiento de países que no pueden terminar de romper con Estados Unidos pero tampoco soportan las amenazas económicas o militares de Trump.
[–>[–>[–>
«En las democracias liberales occidentales, quienes se oponen al presidente Trump y a su agenda política están buscando a un referente que se le enfrente. Ningún líder de un país grande, tradicionalmente considerado un aliado cercano de Estados Unidos, está dispuesto a hacerlo; sin embargo, Carney lo hizo con aplomo diplomático», opina Alex Marland. «El mensaje de Carney es coherente con su etapa como primer ministro. Pero sus críticos en Canadá señalan que no respalda sus palabras con hechos. Por ejemplo, durante la campaña defendió un enfoque de «codos arriba» [una referencia a la forma agresiva de jugar de un histórico jugador de hockey sobre hielo canadiense] que ahora a veces es ridiculizado porque, en muchos temas, el Primer Ministro canadiense ha cedido ante el Presidente Trump.
[–>[–>[–>
Ciertamente, Carney se ha visto obligado a matizar sus relaciones con China, tras la amenaza arancelaria de Trump. Ha subrayado que su país no tiene intención de firmar un acuerdo de libre comercio con Pekín. «En virtud del T-MEC (tratado comercial trilateral que incluye a México, Canadá y EEUU), tenemos el compromiso de no buscar acuerdos de libre comercio con economías que no sean de mercado sin previa notificación. No tenemos intención de hacerlo con China ni con ninguna otra economía que no sea de mercado», ha dicho el primer ministro canadiense.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí