Rafael Narbona, profesor de filosofía: «La madurez y el equilibrio en la vida obedecen a un propósito elemental: ayudarnos a ser felices»




no es fácil alcanzar el equilibrio y la madurez en una sociedad que fomenta el infantilismo y la irresponsabilidad. El equilibrio es estar en paz contigo mismo y mantener una relación fructífera con el mundo.
La madurez es un componente esencial de este equilibrio, porque nos enseña a esperar, a reflexionar, a cultivar la humildad, actuar con generosidad, No presumas de tus éxitos, aprende de tus fracasos y no alimentes la ira, la envidia o el resentimiento.
Síndrome de Peter Pan y Wendy


En 1983, Dan Kiley publicó un ensayo titulado «Síndrome de Peter Pan: hombres que nunca crecieron», en el que abordaba resistencia de algunos machos adultos convertirse Sujetos responsables, autónomos y empáticos.
este comportamiento No debe confundirse con la inocencia de la infancia. Él Síndrome de Peter Pan Es una patología asociada miedo, inseguridad y narcisismo. Los hombres que no maduran son egocéntricos, evitan el compromiso, Viven con baja autoestima y no toleran el fracaso. o la soledad. Normalmente, esta forma de ser se desarrolla desde la infancia y suele ser resultado de la sobreprotección, la falta de límites y de modelos a seguir positivos.
EL resistencia a la maduración Este no es un rasgo exclusivamente masculino. tambien hay mujeres que evitan las responsabilidades de la edad adulta. El síndrome de Wendy No es el equivalente femenino del síndrome de Peter Pan, como se describe con otros rasgos: sumisión, sobreprotección de la pareja y de los hijos, miedo a ser infeliz, miedo al rechazo, Voluntad excesiva de sacrificio, abandonando los propios objetivos para satisfacer las necesidades de los demás.
Ambos comportamientos reflejan una Desequilibrio emocional provocado por un cortocircuito en el proceso de maduración. Para alcanzar el equilibrio y la madurez es necesario pasar por diferentes etapas, algunas de las cuales no son fáciles.
la fuerza del espiritu
Dejamos la infancia cuando descubrimos que Nuestros padres no son todopoderosos. Este descubrimiento nos produce una dolorosa sensación de vulnerabilidad. No es casualidad que muchas culturas hayan elegido el desierto como espacio simbólico donde se pone a prueba la fuerza del espíritu.
saber que nuestros padres no pueden resolver todos nuestros problemas Nos hace sentir como si hubiésemos sido arrojados a un espacio hostil, pero sentir esta sensación es un paso necesario para alcanzar esta madurez que nos permite ser independientes, unidos y coherentes.
No tienes que rendirte. Podemos cruzar el desierto, sobrevivir a su duro clima, llegar a una tierra fértil y amigable. Si seguimos atrapados en la impotencia y el desamparo, el mundo nunca será nuestro hogar.
Para madurar no debemos renunciar a la inocencia de la infancia, pero sí al egoísmo de nuestros primeros años, cuando pensamos que todo gira en torno a nosotros. Madurar es alejarse del ego, Pon fin a sus exigencias excesivas, aprende a compartir.
el don de hacer conexiones
Saber fracasar y no rendirse para seguir luchando es señal inequívoca de equilibrio emocional y sabiduría existencial. Madurar significa conocer nuestros límites, no sentirnos decepcionados por nuestras debilidades.
Este reconocimiento Nunca debería llevarnos al odio a nosotros mismos, porque albergamos un potencial que podemos explorar y desarrollarnos. Todos pueden aportar algo único a la mesa, porque no hay dos seres humanos iguales.
Poseer el don de crear conexiones emocionales y establecer una comunicación fluida con las personas que te rodean es una muestra de inteligencia emocional. La madurez y el equilibrio son los mejores activos ante la adversidad. Nos ayudan a afrontar los peores escenarios. si hemos llegado construir una personalidad fuerte, Nuestras posibilidades de superar un duelo, un desastre o un revés grave en el trabajo serán mayores.
La maduración no es una tarea individual
Familia, escuela y amigos. puede ayudarnos a conseguir el equilibrio deseado, pero A veces ejercen una influencia tóxica. En estos casos sólo existe una forma: disociar, Haga nuevas conexiones con personas con ideas más afines.
La madurez y el equilibrio no son el final de un camino sin obstáculos, sino el cenit de un largo camino con momentos de tristeza, desánimo y desilusión. ¿Este viaje termina en algún momento? No me parece. Nunca podremos decir: “ya lo sé todo, ya encontré la paz definitiva”.
La vida es inseparable del conflicto. En definitiva, madurez y equilibrio obedecen a un propósito elemental: ayúdanos a ser felices, a sacar de nuestra mente la desesperación, a neutralizar nuestros miedos, muéstranos que la vida es una oportunidad fantástica.
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