Reloj del juicio del día final
La situación internacional es una pura paradoja. Las bolsas están en máximos históricos pero los niveles de incertidumbre son también superlativos. El orden económico mundial se ha descuajaringado de la mano de un octogenario presidente de EE UU, Donald Trump, que arrastra al mundo a situaciones de extorsión internacional impensables hace pocos años. Una muestra simbólica de esta situación es la que se bautizó en su día como reloj del juicio final. Resulta que ese puñetero reloj está en el punto más alarmante, a 85 segundos del desastre, el momento más preocupante en 80 años.
[–>[–>[–>En 1947, en un mundo que aún intentaba asimilar las consecuencias de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, el «Boletín de los Científicos Atómicos» presentó por primera vez el llamado «Reloj del Juicio Final» o «Doomsday Clock». Este grupo, conformado por científicos, académicos y expertos en seguridad global, surgió con el objetivo de advertir de los riesgos creados por la propia humanidad, especialmente aquellos vinculados a las armas nucleares.
[–> [–>[–>Desde entonces, mientras más cerca se encuentra la manecilla a la medianoche, mayor es el peligro de una catástrofe global. No se trata de una predicción literal, sino de una señal de alarma del contexto internacional. Este año, el boletín ha encendido todas las alertas al colocar el reloj a esos 85 segundos de la medianoche, el punto más cercano al desastre en casi ocho décadas de historia.
[–>[–>[–>
La manecilla del reloj avanza como consecuencia de la expiración del tratado de armas estratégicas firmado en 2010 entre Estados Unidos y Rusia. La guerra de Ucrania está enquistada, EE UU amenaza a Irán, toma posiciones en el Caribe y pretende ocupar Groenlandia (pese a pertenecer a un socio de la OTAN). De la mano de un inconsciente Trump se abre la puerta a la acumulación y modernización de arsenales, armas sofisticadas y capacidades destructivas no conocidas hasta la fecha.
[–>[–>[–>La revolución ultranacionalista y autocrática ha fragmentado el mundo y los expertos del grupo del agorero reloj detectan que la probabilidad de conflicto generalizado aumenta. La merma de controles democráticos puede abonar o ser factor catalizador para nuevas cotas de violencia ciudadana, inestabilidad y la guerra.
[–>[–>[–>
Y mientras la mar revuelta domina los mercados hay inversores que pescan con éxito. Fundamentalmente, los metales preciosos han logrado rentabilidades no vistas en decenios, y también las bolsas están en récord. Que el oro logre cotizaciones crecientes se explica por la inversión decidida por parte de bancos centrales, que perciben precisamente esos riesgos cataclísticos y quieren eludir la posibilidad de que activos en el extranjero puedan llegar a ser congelados. Mientras hace un decenio el enemigo para algunos era la globalización, la amenaza del fin de esa misma transnacionalidad de la economía es el ‘guatapeor’ no imaginado. Y el dólar pierde fuelle.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí