RESTAURANTE ASTURIAS | Huérfanos culinarios: Cierra el restaurante La Encruceyada en Caso, uno de los templos gastronómicos del alto Nalón
Tras más de veinticinco años ofertando excelentes viandas, la popular casa de comidas «La Encruceyada» en el concejo de Caso cerró sus puertas este fin de semana. Su mentora y alma mater del negocio, María Jesús Miguel Posada, cierra un ciclo por jubilación. Una guisandera de estirpe rural con larga trayectoria entre fogones, que vivió por y para disfrutar de su oficio con esfuerzo, tesón y mucha técnica culinaria.
[–>[–>[–>Natural de Veneros, aldea próxima a Campo de Caso, recibió intensa orientación de su madre en la práctica de utilizar productos nobles. “Mi madre me enseñó a cocinar a fuego lento con ingredientes básicos del huerto local y productos derivados del cerdo y del vacuno. Todo muy casero, y de esa forma me fui forjando en el universo de la cocina de aquí». Además, «leía muchos libros de recetas y así con mucha práctica me fui haciendo con las riendas de la lumbre familiar». Antes de montar su propio negocio, «estuve trabajando en varios locales del entorno casín hasta que decidí abrir mi propio establecimiento, con el apoyo de mi marido Andrés”.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>En estos últimos días de actividad, María Jesús no daba abasto en su local. La Encruceyada contaba con una fiel clientela, forjada preferentemente por parroquianos, cazadores y forasteros que gustan de la comida sencilla con el marchamo de lo auténtico, natural y sabroso. Sus platos estrella, y los más demandados, son los referidos a manos de cerdo, callos, rabo de toro y cabritu, productos de la tierra. Meses antes de cerrar, intentaron buscar que alguien diese el relevo en el negocio, sin éxito.
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El exterior del restaurante. / C. Cuesta
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También estaban en la carta los potajes, las sopas, el picadillo. Una variedad culinaria que se ha ganado los paladares de los más exigentes visitantes, realidad mencionada por Juanchi Estrada, exalcalde de Caso y cronista oficial del concejo, quien apunta que “todo lo que elabora María Jesús está muy bueno y es una delicia saborearlo». Un tipo de gastronomía que resume lo mejor de la cocina del parque natural de Redes, «sus platos resumen a la perfección la esencia gastronómica del concejo. Es una lástima que locales de este estilo cierren, pues dar comida al viajero es una sensación hospitalaria y sanadora de nuestra propia naturaleza y hoy comer bien y con calidad resulta complejo».
[–>[–>[–>Menos oferta
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Con este adiós, el municipio de Caso, todo el alto Nalón, se queda sin un referente culinario. En Caso se mantienen ya solo otras cuatro casas de comidas. «Entiendo que cada vez somos más huérfanos en materia cocinera», subrayaba el el cronista oficial casín.
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La Encruceyada se ganó merecida fama en este cuarto de siglo gracias a la labor en al cocina de María Jesús. También, por el trabajo de Andrés, Aladro, su marido, entendido en el arte de los embutidos, con chorizos, lacones y jamones de preparación propia, todo un entendido en materia ganadera, y todo un intendente en la barra para la selección de los vinos. Al fondo del comedor se escucha una voz: “Qué bien me coméis…” Era el grito sentido del grupo de Juanchi Estrada y sus amigos, visitantes asiduos a este emblemático rincón de la gastronomía asturiana que baja la persiana. Mientras, María Jesús y Andrés con tristeza ya están preparando unas vacaciones de descanso obligado. La vida sigue y el placer culinario se desvanece, salvo que algún emprendedor se anime a recuperar el gusto sápido de La Encruceyada.
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