Salas, el concejo de las cuatro queserías, un obrador de conservas con setas, dos fábricas de embutido y una de café
Uniendo puntos sin salir del concejo de Salas se puede trazar una ruta bastante completa por la industria asturiana de la transformación agroalimentaria. Sin ánimo de exhaustividad, el olfato guía por estos 227 kilómetros cuadrados hacia cuatro queserías, un obrador de conservas con setas, dos fábricas de embutidos o una de café. Para acompañarlo hay «carajitos del profesor», los dulces hechos a base de avellana, clara de huevo y azúcar que se elaboran en la capital del municipio desde hace más de un siglo.
[–>[–>[–>En este lugar de topónimo capicúa, que se identifica con un palíndromo que se lee igual por el inicio que por el final, el queso se hace como siempre y con sidra, la morcilla se enlata en formato gourmet con crema de manzana y hay embutidos de los de toda la vida y de avestruz. El muy nutritivo concejo de Salas también espera con alivio que llegue a su fase de máximo rendimiento la fábrica de queso mozzarella de Royal A-Ware. La multinacional holandesa, nueva inquilina de la gran planta de Danone en el casco urbano de la villa, tiene la factoría en periodo de pruebas, pero en su entorno ya se percibe el movimiento de su centenar aproximado de empleos.
[–> [–>[–>Salas quiere explotar su cercanía, hacerse ver como bisagra entre el centro y el occidente interior de la región, pero no le deja el retraso de las comunicaciones y la espera desesperante por el final mil veces postergado de la autovía Oviedo-La Espina. Entre plazos incumplidos, el concejo de las riberas del Nonaya y el Narcea ha tocado el suelo de un declive demográfico que lo va alejando poco a poco de los 5.000 residentes.
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En una región con la economía cada vez más escorada hacia el poder tractor de los servicios, este concejo con mina de oro mantiene una dieta productiva donde sólo la mitad de la riqueza colectiva depende del sector terciario, y eso son veinte puntos porcentuales por debajo de la media regional. De Salas tira todavía la industria en un tercio del valor añadido bruto y el reparto por sectores se mantiene en un punto significativamente similar al de los comienzos del siglo. Mientras, la renta de los salenses ha enfilado un proceso de convergencia con la media regional, cambiando el puesto 54 que el concejo ocupaba en 2002 entre los 78 de Asturias por el 43 en 2022.
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