Salinas, punto de encuentro entre surf, skate y vida en la costa
Una superficie ondulada pintada en un llamativo azul, a juego con la playa situada a apenas 50 metros, define el skatepark de Salinas. Inaugurado en febrero de 2022, se ha convertido en una de las instalaciones más populares de la localidad y del concejo de Castrillón. Frecuentado por vecinos y usuarios de concejos limítrofes, desde su apertura ha atraído a numerosos visitantes encandilados por su estética y por la variedad de espacios para la práctica del skate. El Festival Longboard, que incluye campeonato, ha terminado de afianzar una instalación que es “para todo tipo de personas”.
[–>[–>[–>Matteo Mancuso es un skater italiano originario de Milán que lleva varios veranos afincado en Asturias, atraído inicialmente por el surf y el estilo de vida ligado al mar. Este año compagina su trabajo como cocinero en un surf bar de Xagó con su faceta de músico callejero y monitor de surfskate, una disciplina que también imparte desde hace dos años.
[–> [–>[–>Mateo Mancusso en el skatepark de Salinas. / Christian García
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Tras un lustro practicando skate, conoció el skatepark de Salinas hace unos tres, cuando unos amigos italianos que veraneaban en la zona por surf lo llevaron por primera vez. Desde entonces, se ha convertido en un espacio habitual de entrenamiento. “Vivo aquí, llevo los últimos tres veranos en esta zona para surfear”, comentó el italiano, que describió el entorno como una «combinación de deporte y vida cotidiana».
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Sobre la instalación, Mancuso destacó su versatilidad y diseño. “Es perfecto para practicar skate y surfskate”, señala, subrayando que cuenta con zonas diferenciadas para «street», saltos y trucos. Además, señaló que prefiere las mañanas, «cuando hay menos gente» y puede entrenar «con más espacio», ya que por las tardes el parque «se llena» de usuarios tras el trabajo o la escuela.
[–>[–>[–>Jonathan Ruiz es un investigador barcelonés que lleva tres años viviendo en Lugones tras conseguir una beca en el Instituto de Ciencia y Tecnología del Carbono. Su llegada a Asturias estuvo ligada al trabajo, pero el entorno acabó influyendo también en su estilo de vida. “Salir de trabajar y venir a Salinas, aparcar e irte a surfear es un lujo”, resume, en contraste con el ritmo más intenso que vivía en Barcelona.
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Christian Ruiz, en el skatepark de Salinas. / Christian García
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Fue durante la pandemia cuando comenzó a acercarse al skate, en su caso al surfskate, disciplina que descubrió mientras residía en Reino Unido. “Empecé en la pandemia, porque no se podía hacer nada”, explicó. Con esa base, utiliza la modalidad como complemento del surf, al que intenta volver siempre que puede. En el skatepark de Salinas valora especialmente la zona de «bowl», donde dice disfrutar de una sensación similar a la de una ola, más centrada en el giro y la fluidez que en los trucos.
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[–>Sobre la instalación, Ruiz destacó su carácter completo y el ambiente que se genera. Aunque reconoce que no es usuario habitual —“vengo una vez al mes como mucho”—, aprecia su dinamismo y su carácter familiar. “Siempre está lleno de gente y es muy familiar, con críos haciendo skate muy bien”, señala, subrayando además la conexión de Salinas con el surf y los deportes urbanos como una de las señas de identidad de la zona.
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Con Jonathan está Cristian Ruiz, su hermano, y su amigo Pau Roca, que se encuentran pasando unos días de vacaciones en la zona. Ruiz explicó que su relación con el skate viene de lejos, aunque en la actualidad lo tiene prácticamente en pausa. “Patinaba con 15 años, era la moda, y ahora lo estoy redescubriendo”, señaló, reconociendo que lleva alrededor de dos años sin practicar de forma habitual. Aun así, valora positivamente el skatepark de Salinas, al que califica como “muy chulo” e incluso destacó que «en Barcelona no hay tantos que se asemejen a este«.
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