Economia

Sánchez recicla sus bonos fallidos de vivienda: un gasto inútil que solo encarece los alquileres

Sánchez recicla sus bonos fallidos de vivienda: un gasto inútil que solo encarece los alquileres
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  • Publishedabril 24, 2026




El gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado la aprobación de un nuevo plan de vivienda por valor de 7.000 millones de euros para, en principio, incrementar la oferta de vivienda asequiblepromover la rehabilitación de inmuebles existentes y, a través de la concesión de ayudas directas, facilitar el acceso al alquiler, especialmente de los más jóvenes. De esta forma, tal y como hemos informado en Libre Mercado, el nuevo plan incluye una ayuda de 250 euros para el alquiler o cesión de uso de una vivienda habitual, así como otra prestación de 300 euros mensuales para cubrir los gastos de mantenimiento, seguros, comunidad y suministros básicos de la vivienda.

Asimismo, este plan también prevé ayudas a la compra en municipios de menos de 10.000 habitantes, cuyo importe será de hasta 15.000 euros por vivienda, con un límite del 20% del coste de su adquisición. Del mismo modo, el Gobierno también establece ayudas a jóvenes para el alquiler con opción a compra vivienda protegida con protección permanente cuyo límite es de 28.800 euros por vivienda.

Sin embargo, estas políticas no son nuevas. Por el contrario, el Gobierno de Pedro Sánchez ha recurrido en diferentes ocasiones a la concesión de ayudas directas para intentar convencernos de que está desarrollando iniciativas importantes para solucionar los problemas de los ciudadanos. Ahora bien, este tipo de medidas son un verdadero fracaso que, en esencia, agravan los problemas existentes. A esto se suman todos los promesas hechas por el Ejecutivo sobre viviendas que no se han cumplido.

Todos los bonos de Sánchez

No es la primera vez que el Gobierno español anuncia el despliegue de ayudas directas relacionadas con la vivienda. En el propio Proyecto de Real Decreto que regula la Plan Estatal de Vivienda 2026-2030El Ejecutivo afirma que «numerosas medidas han sido adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la difícil situación de las familias y hogares en condiciones de vulnerabilidad social y económicaentre los que cabe destacar la suspensión del procedimiento de desalojo y las liberaciones para hogares vulnerables y sin alternativa habitacional.

Pero estas ayudas al alquiler ya se recaudaron en el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021donde se establecieron ayudas al alquiler de vivienda con el fin de «facilitar el acceso y la permanencia en la vivienda en alquiler a sectores de la población con escasos medios económicos», cuyo importe general ascendía al 40% de los ingresos mensuales. Por otro lado, este plan establecía otras ayudas para personas vulnerables de hasta 600 euros mensuales y hasta el 100% de los ingresos.

Asimismo, el plan de 2018 incluía otro programa de ayudas a la juventud con el fin de «facilitar el disfrute de una vivienda digna y adecuada a los jóvenes menores de 35 años, ya sea en régimen de alquiler o mediante ayudas directas a la población». adquisición de vivienda situados en municipios de menos de 5.000 habitantes”. De esta forma, se recaudaron ayudas al alquiler de hasta el 50% del alquiler mensual y hasta el 30% en el rango entre 601 y 900 euros, así como ayudas a la adquisición de hasta 10.800 euros con un límite del 20% del precio de adquisición (inferior a 100.000 euros).

Sin embargo, una de las iniciativas de las que más alardea el Gobierno es la Bono Alquiler Joven. En este sentido, en el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda 2022-2025, el Gobierno destaca que «para el colectivo joven, junto con los programas estructurales del Plan Estatal 2022-2025, se creó el Bono Alquiler Joven con una dotación total de 800 millones, que prevé una ayuda al alquiler de 250 euros mensuales durante dos años para los menores de 35 años». En consecuencia, según detalla el propio Gobierno, en total los beneficiarios de esta ayuda reciben 6.000 euros a razón de 250 mensuales.

Por otro lado, el Gobierno también abrió una línea de Garantías ICO dotado con 2.500 millones de euros para que «jóvenes de hasta 35 años y familias de todas las edades con menores a cargo puedan acceder a su primera vivienda». Estas garantías llegaban hasta el 20% del importe del préstamo con carácter general, aunque si la vivienda tenía una calificación energética D o superior llegaba hasta el 25%.

El fracaso de las ayudas directas

En cualquier caso, lo cierto es que las ayudas directas suelen generar efectos diferentes a los que inicialmente se pretendían conseguir. Según un análisis de Funcas publicado en marzo de 2026, «algunas de las políticas recientes, como los controles de alquileres o subsidios a la demanda– generar efectos adversos a largo plazo». Así, en otro documento explican que «la evidencia comparativa indica que los instrumentos de política ampliamente utilizados, como los controles de alquileres y los subsidios a la demanda, tienden a reducir la oferta o traducirse en precios más altos cuando la construcción de viviendas es inelástica».

En este sentido, desde Funcas Recordemos que, siendo las subvenciones directas al alquiler un instrumento muy extendido en Europa, cuya ventaja sería la flexibilidad, no podemos olvidar que «su debilidad estructural es que, en mercados con oferta inelástica, tienden a capitalizarse sobre los precios». En este sentido, la organización destaca que «un sistema de subsidios a la demanda en un mercado con oferta inelástica equivale, en parte, a un transferencia de recursos publicos al sector de propietarios» y señala que «los subsidios a la demanda mejoran el acceso de los beneficiarios individuales en el corto plazo, pero están descontados y son fiscalmente insostenibles sin un aumento correspondiente en la oferta».



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