Se escuchan los misiles y tiemblan las ventanas con cada golpe
Encerrados en sus casas y «tranquilos», pero escuchando el impacto de los misiles muy cerca. Así están viviendo en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) los asturianos la represalia del régimen de Irán al ataque coordinado de este sábado entre Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. «Llevan todo el día bombardeándonos. Cerca de casa han caído fragmentos de misiles y hay incendios…», relatan.
[–>[–>[–>Lucía López Roldán, gijonesa de 38 años, vive en Jumeirah, justo en frente (separados por el Golfo Pérsico) de Minab, en Irán, donde las explosiones han matado a más de 60 estudiantes de una escuela femenina, según los medios iraníes. «Desde mi casa estamos a 270 kilómetros», precisa.
[–> [–>[–>«De momento, estamos en casa todos y tranquilos. Confiamos mucho en el gobierno de aquí. Se escuchan los misiles y tiemblan las ventanas con cada golpe, pero al parecer es el sistema antimisiles haciendo su trabajo«, asegura. Según cuenta, el país «los está destruyendo en el cielo y lo que caen son solo los restos».
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Lucía López / LNE
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La asturiana comparte vídeos de Dubái que impresionan, con esos restos de misiles y fuego al impactar contra edificaciones. «La población está tranquila y haciendo vida semi normal. La embajada nos ha recomendado quedarnos dentro de casa y salir lo mínimo posible. Emiratos Árabes Unidos es un país que aboga por la paz y por desescalar continuamente los conflictos en la zona, los residentes estamos muy alineados con esa forma de pensar y solo esperamos que se vuelva al diálogo pronto«, resalta Lucía López, que es directora de una empresa de wellnes en el centro financiero (DIFC) y el edificio Lamborghini.
[–>[–>[–>Borja Brañanova es ingeniero de minas y también vive en Dubái con sus hijos Sebastián y Olaya. Es de Pola de Lena aunque vivió muchos años en Oviedo. «Llevan todo el día bombardeándonos. Estaba con los críos en monopatín y como a la una del mediodía ya empezó la fiesta. Nos fuimos a casa y ya hemos visto varios misiles, varias explosiones en el cielo. Es un poema. Cerca de casa han caído fragmentos de misiles y hay incendios… Está siendo complicado«, describe. Brañanova es el asturiano que consiguió cambiar la ley árabe para que sus hijos pudiesen viajar al Principado y conocer a sus abuelos, tras una larga batalla judicial.
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Borja Brañanova con su padre Ramón Alfredo y sus hijos Sebastián y Olaya, en el Campo San Francisco de Oviedo, en una imagen de archivo. / CRISTINA VELASCO
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Cristina Cueto-Felgueroso es otra gijonesa de 35 años residente en Dubái, donde es directora comercial de Kraft Heinz. «Tenemos una incertidumbre total. Se escuchan explosiones cada cierto tiempo en zonas cercanas y las autoridades, tanto las locales como la embajada, nos recomiendan quedarnos en casa. Se ve poco tráfico en la calle. Estamos a la espera de seguir recibiendo instrucciones», relata.
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[–>Miedo, no obstante, no tiene. Al menos, de momento. «Estoy más bien sorprendida, pero tranquila. Llevamos un buen rato sin escuchar nada y todos los mensajes que recibimos son de tranquilidad. Sí veíamos que pasase algo así como un poco improbable porque este es un país muy seguro y es muy raro que haya ocurrido esto», declara.
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En Arabia Saudita
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Pedro (nombre ficticio, pues prefiere guardar el anonimato) es ingeniero asturiano en Ras Tanura, en Arabia Saudita, muy cerca también del conflicto. «Nos hemos enterado del ataque por las noticias en los periódicos. Arabia Saudita está completamente tranquila y nadie que conozcamos muestra señales de preocupación. La vida transcurre con la normalidad habitual del mes de Ramadán«, asegura.
[–>[–>[–>Pese a la proximidad de los misiles, el avilesino no siente miedo. «Nos encontramos protegidos. Lo sentimos mucho por los países vecinos, pues vivimos en Bahrain y Abu Dhabi anteriormente y tenemos mucho cariño por esos países, que nos trataron extraordinariamente bien. Esperamos que nadie sufra daño y que esto se acabe lo antes posible», remata.
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