Sentí un dolor brutal y perdí el conocimiento
La semana pasada, Marina Valdés, presentadora suplente de Iñaki López y Cristina Pardo en mejor tardese llevó un susto enorme que, afortunadamente, puede contar. El periodista de laSexta fue atropellado al abandonar las instalaciones de Atresmedia.
Eran las ocho de la tarde, hora de fin del programa nocturno, cuando Valdés se disponía a tomar el autobús de regreso a casa. Sin embargo, al perderla, una amiga se ofreció a acercarla a casa.
«Me preparé para cruzar el paso de cebra. Miré a ambos lados, Obviamente nadie vendría. y yo estaba con mi celular mandando un audio», le cuenta a la revista ¡Hola!.
Lo demás es historia. Tras enviar el audio, recuerda “muy claramente el momento del impacto”. «Quiero decir, cuando lo vi, ya lo tenía encima. «Me golpeó en la cadera derecha, porque estaba casi terminando el paso de cebra, a punto de subirme a la acera, y me levantó hacia un lado».
La comunicadora de la Red Verde sintió que “se iba a morir”. ya que sintió “un golpe muy fuerte” y se vio “en el aire”. «Me dio mucha pena pensar que iba a morir por no haberlo visto», admite Marina.
Marina Valdés, en ‘Más vale tarde’.
Entonces, Valdés cayó «de un golpe muy fuerte»: «Recuerdo abrir los ojos y tener la acera no muy lejos, a un centímetro». «Ya no recuerdo los siguientes segundos o minutos».
Al parecer, el conductor de TVM se sentó sola en la acera, sin sentir dolor «por la adrenalina». Cuando empezó a levantarse, «Le llegó una ola de dolor brutal». «Un dolor que nunca había sentido en mi vida. Y por el dolor perdí el conocimiento por unos segundos».
Afortunadamente, el hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes está apenas 5 minutos en coche desde la sede de Atresmedia, por lo que la ambulancia pudo llegar a tiempo.
«Parece que me preguntaron qué sentía y dije que mucho mareo, mucho dolor y tenía mucho miedo», la joven apenas lo recuerda y agrega que el traumatólogo le dijo que «milagrosamente no se había roto nada».
«En una colisión como ésta, en la que no hay una frenada previa y el impacto lo recibes directamente, y más en la cadera, es muy fácil que la pelvis se mueva», Marina asegura.
Este desplazamiento de la pelvis implica algo tan grave como «sangrarse internamente». Los profesionales señalaron que el peligro se redujo porque «era joven» y «por su masa muscular».
«Y que había tenido mucha suerte por permanecer cerca de la acera y tener el reflejo de estirar los brazos», revela.
De licencia hasta nuevo aviso
Marina Valdés no tiene fecha de regreso mejor tarde, como comenta. «Revisan mis bajas y voy semana a semana, dependiendo de cómo avanza la rehabilitación».
Con todo, revela que está «bastante bien» por la «desgracia que pudo haber sido». «Y siento que todos fueron super buenos, desde mis compañeros de entonces hasta todos los médicos y mis jefes», concluye.
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