sin cubierta hasta 2027, un diluvio inunda la zona de prensa y provoca goteras en el estadio
la victoria de Barcelona frente a el Oviedo (3-0) el pasado domingo estuvo marcado por un protagonista inesperado: una tormenta torrencial acompañada de granizo que puso de manifiesto las deficiencias estructurales de la Spotify Camp Nou.
En los minutos finales del partido, un intenso aguacero transformó el estadio en un escenario de imágenes insólitas, con la zona de prensa completamente inundada, goteras en las llamadas zonas cubiertas y un Juan Laporta empapado en el palco presidencial.
Fue la primera tormenta de gran intensidad desde que reabrió el coliseo blaugrana en noviembre, tras 43 días sin jugar en casa.
EL 44.763 espectadores Los asistentes al partido pudieron comprobar cómo el granizo -histórico para este estadio- caía sobre el campo mientras los jugadores finalizaban los minutos de la prórroga.
«Es el primer partido que juego con granizo. Me parecieron muchos minutos extra», admitió. Pablo Cubarsi después de la reunión. Marc Casado Fue más explícito: «Te duele la cabeza y todo. Algunas cosas te golpean en el ojo».
El episodio más bochornoso ocurrió en el palco de prensa. Las primeras filas, al carecer de cobertura temporal, quedaron prácticamente inundadas. Los periodistas tuvieron que instalar refugios para sus equipos y computadoras, y muchos se empaparon mientras trabajaban.
Las imágenes de los palcos de prensa inundados rápidamente se volvieron virales en las redes sociales, provocando críticas a un estadio recién renovado que debería ofrecer condiciones mínimas para el trabajo profesional.
Pero las deficiencias no terminan ahí. Aunque se trata de un estadio en proceso de modernización, han aparecido filtraciones en varias zonas del estadio que debían tener protección temporal.
Incluso la logia de las autoridades quedó expuesta al diluvio, lo que obligó a los dirigentes a utilizar paraguas y capotas en un espacio que debería representar la excelencia institucional del club.
Joan Laporta protagonizó una escena entre épica y desgarradora. Mientras el presidente del Oviedo, Martín Peláez, intentaba protegerse con un paraguas, el presidente del Barça se mantuvo en primera fila junto al vicepresidente. Rafa Yuste sin protección alguna, resistiendo el aguacero hasta el pitido final.
La situación provocó una evacuación masiva. Una parte considerable de los espectadores abandonaron sus asientos antes del final del partido y se apresuraron a refugiarse en los pasillos interiores.
En el banco, Hansi Película Pidió con insistencia al cuarto árbitro que acelerara el final para evitar resbalones y posibles lesiones en un terreno que, paradójicamente, aguantó perfectamente las condiciones extremas.
El problema estructural tiene fecha de caducidad: el Spotify Camp Nou no tendrá techo permanente hasta el verano de 2027.
Hasta entonces, el estadio seguirá expuesto a los riesgos climáticos, con grandes zonas sin protección y soluciones temporales que este domingo resultaron insuficientes.
La ironía no pasó desapercibida para nadie. Durante meses, los aficionados del Barcelona han bromeado sobre los problemas con el techo retráctil del estadio. Santiago Bernabéu.
Hoy, el Camp Nou se enfrenta a su propia realidad: un estadio sin techo durante otros dos años, vulnerable a tormentas como la que transformó una cómoda victoria este domingo en un espectáculo de supervivencia bajo el granizo catalán.
Al menos, Lamina Yamal Marcó un gol acrobático para que esta jornada no sólo fuera recordada por las filtraciones.
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