Starmer aclara que el uso de bases británicas por parte de EEUU está «estrictamente limitado a fines defensivos»
– Europa Press/Contacto/Thomas Krych
MADRID, 2 de marzo (EUROPA PRESS)-
El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró este lunes que el uso de bases británicas por parte de Estados Unidos está «estrictamente limitado a fines defensivos» y que no se ha sumado a las operaciones «ofensivas» de Washington e Israel contra Irán que han dejado más de 500 muertos, entre ellos el líder supremo, Ali Jamenei, y la cúpula militar iraní.
«Simplemente no es posible derribar todos los misiles y drones iraníes una vez lanzados. La única manera de prevenir estos ataques es destruir los misiles en su origen, en sus depósitos de almacenamiento o en sus lanzadores. Estados Unidos solicitó permiso para utilizar las bases británicas para ese propósito defensivo específico y limitado», aclaró ante la Cámara de los Comunes.
En este sentido, ha indicado que Washington tiene «la capacidad necesaria para impedir que los misiles iraníes maten a civiles, ciudadanos británicos o aliados en países que no han participado en el ataque inicial». «Nuestra acción se basa en el principio de autodefensa colectiva para los amigos de larga data y la protección de las vidas británicas», argumentó.
El primer ministro británico también ha aplaudido que los aviones británicos que han sido desplegados «como parte de las operaciones defensivas de la coalición» hayan «interceptado con éxito múltiples amenazas, incluidos drones hacia una base de la coalición en Irak que alberga a personal del Reino Unido».
Starmer ha subrayado así que las bases británicas en Chipre «no han sido utilizadas por las fuerzas estadounidenses para ataques ofensivos» y ha asegurado que el dron iraní que atacó Akrotiri «no fue una respuesta a ninguna decisión que haya tomado el Reino Unido».
«Nuestra evaluación es que el dron fue lanzado antes de nuestro anuncio. La hostilidad de Irán hacia Gran Bretaña y nuestros intereses es de larga data, por lo que nuestras fuerzas siempre permanecen en un alto nivel de preparación», concluyó.
La oficina de Starmer ha argumentado anteriormente que «el derecho internacional permite al Reino Unido y sus aliados usar o apoyar la fuerza en circunstancias en las que actuar en defensa propia es el único medio viable de enfrentar un ataque armado en curso y donde la fuerza utilizada es necesaria y proporcionada».
En una entrevista con el diario The Telegraph, el presidente estadounidense lamentó que Starmer haya tardado demasiado en cambiar de opinión después de negarse a permitir que las fuerzas estadounidenses utilizaran instalaciones ubicadas en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico, para lanzar ataques contra Irán.
«Esto probablemente nunca antes había sucedido entre nuestros países», afirmó el magnate en una entrevista en la que señaló que Starmer «parecía estar preocupado por la legalidad» de utilizar estas instalaciones para los ataques del fin de semana.
Starmer se negó inicialmente a dar luz verde a Estados Unidos para utilizar la base militar situada en el atolón Diego García para llevar a cabo los atentados que acabaron con la vida del ayatolá Ali Jamenei. Sin embargo, el domingo cambió de opinión y afirmó que aceptaría si se utilizara con fines «defensivos». Poco después, un dron iraní atacó una base de la fuerza aérea británica en Chipre.
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