su discreto plan en el barrio de Sol, en pleno centro de Madrid
El reyes Felipe VI (58 años) y letizia (53) han aprovechado un hueco libre en su intensa agenda de compromiso para disfrutar de una ‘escapada’ en pareja en pleno centro de la capital.
Lejos de la rigidez de la agenda oficial y convertidos, por unas horas, en dos espectadores más, asistieron el pasado sábado 7 de marzo a la Cines Casco Ideal.
Los cines, ubicados en el Calle Doctor Cortezo, a un paso de la Puerta del Sol y de Madrid de los Austriasson un enclave muy familiar para ellos. Es una de las opciones que suelen elegir cuando disfrutan juntos de la proyección de una película.
Los Reyes Felipe y Letizia suelen ir juntos al cine a ver películas en versión original.
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Cita para dos en una sala de cine.
Como se anticipó ¡HOLA!, la llegada del Jefe de Estado y de la Reina a la sesión de la tarde —entre las siete y las ocho de la tarde, horario que suelen elegir cuando el calendario lo permite— no pasó desapercibido.
Su presencia provocó una reacción inmediata entre los clientes en la sala. Murmullos, algún que otro asistente dispuesto a captar alguna imagen con su móvil y caras de sorpresa entre el personal presente en la sala.
Los espectadores que se disponían a entrar en uno de los nueve pantallas Los que tiene el complejo no pudieron ocultar su asombro. Después de todo, no todos los días te encuentras con dos Reyes en distancias cortas…
El cartel de los Yelmo Cines Ideal, conocidos por su programación en versión original subtituladaofrece estos días títulos como el recientemente estrenado El mago del Kremlin y ¡La novia! la adaptación del clásico Cumbres borrascosas, o propuestas recientes como Hamnet, marty supremo, Grupera cualquiera Épica: Elvis Presley en concierto.
Cualquiera de estos largometrajes bien podría haber sido la elección de los Reyes Felipe y Letizia para este evento cultural que tanto les gusta.
Felipe VI con la familia de Alba en el Palacio de Dueñas de Sevilla.
El plan, discreto y estrictamente privadollega después de una de las semanas más exigentes del año en el sentido institucional.
Felipe VI inició el calendario presidiendo la cena oficial del Congreso Mundial Móvil 2026. Al día siguiente participó en el acto inaugural del congreso tecnológico, uno de los principales eventos económicos del país.
Letizia, por su parte, viajó el martes a Castellón hacerse cargo de la reunión anual de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), causa con la que está especialmente implicado desde hace años.
El miércoles pasado, sus respectivas agendas volvieron a divergir: el Rey viajó a Sevilla recorrer la exposición dedicada a la Duquesa de Alba en el Palacio de Dueñasmientras que la Reina, a título estrictamente personal, acudió a la capilla funeraria del periodista Fernando Ónega, padre de su amiga Sonsoles Ónega (48), en Madrid.
La reina Letizia este martes en la capilla funeraria de Fernando Ónega.
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Un día después, Felipe y Letizia reaparecieron juntos en IFEMA para inaugurar el 45ª edición de ARCOmadrid, donde recorrieron parte de las 211 galerías presentes.
Horas más tarde regresaron al centro de la capital para liderar, en el Palacio Real, el recibimiento con honores militares al nuevo Grandes Duques de Luxemburgo, Guillermo y Estefaníaen su primera visita oficial a España tras acceder al trono.
Ya el viernes, de nuevo en Madrid, los Reyes presidieron el tradicional Concierto en memoria de las víctimas del 11-MA medida que se acerca el vigésimo quinto aniversario del peor atentado terrorista de la historia reciente de España.
Los Reyes Felipe y Letizia y los Grandes Duques de Luxemburgo en el Patio de la Armería.
EFE
En este contexto de intensa actividad institucional y con sus dos hijas fuera de casa—la Princesa Leonor (20), completando su formación en el Academia General del Aire y el Espacio en San Javiery el Infanta Sofía (18), cursando sus estudios universitarios en Lisboa—, la escapada cinematográfica en el barrio de Sol se ha convertido en un extraordinario –y discreto– paréntesis de ocio compartido.
Una tarde en pareja, con sillones y una gran pantalla, en la que Felipe y Letizia pudieron desconectar del protocolo y disfrutar del centro de Madrid como una pareja más. Al menos durante unas horas.
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