Su vida fue modelo de libertad y combate contra la ignorancia y los convencionalismos
«Es este un acto emotivo, pero no para la melancolía, sino para recordar la vigencia de su pensamiento, de su ejemplo de vida y compromiso». Paz Fernández Felgueroso, exalcaldesa de Gijón, comenzó así su discurso durante el tradicional homenaje a Rosario de Acuña ante la que fue su casa, en El Cervigón. Un tributo para conmemorar la figura de la escritora, librepensadora y feminista, fallecida un 5 de mayo de 1923. «Fue pionera y puso su pluma, su corazón y su talento al servicio de un mundo mejor, más igualitario y justo», ensalzó la antigua regidora en un encuentro que culminó con la habitual ofrenda floral en la placa ubicada en la senda en recuerdo a Rosario de Acuña.
[–>[–>[–>El Ateneo Obrero de Gijón, FAMYR (Federación Asturiana Memoria y República), la Logia Rosario Acuña, la Sociedad Cultural Gijonesa y la Tertulia Feminista Les Comadres fueron las entidades organizadoras de la cita, en la que lució el sol y tiró, por momentos, un intenso viento. Paz Fernández Felgueroso reivindicó la «rebeldía» de Rosario de Acuña antes de lamentar el «convulso» mundo actual, «con retrocesos en igualdad, en democracia o en reglas internacionales». La otrora primera edil de la ciudad encomió el carácter disruptor de la protagonista de la jornada. «Fue dramaturga en una época en que la creación teatral era solo de veranos», subrayó Fernández Felgueroso.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Rosario de Acuña fue precursora. Estuvo «en la vanguardia social en defensa de los trabajadores y los derechos de las mujeres», como afirmó Paz Fernández Felgueroso en un acto muy reivindicativo. «Esta es su lección más política: la persistencia como forma de existencia», aseveró la exalcaldesa, arropada en su alocución por representantes de las entidades impulsoras del homenaje. «Su vida fue modelo de libertad y combate contra la ignorancia y los convencionalismos», recalcó Fernández Felgueroso, para la que la biografía de Rosario de Acuña es «un apasionante itinerario de éxitos y fracasos, de encumbramiento social y de declive».
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La comitiva, dirigiéndose hacia la placa conmemorativa para realizar la ofrenda floral. / Marcos León
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«Fue una mujer comprometida con el progreso, con las clases trabajadoras y con las mujeres que reivindicaba la laicidad en un país donde una confesión concreta tenía un peso muy importante», aseguró, por su lado, Ricardo Fernández, secretario de la Logia Rosario Acuña. «¿Qué nos diría Rosario hoy? La mujer que no pidió permiso para pensar, que entendió que la emancipación de las mujeres no era un capricho, sino una necesidad social», cuestionó Paz Fernández Felgueroso, que añadió: «En un mundo donde la polarización, los bulos y las falsas noticias amenazan el diálogo y la existencia de la propia sociedad democrática, su defensa de la razón crítica es más necesaria que nunca».
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Un momento de la lectura del discurso de Paz Fernández Felgueroso, con la antigua casa de Rosario de Acuña al fondo, en El Cervigón. / Marcos León
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La antigua Alcaldesa abogó por «recoger el testigo» de la escritora. «Que su memoria sea un motor que nos impulse a seguir construyendo esa sociedad de iguales que ella con tanta lucidez imaginó», deseó Paz Fernández Felgueroso, para la que Rosario de Acuña fue «una mujer que vivió como pensaba, algo que sigue siendo una posición valiente y revolucionaria». Al homenaje acudieron, entre otros, Luis Pascual; presidente del Ateneo Obrero; Pedro Roldán, presidente de la Sociedad Cultural Gijonesa; Begoña Piñero, presidenta de Les Comadres; Luis Miguel Piñera, cronista oficial de Gijón; o, por parte, del PSOE local, Carmen Eva Pérez Ordieres, Tino Vaquero y Rodrigo Sánchez.
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