Un ciudadano de EEUU, en huelga de hambre tras ser detenido en la India a instancias de Rusia
Matthew van Dyke es de difícil clasificación en el elenco de figuras que frecuentan los conflictos armados. Con una educación en Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales y estudios de Seguridad, comenzó en 2007 como documentalista, viajando en motocicleta por Oriente Próximo y el norte de África, algo similar a lo que hacía el malogrado Miguel Gil Moreno, reportero español asesinado en Sierra Leona hace ya un cuarto de siglo. En 2011, con el inicio de las primaveras árabes, optó por integrarse en los grupos rebeldes de Libia enfrentados a las tropas de Muamar Gadafi, que en aquel momento amenazaban con aniquilar el incipiente levantamiento en favor de la democracia entre la inacción internacional.
[–>[–>[–>Fue arrestado y solo pudo escapar de prisión meses más tarde, cuando el régimen libio en Tripoli se desintegró. Cuatro años después de estos acontecimientos, Van Dyke fundó Sons of Liberty International (Hijos de la Libertad internacional) una organización sin ánimo de lucro que proporciona entrenamiento militar a colectivos que él califica como «vulnerables» en guerras «olvidadas», ya fuesen minorías cristianas en Irak contra Estado Islámico, o grupos de defensa civil en Ucrania frente a la invasión rusa.
[–> [–>[–>Matthew se encuentra en estos momentos encarcelado en la prisión de Tihar, cerca de Nueva Delhi, el mayor centro penitenciario de Asia, y ha iniciado una huelga de hambre para atraer la atención sobre su caso y demandar a altos funcionarios de la embajada de EEUU en la India «respuestas». Fue detenido en marzo pasado, en el aeropuerto de Calcuta, en un operativo en el que fueron arrestados otros seis ciudadanos ucranianos en diferentes ciudades del país. La participación de los servicios secretos de la Federación Rusa en el rastreo, identificación y detención de su persona y sus compañeros ha sido reconocida abiertamente, tanto por los medios de comunicación indios como por la misma propaganda rusa. «Esto no fue por casualidad; es una operación coordinada de alto riesgo», escribió ‘The Tathya’, una plataforma de investigación del país asiático que trabaja con fuentes abiertas.
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Y es que Moscú, que mantiene una estrecha cooperación con Nueva Delhi en temas de seguridad e inteligencia, había acumulado un importante historial de agravios contra Van Dyke debido a las intervenciones de su organización Sons of Liberty International en conflictos y guerras en las que estaban involucrados sus intereses o sus aliados, ya fuese en la Venezuela de Nicolás Maduro, la Siria de Bashar el Asad, o la misma Ucrania. Las autoridades judiciales de la India aún no han presentado cargos formales contra Van Dyke, aunque la Agencia Nacional de Investigación (NIA), dedicada a la lucha antiterrorista, le recrimina su colaboración con grupos armados birmanos que, de acuerdo con su versión, en algún momento podrían volverse en contra de Nueva Delhi.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Aspecto desmejorado
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En su última aparición pública, Van Dyke estaba muy delgado, visiblemente desmejorado y era trasladado en una silla de ruedas. Sus allegados sostienen que no está recibiendo la asistencia médica que requiere su estado, un tratamiento carcelario «que recuerda» al que reciben los prisioneros de guerra ucranianos y los disidentes políticos rusos en los centros penitenciarios de Rusia. «Han rechazado trasladarlo a un hospital privado», que sería sufragado íntegramente por sus familiares, denuncia Gia Santos, su pareja, en una videoconferencia con EL PERIÓDICO. En su opinión, las autoridades consulares de su país deberían implicarse más para garantizar que los derechos básicos del prisionero sean respetados.
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Santos niega tajantemente las versiones que circulan en la India, «impulsadas desde la propaganda rusa», que sostienen que Van Dyke se hallaba al frente de un grupo de mercenarios y que planteaba una amenaza a la seguridad del país asiático. «Los entrenamientos de Sons of Liberty International se realizan con armas de aire comprimido, y en cuanto a Myanmar, Matthew se hallaba en contacto con el Ejército para la Independencia Kachin» (KIA), un movimiento insurgente birmano que incluso ha llegado a acuerdos puntuales con las autoridades de Nueva Delhi, asegura Santos. De hecho, según el periódico local ‘Ukhrul Times’, el pasado diciembre la India firmó un acuerdo secreto con KIA «para la extracción de minerales raros en Myanmar».
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[–>Contrariamente a lo que asegura la NIA, Matthew, según Santos, «no estuvo involucrado» en ningún momento en el «traslado de drones ni en su financiación, ni tampoco «formó parte de ningún entrenamiento». «Matthew primero es un documentalista que observa o asesora si lo ve necesario», puntualiza Santos.
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La pareja de Van Dyke también recuerda que Sons of Liberty international es una organización que, a diferencia de lo que se estila en las compañías de contratistas militares, no busca generar beneficios. «Apenas podemos pagar las facturas más básicas», afirma. Mientras trabajó en Libia y Siria, el detenido trabó una estrecha amistad con James Foley y Steven Sotloff, secuestrados por Estado Islámico y asesinados en el verano de 2014.
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