Un voraz incendio calcina más de la mitad la flota de autobuses urbanos de Burgos
Continúa saliendo humo del tejado derrumbado de lo que hasta ayer era un garaje donde dormían los autobuses de la ciudad de Burgos. No queda nada. Todo quedó reducido a hierro y escombros. Donde ahora sólo vemos esqueletos manchados de cenizas, antes había 39 vehículos dispuestos a dar servicio de transporte a los vecinos de Burgos. Son 39 de los 75 autobuses que completan la flota municipal.
El incendio se produjo pasadas las dos de la madrugada y se extendió muy rápidamente al garaje y al taller, que también quedaron inutilizables. Rápidamente se desplazó hasta allí todo el personal disponible del parque de bomberos de Burgos. Fue una tarea muy compleja, tal y como reconoce el chef Miguel Ángel Extremo.
Llamas de seis metros
“Cuando llegamos nos encontramos con un incendio totalmente desarrollado, había llamas de más de seis y siete metros y la estructura ya estaba cediendo”, explica el jefe de bomberos. Una vez que comprobaron que no había personas en el interior de la embarcación averiada, los esfuerzos se centraron en evitar que el fuego se extendiera a otras instalaciones. Las llamas fueron extinguidas dos horas después. De momento se desconocen las causas y la Policía Nacional ya ha comenzado a trabajar en el terreno, recogiendo muestras y sobrevolando la zona con un dron.
«La única buena noticia que podemos anunciar hoy es que no hay heridos corporales que reportar. Sólo hay un trabajador que ha tenido que ser trasladado al Hospital Universitario de Burgos por inhalación de humo, pero su estado es leve», afirmó el concejal.
Daños millonarios
Es difícil cuantificar los daños pero para la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, lo más importante es restablecer el servicio de transporte lo más rápido posible. «Nuestra tarea fundamental hoy es intentar encontrar autobuses. He hablado con los alcaldes de Valladolid, Santander y Madrid y vamos a ver si tienen autobuses que nos puedan prestar temporalmente», especifica.
Líneas suspendidas
El incendio provocó la suspensión de seis rutas de autobuses, pero el resto del servicio también se vio afectado por retrasos y cambios de frecuencia. «No podemos ofrecer el mismo servicio con 31 autobuses, que son los que han podido salir hoy, que con 75. Pero seguiremos trabajando para que ningún barrio se quede sin autobús», insiste Ayala. En paradas de autobús, colas y comprensión. “Tendremos que buscar alternativas al autobús”, afirmó un usuario. “Tendremos que caminar, no queda otra opción”, dijo otro ciudadano.
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