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una fortaleza del siglo XVI y calas

una fortaleza del siglo XVI y calas
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  • Publishedabril 16, 2026



Hay destinos que, sin hacer demasiado ruido, acaban convirtiéndose en refugios habituales de personajes públicos. Esto es lo que pasa con Teguise, un municipio con historia, mar y discreción que ha sabido posicionarse como uno de los enclaves preferidos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (54 años).

Aunque en los últimos años su lugar habitual de descanso es en Lanzarote, Lo cierto es que durante mucho tiempo el líder socialista tuvo otro destino de referencia: Mojácar.

Allí, en este conocido pueblo blanco del Levante almeriense, adquirió un piso y disfrutó de numerosos veranos con su familia, consolidándose una tradición navideña que luego trasladaría a Canarias.

Hoy, su base de verano está en Palacio de la Maretauna residencia ubicada en la zona de CostaTeguise. Se trata de un enclave privilegiado, no sólo por su privacidad, sino también por su cercanía a algunos de los puntos más emblemáticos del municipio.

Y Teguise no es sólo un lugar de descanso: también es un espacio donde la historia sigue muy presente.

La Mareta, Lanzarote.

El centro histórico de la localidad, antigua capital de la isla, está declarado conjunto arquitectónico-histórico-artísticodistinción que se percibe al caminar por sus calles empedradas y observar sus casas señoriales. Pasear por esta zona es como viajar a otra época, a una época en la que Teguise concentraba el poder político y social de Lanzarote.

Uno de los símbolos más representativos del municipio es el Castillo de Santa Bárbara, una fortaleza del siglo XVI ubicada sobre el volcán Guanapay. Desde allí se defendió la isla de los frecuentes ataques piratas que asolaban el archipiélago. Hoy en día, este enclave histórico alberga el Museo de la Piratería y ofrece recorridos panorámicos.

Costa Teguise, Lanzarote.

Costa Teguise, Lanzarote.

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A este patrimonio se suma la historia de la antigua mareta de la villaun gran aljibe de origen aborigen que, si bien ya no se conserva físicamente, fue durante siglos pieza clave en el abastecimiento de agua. Su relevancia fue tal que fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1976dejando evidencia de su valor dentro del pasado insular.

Pero Teguise no vive sólo de su historia. Su proximidad al mar completa una oferta que combina cultura y descanso. En la zona de Costa Teguise, donde se ubica La Mareta, no existe una única playa interminable, sino un conjunto de calas y playas de arena que, en total, suman alrededor de dos kilómetros de costa.

En su conjunto, Teguise representa ese raro equilibrio entre tradición y modernidad, entre patrimonio y turismo. Un lugar que ha sabido mantener su esencia a pesar del paso del tiempo y que, precisamente por ello, se ha convertido el refugio perfecto para desconectarIncluso para Pedro Sánchez.



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