Una institución que se hace 100% eléctrico para una nueva era
Con 50 años de historia y más de 20 millones de unidades fabricadas (8,5 millones con el sello ‘Made in Spain’ desde 1984), el Polo se ha convertido en toda una institución dentro de las filas de la compañía alemana, quien no se ha podido resistir a llamarlo a filas para conservar su esencia, aunque en una era eléctrica. Nace así el Volkswagen ID. Polo, un extraordinario utilitario que está llamado al éxito
A lo largo de los últimos años se han visto miles de imágenes oficiales y extraoficiales de este nuevo Volkswagen ID. Polo. Todas con un denominador común: Un completo camuflaje que guardaba bajo secreto de sumario su aspecto definitivo. Hasta el día de hoy, cuando podemos ver que sus diseño final es casi calcado al de aquel ID. 2all que avanzaron por el año 2023. No en vano la compañía alemana habla de que se ha mantenido intacto más del 80% de aquel prototipo. Y lo cierto es que se ve tan clásico, como moderno, sin destapar indicios de que ahí debajo se encuentra la mecánica eléctrica más avanzada del grupo alemán.
El Volkswagen ID. Polo conserva las dimensiones de su antecesor de combustión
Para dar vida a este nuevo Volkswagen ID. Polo, la casa alemana ha tomado como punto de partida la nueva plataforma MEB+. Y sobre ella colocan esta carrocería que conserva unas dimensiones casi calcadas a las del último Polo con propulsores de combustión. Tanto es así que hablamos de un utilitario con 4,05 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,53 metros de alto (-2 cm de largo, +7 cm de ancho y +8 cm de alto). Y todo ello se traduce en un habitáculo mucho más desahogado que el ofrecido hasta la fecha, sobre todo a la hora de hablar de su maletero, que pasa de 351 a 435 litros de capacidad. Ampliables a 1.243 si se abaten los respaldos traseros.
La compañía alemana también saca pecho a la hora de hablar de las plazas traseras de este Volkswagen ID. Polo, a las que se accede por medio de unos tiradores bien integrados en su pilar C. Las puertas facilitan el acceso a una zona donde hay un interesante espacio para los hombros, para la cabeza y para las piernas. Se agradece que los pies puedan introducirse bajo los asientos delanteros, pero las piernas van demasiado flexionadas por la cercanía de la banqueta al piso. Al margen de ese detalle, no se le puede poner ningún pero salvo la ausencia de salidas de aire específicas.
Un interior tecnológico y con el toque práctico que pedían a gritos los clientes

Acceder al interior de este nuevo Volkswagen ID. Polo es como retroceder en el tiempo. En el buen sentido. Y es que los diseñadores de la compañía alemana han rescatado mandos físicos de los de toda la vida para potenciar la ergonomía. Hay mandos para controlar la climatización y hasta en el volante. Aunque no se pierde ese toque futurista que aporta con una configuración de pantallas de 10,25 y de 12,9 pulgadas (cuadro digital y pantalla central respectivamente), que hasta luce unos gráficos ‘Retro Skins’ que permiten visualizar en su Digital Cockpit unos relojes inspirados en los que usaba el Golf I con solo tocar un botón.
Un bonito homenaje a la herencia de dos emblemáticos modelos de la compañía alemana, pero también un sensacional gesto tecnológico. La punta de lanza en un habitáculo donde encontramos desde iluminación ambiental IQ.Light, hasta un equipo de sonido Herman Kardon. Pasando por asientos delanteros con regulación eléctrica y masaje, elementos heredados del ya conocido T-Roc… Detalles sofisticados que se combinan a la perfección con ese diseño ‘Pure Positive’ donde abundan los elementos reciclados. No en vano el tejido de sus asientos, las puertas, las alfombrillas o el techo están confeccionados con materiales rPET, además de con un Seaqual, extraído de plásticos recuperados del fondo del mar.
La plataforma MEB+ se convierte en la base del Volkswagen ID. Polo

CUPRA ha sido la firma del grupo encargada de poner a tono la arquitectura MEB+ desde la que nace este Volkswagen ID. Polo. Y eso se convierte en toda una declaración de intenciones de cara al comportamiento dinámico. Sin embargo, por ahora nos queda esperar a que este utilitario eléctrico se mueva, pero en estático te podemos decir que recurre a una suspensión independiente McPherson en el eje delantero y a un eje semi-independiente con barra de torsión en el trasero, donde ahora por fin llegan unos discos de freno para reemplazar a los tambores que usan los eléctricos nacidos desde la MEB ‘a secas.
Más allá de prometer una brillante dinámica, el Volkswagen ID. Polo también saca pecho a la hora de hablar de eficiencia. Y para comenzar hay que destacar un coeficiente aerodinámico de 0,264. Sin embargo, es la MEB+ la que hace verdadera magia, primero con una distancia entre ejes de 2.600 milímetros (48 más que el último Polo con motor de combustión nacido desde la MQB A0). Pero seguido de la tecnología eléctrica que encierra y donde la voz cantante la lleva el nuevo motor APP290 (Axial Parallel Position) ubicado en su eje delantero. Un cambio radical si lo comparamos con los MEB.
Llegará con tres niveles de potencia, dos baterías y con una versión muy deportiva

Esta máquina eléctrica estará disponible con 85, 99 o 155 kW de potencia (116, 135 o 211 CV), por los que las prestaciones están más que aseguradas. Aunque en el caso de no ser suficientes, se puede esperar a la confirmada versión GTI que llegará sobre la base de este Volkswagen ID. Polo, la cual eleva la potencia hasta los 166 kW (226 CV) y pone especial énfasis en el comportamiento dinámico.
Los Volkswagen ID. Polo con motores de 85 y 99 kW llegarán acompañados de una batería de tipo LFP (litio ferro fosfato) con 37 kWh de capacidad útil. Estas versiones ofrecerán una autonomía media que superará los 300 kilómetros y podrá cargar a una potencia máxima en corriente continua de 90 kW, pudiendo pasar del 10 al 80 % en apenas 27 minutos.
El Volkswagen ID. Polo continuará llevando el sello ‘Made in Spain’

Sin embargo, la opción más potente de la gama esconderá una batería con química de tipo NMC (níquel manganeso cobalto) y con 52 kWh de capacidad útil. De ahí que prometa elevar su autonomía media por encima de los 450 kilómetros, así como elevar la potencia de recarga hasta los 105 kW para poder pasar del 10 al 80 % en cuestión de 24 minutos. Ahora bien, ambas baterías admiten un máximo de 11 kW en corriente alterna.
Lo particular de esta batería de tipo NMC que usará el Volkswagen ID. Polo es que en un futuro está previsto que salga de la factoría de Valencia. Además, utiliza la ‘celda unitaria de PowerCo’ y tiene tecnología Cell-to-Pack que permite minimizar su tamaño, su peso y su precio. Y para muestra decir que un Volkswagen ID. Polo con batería de 37 kWh pesará a partir de 1.512 kilos, apenas tres kilos menos que con la batería de 52 kWh.
Un utilitario eléctrico a punto de caramelo y desde 25.990 euros sin ayudas o descuentos

Las baterías del Volkswagen ID. Polo no será lo único con el sello ‘Made in Spain’ en este prometedor utilitario eléctrico cuya producción se llevará a cabo en la planta de SEAT&CUPRA en Martorell. Eso tendrá lugar en junio, para este mismo mes de septiembre llegar a los concesionarios que la compañía alemana con un precio de partida de 25.990 euros sin tener en cuenta posibles descuentos y ayudas con el objetivo de convertirse en el ‘best seller’ eléctrico de la marca y democratizar la movilidad eléctrica.
Fotos: Volkswagen













































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