una «mezcla» de Nadal y Federer
Juan Carlos Ferrero afirmó este jueves que el tenis de Carlos Alcaraz combina las características de Rafa Nadal y Roger Federer, y explicó que uno de los mayores retos de su etapa como entrenador del murciano ha sido organizar su enorme variedad de recursos en la pista.
El ex número 1 del mundo participó en la conferencia de clausura del Foro Abierto para Directivos Opendir organizado en el ADDA de Alicante, donde repasó su relación profesional con Alcaraz y recordó cómo descubrió el talento del murciano.
Ferrero explicó que la primera vez que vio actuar a Alcaraz, cuando tenía apenas 12 años, quedó impresionado por su creatividad y capacidad de improvisación. El técnico recordó que al mismo tiempo podía ejecutar dejadas, globos, cortes o ángulos imposibles con total naturalidad y «confianza y dinamismo».
Este primer contacto se produjo en la academia que dirige en Villena, durante el Campeonato de España de Autonomía, en el momento en que entrenaba al alemán Alexander Zverev.
“Había mucha materia prima”
Años después, tras terminar su etapa con ZverevVolvió a ver jugar a Alcaraz en Murcia y, pese a la derrota del joven murciano por 6-4 y 6-0, volvió a detectar algo especial: «Había mucha materia prima y tenía mucho carácter».
Ferrero incluso destacó el fuerte temperamento competitivo del jugador, recordando que había protestado varias veces ante el juez de silla durante este partido, que considera importante entre los grandes campeones.
Ya en la academia de Villena se inició un esfuerzo conjunto que acabaría llevando a Alcaraz a la cima del tenis mundial. El técnico admitió que en ese momento no se imaginaba la magnitud de lo que iba a pasar.
“Hacer el pedido fue difícil”
El ex tenista explicó que el gran reto no fue enseñarle los tiros, sino decidir cuándo utilizarlos: «Con alguien que tiene diez tipos de armas, nunca sabes cuál elegir, cuál jugar».
Según Ferrero, Alcaraz tiene una capacidad única para improvisar hasta el último momento: «El último segundo tiene una gran capacidad creativa» y «es capaz de hacer tantas cosas en cada plano que era difícil ordenarlas».
También recordó cómo introdujo la izquierda en el repertorio del murciano, un recurso que ya había sufrido ante Federer y que consideraba muy perjudicial para sus rivales.
El orgullo de ser el número 1
Durante el discurso, Ferrero también habló de los momentos clave de su propia carrera, destacando la conquista de la Copa Davis en el año 2000 en el Palau Sant Jordi.
Además, reconoció que sigue sintiendo un especial orgullo por haber alcanzado el número 1 del mundo. Se siente «particularmente bien» sabiendo que sólo una treintena de jugadores han alcanzado este hito y formando parte de «este pequeño club».
Finalmente, destacó que uno de los aspectos más delicados de la formación de jóvenes tenistas es gestionar el equilibrio entre trabajo y descanso, y confesó que el torneo que siempre hubiera querido ganar era Wimbledon, donde «se respira la cultura del tenis, el respeto y todo lo que concierne al deporte».
Puedes ver todas las novedades de “Noticias 1” en Jugador.
Síguenos en nuestro canal whatsapp y no te pierdas las últimas novedades y todas las novedades de nuestra perfil de google.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí