Valoramos y disfrutamos más
Al final, casi todo en la vida resulta ser una paradoja. Las personas que hemos alcanzado cierta edad, es decir, la población «sílver», somos quienes, paradójicamente, más valoramos y disfrutamos los avances tecnológicos, aunque claro está son los jóvenes quienes realmente exprimen las innumerables posibilidades que la era digital les pone al alcance de la mano, (yo creo que han nacido y lo siguen haciendo, con capacidades y dedos diferentes a los nuestros).
[–>[–>[–>Sin embargo, para quienes hemos pasado de tener menos recursos a disfrutar de más, la diferencia es asombrosa. Por el contrario, aquellos que han nacido rodeados de estos avances no los valoran igual, les parecen lo normal y no les sorprenden. Existe un auténtico placer en poder averiguar cualquier dato al instante, recurriendo a Google, por ejemplo, para saber la fecha de nacimiento de alguien o cómo llegar a una dirección específica.
[–> [–>[–>La satisfacción de obtener respuestas instantáneas es algo que valoramos mucho quienes antes teníamos que consultar enciclopedias de Salvat, mapas de Repsol o dar vueltas interminables por Madrid preguntando por nuestro destino. Los avances que disfrutamos hoy son geniales, y lo mejor es que todo esto no ha hecho más que empezar.
[–>[–>[–>
Sin embargo, todo tiene su lugar y su espacio, y es necesario reconocer que en muchos casos nos hemos entregado a lo “facilón”, a la gratificación instantánea. Sin caer en tendencias paranoicas, es importante advertir que detrás de estos atajos se encuentran cuestionables entidades que buscan frenéticamente nuestra información personal para nutrir los insaciables algoritmos que manipulan nuestras vidas, lo que puede tener consecuencias costosas en varios niveles.
[–>[–>[–>Hay que ser conscientes de que quienes nos ofrecen todo esto de manera sencilla suelen formar parte de un grupo sin escrúpulos, «Los Amorales» obsesionados con nuestros datos e identidades. Nada es únicamente lo que parece, todas las situaciones y posturas tienen su parte positiva y negativa, su ying y yang.
[–>[–>[–>
Avanzar significa reconocer el valor de lo nuevo y lo distinto, otorgándole el espacio que merece. Esto nos enriquece y nos acerca a la ecuanimidad, ésa que es sinónimo de convivencia y aproximación a la tan deseada Felicidad. Para disfrutar más de todo, es fundamental analizar las cosas con más cautela y detenimiento de lo que habitualmente hacemos. Solo así podremos aprovechar realmente lo que la vida y la tecnología nos ofrecen.
[–>[–>
[–>Es incuestionable que figuras como Trump, Putin, Bezos, Musk y otros personajes similares tienen más recursos para manipularnos, ¿o no? Pero es imprescindible no entregarse sin más. La rebelión personal es necesaria, aunque no nos lo pongan fácil.
[–>[–>[–>
Como canto en la canción “Un Paso Más”: “Resiste, con la mar embravecida; resiste, que al final vas a ganar”. Repetirse el mantra, sirve, te lo aseguro. El verdadero reto es resistir frente a todos esos amorales a quienes les importamos muy poco. Son de los que piensan lo que dice el chiste: «Aquí todo el mundo va a lo suyo menos yo, que voy a lo mío».
[–>[–>[–>Es posible cambiar la actitud personal, empezar ya y disfrutar más y mejor de todo. Que no te engañen: nunca es tarde para reconducir la postura y aprovechar lo bueno de los avances sin perder la cautela. Que no quede por probar y mientras, lo dicho: Disfruta y valora lo que tienes; en muchas ocasiones es más de lo que piensas, «palabra de silver».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí