VIOLENCIA SEXUAL | Una menor denuncia una agresión sexual en un complejo turístico del sur de Gran Canaria: «Me ha costado estudios, amistades y vida social»
Una menor de 15 años ha narrado este miércoles en juicio que sufrió una agresión sexual por parte de un joven en la biblioteca de un complejo turístico de la localidad de Puerto Rico, en Mogán (Gran Canaria), en la madrugada del 24 al 25 de julio de 2023. En la vista oral celebrada en la Audiencia Provincial de Las Palmas renunció a cualquier indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos, pues solo quiere «que se acabe ya y no darle más vueltas al tema». «Me ha costado estudios, amistades y vida social», confesó durante su declaración.
[–>[–>[–>En cambio, el acusado Karim el H. solo reconoció haber tenido un beso y varios tocamientos consentidos con la víctima y aseguró que desconocía su edad. Según su versión, ella le pidió que le diera 50 euros a cambio de mantener relaciones sexuales y se tumbó encima, sin que llegase a ocurrir nada. Cuando se negó a la supuesta petición, afirma que ella amenazó con denunciarle.
[–> [–>[–>La fiscal Teseida García, sin embargo, no creyó el relato del presunto autor y mantuvo su petición de pena de 15 años de cárcel por un presunto delito de agresión sexual a menor de 16 años con acceso carnal. Además, la solicitud incluye otras medidas accesorias como una orden de alejamiento y la inhabilitación especial para ejercer cualquier oficio o profesión que conlleve contacto regular con menores durante 20 años.
[–>[–>[–>
«No quería nada más»
[–>[–>[–>
«El acusado olvida un elemento clave como es el consentimiento. Puede que la víctima le diera un beso, pero no quería nada más», aseguró la representante del Ministerio Público. Su reclamación se sustenta también en las lesiones que presentaba la menor en los brazos, los muslos y la zona genital y que, a su juicio, «demuestran que ejerció una violencia para abrirle las piernas».
[–>[–>[–>La defensa solicitó la libre absolución de su representado bajo el argumento de que «no existió violencia ni intimidación, ni mucho menos penetración». De forma subsidiaria, en caso de que el tribunal considere que es autor del delito que se le imputa, entiende que debería ser calificado como un delito contra la libertad sexual y que actuó bajo el convencimiento de que era mayor de edad.
[–>[–>[–>
La víctima renuncia a la indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos
[–>[–>[–>
El letrado sostiene que la víctima ofreció distintas versiones de los hechos y señaló que las lesiones «pueden obedecer a diferentes motivos», que no tienen por qué corresponderse con una agresión sexual. En las imágenes, subrayó, se observa que ambos «salen con muchísima tranquilidad de la biblioteca, se saludan y empiezan a charlar».
[–>[–>
[–>La menor narró que esa noche salió con su prima y unos amigos para celebrar un cumpleaños en el centro comercial Puerto Rico y tomaron algunas cervezas. Después, las dos jóvenes se separaron del grupo y se dirigieron a un parque cercano a las galerías comerciales, donde vieron al encausado y a un amigo de este y entablaron una conversación.
[–>[–>[–>
Al cabo de unos minutos, decidieron dirigirse todos juntos a la playa, donde se sentaron la joven y su presunto agresor en una hamaca y los otros dos testigos a varios metros de distancia. «Estuvimos hablando un poco y nos besamos», declaró la menor, que a partir de ese momento dejó de sentirse cómoda con el varón pero no percibió que ocurriese «nada malo».
[–>[–>[–>«Nos pidió que volviéramos»
[–>[–>[–>
Como su prima estaba interesada en el otro joven, la víctima señala que aceptó dirigirse todos juntos al complejo turístico en el que vivía. Allí, las parejas volvieron a separarse y su prima y el otro joven se dirigieron a un baño mientras los otros dos se quedaban charlando en la sala de libros. «Él intentó desde la playa tener algo más que un beso y yo le decía que no, pero no entendió la negativa«, relató. Después, los jóvenes se marcharon del recinto y le contó lo ocurrido por teléfono a su prima, a su madre y un amigo.
[–>[–>[–>
El acusado, por su parte, contó que se encontró a la joven llorando cerca del centro comercial porque supuestamente había tenido una pelea con un amigo y se acercó con su acompañante para ver qué ocurría. «Nos íbamos a marchar porque mi amigo trabajaba al día siguiente y nos fuimos a una parada de guaguas, pero al rato nos llamó y nos pidió que volviéramos porque la estaban molestando», señaló.
[–>[–>[–>
Asegura que aceptaron regresar al lugar, donde ya había llegado su prima, y se dirigieron primero a la playa y después al complejo turístico para conversar. Su relato es que, cuando se quedaron a solas, ella intentó quitarle el cinturón y le pidió que se tumbara en el suelo para sentarse encima, pero él se negó. También se opuso, según su versión, a dejarle el dinero que le había pedido a cambio de mantener relaciones sexuales.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí