«Ya hemos ganado, solo postularse dejará legado»
Dos horas bajo un sol de justicia, una gran sombrilla, diez sillas alrededor de unas mesas bajas, botellas de agua y un cuenco con frutos secos. No había escenario, ni atril, ni discursos, solo conversación. Así estrenó este sábado la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031 su iniciativa «Sentémonos», una propuesta tan sencilla como salir a la calle y explicarles a ovetenses y visitantes la importancia de que la ciudad se lleve el reconocimiento europeo. La experiencia se repetirá en distintos puntos de Oviedo en las próximas semanas.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Hubo de todo: vecinos, turistas y curiosos que todavía no tienen muy claro lo que se juega Oviedo. El objetivo, como resume Marta Fernández Silverio, comisaria de Juventud de la candidatura, es precisamente ese: «Tratar de responder a todas las preguntas, apuntar las críticas y las aportaciones y tratar de tú a tú con la ciudadanía, que es fundamental para lograr el éxito», dice Fernández Silverio. El proyecto ovetense entra ahora en una fase decisiva. El municipio es finalista junto a Cáceres, Granada y Las Palmas, pero habrá que esperar hasta mediados de diciembre para conocer la decisión definitiva. Pase lo que pase, quienes impulsan la candidatura sostienen que la ciudad ya ha triunfado: «Oviedo ya es capital de la cultura. Ya ganamos, sólo el proceso de la candidatura ya dejará un legado», defiende Fernández Silveiro, que cita el Plan Estratégico de la Cultura, las nuevas ayudas para artistas, el impulso a La Vega y las conexiones europeas abiertas durante estos meses como ejemplos de que el camino ya está dejando huella en la ciudad.
[–> [–>[–>¿QUÉ ES OVIEDO 2031?
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Es la candidatura con la que la ciudad aspira a ser Capital Europea de la Cultura dentro de cinco años. Y, a juzgar por las primeras preguntas de quienes se sentaron este sábado en la plaza del Ayuntamiento, todavía queda pedagogía por hacer. «La gente empieza por lo básico: qué es una Capital Europea de la Cultura, en qué consiste, en qué va a cambiar la ciudad o cuál es el proceso en el que estamos ahora mismo», resume Nacho Quesada, integrante del equipo de la candidatura. La iniciativa busca precisamente eso: bajar el proyecto del expediente europeo a la conversación cotidiana.
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¿POR QUÉ SE HABLA TANTO DE AMABILIDÁ?
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Porque es el concepto que articula la candidatura. Amabilidá –amabilidad en asturiano– no se plantea solo como una forma de cortesía, sino como una idea de ciudad basada en la escucha, la convivencia y los cuidados. «El concepto está calando mucho», asegura Fernández Silverio, que destaca que lo han reconocido tanto vecinos de toda la vida como personas llegadas de otras comunidades o de otros países. Mick Díaz, ourensano afincado en Oviedo desde hace ocho años, lo explica a su manera después de pasar buena parte de la mañana sentado con el equipo: «Vivimos en un mundo tan acelerado que nos olvidamos de nosotros mismos y Oviedo, y Asturias en general, tienen ese espacio de calma, de parar y ver qué tenemos alrededor. Oviedo se merece todos los premios».
[–>[–>[–>¿QUÉ TIENE QUE VER LA AMABILIDÁ CON EUROPA?
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Mucho. Nacho Quesada explica que el concepto nace en un momento de fuerte polarización en Europa y pretende reivindicar una idea de convivencia basada en la inclusión y el respeto. «Lo que queremos contarle a Europa es que necesita más amabilidad», resume Fernández Silverio durante la conversación con los participantes. La propia mañana parecía reforzar ese mensaje. Entre quienes se acercaron a la mesa había dos jóvenes rusas residentes en Valencia interesadas en estudiar en Asturias, una mujer argentina afincada en Oviedo desde hace más de dos décadas y toledano, Ramón Fernández, que confesó que decidió quedarse a vivir en la ciudad «precisamente por el trato recibido».
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¿QUÉ CAMBIARÍA SI OVIEDO LOGRA LA CAPITALIDAD?
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La respuesta a esta pregunta va mucho más allá de un futuro lleno de conciertos, exposiciones o espectáculos. El equipo de la candidatura habla de consolidar proyectos como La Vega como gran espacio cultural, reforzar la conexión de Asturias con las redes culturales europeas, atraer inversión y generar nuevas oportunidades para el sector creativo. «2031 es una gran celebración, pero después tiene que seguir», explica Fernández Silverio al hablar del legado. Insiste, además, que ese legado ya ha empezado con iniciativas como el Plan Estratégico de la Cultura de Oviedo, las nuevas ayudas para artistas o el fortalecimiento de las relaciones internacionales que está impulsando el propio proceso.
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[–>¿Y SI OVIEDO NO GANA?
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También hubo quien planteó esa posibilidad. La respuesta del equipo que ayer saló a la calle fue inmediata: el camino ya merece la pena. Fernández Silverio recuerda que incluso existe una red europea formada por ciudades que no lograron convertirse en Capital Europea de la Cultura y que hoy siguen colaborando, compartiendo proyectos y experiencias surgidas precisamente durante sus candidaturas. «Solo hacer este proceso de reflexión ya es muy importante», defiende.
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¿LA CANDIDATURA ES SÓLO DE LAS INSTITUCIONES?
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Ni mucho menos. Las conversaciones derivaron pronto hacia recuerdos personales, experiencias de quienes llegaron a Asturias desde otros lugares y la imagen que proyecta la región fuera de sus fronteras. Vicente Díez y Carmen Gayo, un matrimonio asturiano que reside en Madrid desde hace años, lo resumían con una frase que provocó varias sonrisas entre los presentes. «En Madrid dices que eres de Asturias o de Oviedo y ya tienes las puertas abiertas». El matrimonio habla de hospitalidad, de honestidad, de simpatía y de una forma de ser que, según su experiencia, ya identifica a la comunidad mucho antes que cualquier campaña institucional.
[–>[–>[–>Quizá esa fuera la mejor conclusión de la primera edición de «Sentémonos». Bajo la sombrilla se respondieron preguntas sobre reglamentos europeos, plazos o proyectos culturales. Pero, sobre todo, se habló de ciudad. De cómo la perciben quienes viven en ella y quienes llegan de fuera. De por qué una palabra en asturiano como amabilidá puede convertirse convertirse en el eje de una candidatura europea.
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