Las pieles con rojeces encontrarán en estas bases de maquillaje sus aliadas perfectas
Hay pieles, ya sea por su tipo o por afecciones como la rosácea, que tienden a enrojecerse y que necesitan bases de maquillaje específicas para contrarrestar este tono. Ya sea por problemas de la piel, en las que optaremos por bases con activos calmantes, o por las propias rojeces de la piel, en las que los tonos neutros o amarillos serán nuestros aliados, también debemos prestar atención al tipo de textura que aplicamos para no sobrecargar la zona.
Otro aspecto fundamental es el acabado. La piel con enrojecimiento tiende a beneficiarse de bases con Efecto natural o ligeramente satinado, aportando luminosidad. sin resaltar la inflamación. Las fórmulas demasiado mate pueden endurecer el rostro y enfatizar la textura, mientras que las fórmulas demasiado brillantes pueden acentuar el enrojecimiento. Encontrar el equilibrio entre cobertura, confort y acabado es, por tanto, fundamental para obtener un resultado uniforme, además de saludable y respetuoso con la piel.
Características de la piel enrojecida
“Las pieles con rojeces suelen ser pieles sensibles y reactivas, es más habitual verla en un fototipo claro” explica la maquilladora Alba de la Cruz. Un punto en el que coincide el maquillador Antonio Romero, que destaca que «presentan no sólo una alteración cromática, sino también un desequilibrio funcional», para él también lo son «Piel sensible, reactiva y, en muchos casos, deshidratada.El experto considera que “a diferencia de la hiperpigmentación, donde el tono cambia, pero la textura se mantiene estable, aquí la piel puede presentar irregularidades, inflamación y una mayor respuesta a los estímulos externos”, por lo que afirma que “el tratamiento previo con un tratamiento es decisivo para el buen funcionamiento del maquillaje”.
Para Alba de la Cruz, la temperatura y el estrés son dos factores que provocan que la piel se enrojezca, pero, si nos centramos en las zonas de apariencia, la profesional especifica que “Lo más común es encontrar la zona más vascularizada y enrojecimiento en el centro del rostro, especialmente en las mejillas y fosas nasales. También puede aparecer “descamación y sequedad en estas zonas”.
Con toda esta información sabemos que el maquillaje nos puede ayudar, pero no es el pilar básico. Por estos motivos, Alba de la Cruz recomienda “ponerse en manos de un buen dermatólogo”, además de “optar por cosméticos adecuados para pieles sensibles«. Así lo subraya también Antonio Romero, quien afirma que “el maquillaje actúa como una herramienta correctora a nivel visual, pero no aborda el origen del problema”.
Selección y aplicación de la base.
A la hora de elegir una base para pieles con rojeces, lo principal es prestar atención tanto a la fórmula como al tono. Como explica Antonio Romero, “es fundamental elegir una base adaptada al tipo de piel: sensible, grasa, seca o mixta”, optando también por fórmulas que integren el tratamiento, con activos como el ácido hialurónico que mejoran la hidratación y el confort. Respecto al color, ambos expertos coinciden en la importancia de los matices. “Es recomendable optar por matices beige o amarillos, que neutralizan visualmente las rojeces.«, explica Romero, mientras Alba de la Cruz precisa que «no debemos fijarnos en las rojeces del rostro para encontrar nuestra base», sino en el propio tono del cuello y escote. También insiste en priorizar fórmulas respetuosas con las pieles sensibles, «sin perfumes» y revisando cuidadosamente los ingredientes. En cuanto a la cobertura, la tendencia es buscar el equilibrio, «lo ideal sería una cobertura media que unifique el tono sin necesidad de cubrir toda la piel», afirma De la Cruz, en línea con la idea de trabajar con capas ligeras y modulares.
En cuanto a la aplicación, la técnica es determinante para no acentuar el enrojecimiento. “Hay que minimizar el rozamiento para no estimularlo”, advierte Antonio Romero, que recomienda trabajar con el producto “tocando, presionando suavemente la piel, en lugar de arrastrarlaEsta misma idea la refuerza Alba de la Cruz, que, con la piel muy sensible, prefiere evitar las manos y optar por herramientas adecuadas: «Yo siempre uso brochas que no sean demasiado duras para trabajar la base de maquillaje al tacto, sin arrastrar el producto». Para perfeccionar el resultado se suele combinar luego con una esponja, porque «es una forma de eliminar el exceso en zonas donde no es necesario utilizar tanto producto» y obtener un acabado más integrado.
Corrector y retoque, dos grandes aliados
A la hora de elegir un corrector para pieles con rojeces, los expertos coinciden en que la efectividad radica en encontrar fórmulas que equilibren cobertura y luminosidad. Antonio Romero destaca que “los mejores correctores serán aquellos que, a pesar de una alta cobertura, mantener una textura ligera, flexible y elástica», evitando así que marquen la textura o resequen zonas ya sensibilizadas. Además, es fundamental que “se integren bien en la piel sin agrietarse” y que tengan buena adherencia sin resecar. En cuanto al fondo, la clave vuelve a estar en la neutralización, «lo más efectivo es trabajar con correctores beige o amarillos, que neutralizan directamente las rojeces», explica, desaconsejando en muchos casos los verdes porque «implican añadir una capa extra de producto». En la misma línea, Alba de la Cruz señala que “generalmente no son necesarios los correctores verdosos” si encuentras uno de cobertura media y que unifique bien.
Cuando el enrojecimiento regresa pasadas las horas -lo cual es común debido a la reactividad de la piel o los cambios de temperatura- la estrategia debe centrarse en no sobrecargar. «En lugar de agregar más maquillaje, es mucho Es más eficaz utilizar nieblas hidratantes y calmantes.», recomienda Antonio Romero, porque ayudan a refrescar, aliviar la tirantez y reducir visualmente las rojeces sin alterar el maquillaje. Alba de la Cruz coincide en la importancia de la técnica y añade que «es fundamental evitar tocarse la cara» ya que esto puede activar aún más las rojeces. Al retocar, sugiere un enfoque paso a paso: primero elimine el exceso de aceite con toallas de papel, vuelva a aplicar una bruma para rehidratar y, solo entonces, «aplica unos toques de corrector en áreas clave y difumina», luego sella para restaurar un acabado uniforme sin acumulación de producto.
Bases para pieles enrojecidas
Erborian CC Rojo Correcto.
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erborian
Las CC Creams de la marca son uno de sus productos más virales. CC Red Correct acaba de reformularse y es un gran aliado para las pieles con tendencia a las rojeces. Tiene SPF30 y tiene un efecto calmante sobre la piel, gracias a su fórmula con centella asiática, pantenol y bisalobol. (44,50 euros)
CC+ Natural Matte de It Cosmetics.
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Es Cosméticos
CC+ Natural Matte es una base de maquillaje adecuada para pieles grasas con tendencia a enrojecerse. Controla el brillo del rostro, al mismo tiempo que consigue un acabado natural, resistente también al calor y la humedad. (47 euros)
Armani Seda Luminosa.
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Armani
El icónico Luminous Silk ha sido reformulado con una fórmula enriquecida con niacinamida. Disponible en 44 tonos, se adapta a la tez, al tiempo que realza el resplandor y la luminosidad naturales de la piel. (62 euros)
Base impecable con aerógrafo de Charlotte Tilbury.
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Charlotte Tilbury
La Airbrush Flawless Foundation es de larga duración y tiene un acabado mate y efecto filtrante. Una segunda piel que también corrige las rojeces, unificando la tez. (Disponible en Sephora, 52 euros)
Tolériane de La Roche Posay.
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La Roche-Posay
Toleriane corrector fluido es una base de maquillaje de larga duración que proporciona una cobertura total. Disponible en cuatro tonos, disimula rojeces e imperfecciones.
Maybelline NY Superstay Lumi Mate.
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Maybelline Nueva York
Superstay Lumi Matte es una base de maquillaje para conseguir un acabado mate luminoso. Cubre imperfecciones y rojeces para un acabado impecable y duradero. (11,99€)
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