desde árboles caídos, hasta perros a punto de ser arrastrados por el mar
Al tiempo que los gijoneses recibían la alarma de Protección Civil alertando del aviso Rojo por fenómenos costeros, el día despertaba con viento, como era de esperar, y con un cielo despejado que fue desapareciendo con el paso de las horas. Para la hora de comer, el temporal se había desatado y con él las primeras incidencias que se registraron en la ciudad.
[–>[–>[–>Por suerte, el mayor susto fue el pitido de los móviles con la estridente alarma, ya que no hubo que lamentar heridos ni grandes daños entre las más de 19 intervenciones que tuvieron que realizar los Bomberos desde la nueve de la mañana. Las zonas más afectadas fueron La Camocha, con un corte de carretera por la caída de un árbol, y la parroquia de Monteana en donde un poste del alumbrado público cedió junto a la marquesina.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>En zona urbana, las principales víctimas fueron varios vehículos en las calles Anselmo Solar (Viesques), Reconquista (Ceares) y Sierra del Sueve (Nuevo Gijón) que sufrieron el impacto de ramas. En otros puntos de la ciudad, los contenedores también sufrieron las consecuencias de las fuertes rachas de viento. Desde Laviada hasta el Muelle, se desperdigaban sin control, moviéndose de su sitio en incluso llegando a volcar.
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Con una marea brava y ensañándose contra el Rinconín, la playa de San Lorenzo, recién fortificada en la zona de la Escalerona, aguantó los envites coincidiendo con la pleamar de las nueve de la noche. Previamente, Policía Local, al igual que ya había hecho en las dos jornadas anteriores, cortó el paso desde la Rampla hasta la Escalerona para evitar que algún insensato bajara a la arena, advertencia no atendida por algún perro suelto que por poco no siguieron los pasos del que tuvieron que rescatar esta semana.
[–>[–>[–>También se desplegaron efectivos de Protección Civil que custodiaron el muro en caso de haber alguna emergencia. En la punta de Lequerica, lugar de estampas increíbles con el salto de las olas en temporal, el mar se portó y no dejó la imagen de otras ocasiones, pese a que se acercaron personas que tuvieron a bien no considerar las medidas de seguridad de las autoridades.
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