dos primos sin hablarse por la jefatura de la Casa y un ducado de Calabria en disputa
El pasado mes de abril, un muy feliz y enamorado María Carolina de Borbón.–Dos Sicilias (22 años) fue noticia en la prensa internacional por su incipiente historia de amor con la extrema derecha francesa Jordan Bardella (30). El dúo ha confirmado su romance.
De hecho, el heredero político de Le Pen y la hija mayor de Carlos de Borbón–Dos SiciliasDuque de Castro, ya han sido inmortalizados por el paparazzi. Su historia parece durar. Sin embargo, se ha visto la dulce situación que vive María Carolina nublado en las últimas horas.
¿La razón? Un comunicado emitido por Pedro de Borbón–Dos Siciliasprimo de su padre, en el que, molesto, reivindica la autoría del ducado de calabria después de que algunos medios, especialmente en Francia, se lo hayan atribuido a María Carolina, llamándola «Duquesa de Calabria«.
En realidad, esto belicoso paso al frente del –auténticoSegún él, el duque de Calabria no es nada nuevo dentro de una familia que se ha visto enredada en amargas disputas. Una situación muy tensa -y, por lo que podemos deducir, insuperable- que dividió a dos lados a sus miembros.
Pedro de Borbón-Dos Sicilias, en una fotografía tomada en Madrid, en 2024.
Gtres
En el citado escrito oficial, 31 páginas, Pedro de Borbón-Dos Sicilias reivindica, por un lado, su posición de jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias, y denuncia, por otro, lo que considera un mal uso de títulos históricos por la sucursal de su primo.
El documento, extenso y detalladopretende -según sus propias palabras- defender el «verdad histórica«y aclarar quien posee legítimamente el ducado de Calabriaun título que él considera exclusivo para tu línea familiar.
Para comprender la profundidad de esta historia hay que viajar a 1900.
La Casa de Borbón-Dos Sicilias gobernó el Reino de las Dos Sicilias -que cubrió Nápoles, Sicilia y parte del sur de Italia– hasta 1861cuando la unificación italiana puso fin a su reinado. Desde entonces, la familia mantuvo sus títulos y dinastía, pero sin poder político real.
Carlos de Borbón-Dos Sicilias con su esposa, Camila.
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El conflicto sucesorio se remonta a 1900, cuando el infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias firmó el Actas de Cannesun documento en el que renunciaba a sus derechos dinásticos para casarse con la princesa María de las Mercedes de Borbónhermana de Rey Alfonso XIII de España.
Esta dimisión fue exigida por su padre, el conde de casertasiguiendo el principio de Carlos III de que Una misma persona no podía ocupar ambos tronos simultáneamente..
Sin embargo, como el trono de las Dos Sicilias ya no existía desde 1860, los derechos dinásticos pasaron a su hermano menor. más lluviosoquien se convirtió en jefe de la Casa de Borbón-Dos Sicilias, mientras que los descendientes de Carlos, su bisnieto Pedro, quedaron excluido del liderazgosegún la interpretación oficial.
En 1960 El punto de ruptura del conflicto se produjo: Alfonso de Borbón-Dos Sicilias -hijo de Carlos Tancredonieto de Carlos desde 1900- Declaró unilateralmente que la renuncia de 1900 no era válida para sus descendientes.
Se proclamó, en consecuencia, jefe de la Casa y duque de Calabria, a pesar de que el cargo oficial reconocía a Rainiero y su estirpe como líderes legítimos.
Esta decisión dividió definitivamente a la familia en dos ramas enfrentadas: la rama española –pedrista, que se considera primogénita y disidente-, encabezado hoy por Pedro de Borbón-Dos Sicilias; y la rama italiana -reconocida por la mayoría-, encabezada por Carlos de Borbón-Dos Sicilias.
Ambos afirman ser jefes de la Casa Real de las Dos Sicilias y, por tanto, legítimos herederos de los títulos históricos del antiguo reino. Cada uno preside su propio orden dinástico, otorga títulos y mantiene una agenda institucional independiente.
La declaración del duque
Pedro de Borbón-Dos Sicilias, en una imagen de archivo.
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La disputa, que durante años permaneció en un plano discretoha vuelto a explotar por la exposición mediática de María Carolina, como decíamos unas líneas más arriba. La declaración de Pedro, de 31 páginas, es una respuesta directa a esa atribución. Comience con una declaración clara.
«Ante la amplia difusión en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la relación entre la Princesa María Carolina y Jordan Bardella, con el propósito de hacer prevalecer la verdad histórica, considero necesario pronunciarse sobre el uso de títulos históricos. por miembros de ambas ramas de mi familia«.
Pedro sostiene que a la joven le han presentado un título que no pertenece y denuncia: «Una atribución indebida de un título que no le corresponde: Duquesa de Calabria».
A continuación acusa directamente a su primo y a su familia: «Mi primo, el príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, así como su hija María Carolina, han estado creando confusión entre los medios«.
Pedro destaca que ambas ramas pertenecen al mismo linaje: «Lo primero que hay que destacar es que las dos ramas pertenecen genealógicamente al mismo tronco.la de la Casa Real del Antiguo Reino de las Dos Sicilias».
Y distingue: la rama menor, representada por los duques de Castro, Carlos y Camila; y la rama mayor, representada por los duques de Calabria, Pedro y Sofía.
A partir de esta diferenciación desarrolla su argumento: La pertenencia familiar no implica igualdad de derechos históricos.. Según su interpretación, sólo la rama superior conserva la legitimidad para ostentar los títulos principales.
Uno de los puntos más relevantes del comunicado es la referencia a acuerdo firmado el 25 de enero de 2014conocido como el Reconciliación.
Pedro lo describe así: «El 25 de enero de 2014 se formalizó un acuerdo –Reconciliación– entre el duque de Castro y el actual duque de Calabria», firmado en presencia de ambas duquesas.
Según Pedro, este acuerdo establecía una distribución de títulos: «La rama menor de la familia aceptaba para sí los títulos de duques de castro (que estaban reservadas para Carlos y Camila), Duquesa de Palermo (que fue otorgada a la Princesa María Carolina) y duquesa de capri (que fue otorgado a la Princesa María Chiara)».
Carlos, duque de Castro, con su familia.
Y añade un matiz importante: «Señalo que no fue el duque de Castro quien concedió a sus hijas los ducados de Palermo y Capri, sino que fue el duque de Calabria, el infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, quien, a propuesta del duque de Castro, aceptó como jefe de la Cámara el uso de esos dos ducados por las hijas del Duque de Castro«.
En esta línea, Pedro profundiza: «Nos reservamos los títulos que siempre habíamos ostentado como Duque de Calabria, Duque de Noto y Duque de Capua«.
Para el duque, este acuerdo demuestra que la atribución del título de duquesa de Calabria a María Carolina es inapropiado.
La ley sálica
La Casa de Borbón-Dos Sicilias mantiene hoy dos sedes paralelas -aunque pedro considerar actual jefa de la Cámara-, dos órdenes dinásticos y dos estructuras institucionales que exigen la misma legitimidad.
La historia muestra que los conflictos dinásticos rara vez se resuelven con un solo documento.
En este caso, más de un siglo de interpretaciones contrapuestas, acuerdos parciales y las tensiones familiares sugieren que la guerra entre los duques de Calabria y Castro seguirá abierta.
Pedro de Borbón-Dos Sicilias.
Lo que empezó como una cuestión sentimental -la relación de una princesa con un político francés- ha reavivado una batalla historica que atraviesa generaciones y que, hasta el día de hoy, continúa sin un resultado claro.
Mención especial merece el papel clave desempeñado por Ley Sálica en esta guerra sin fin.
En mayo de 2016 el conflicto se agravó: Carlos de Borbón-Dos Sicilias publicó un comunicado aboliendo la ley sálica para su rama, permitiendo a sus hijas heredar el liderazgo de la Cámara.
Pedro reaccionó negándose a reconocer esta modificaciónargumentando que Carlos no tenía el poder de cambiar las reglas de sucesión de toda la Casa de Borbón-Dos Sicilias. Pedro sostiene que él es el jefe legítimo, según la tradicional ley sálica – sucesión masculina.
Carlos de Borbón-Dos Sicilias.
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carlos-sin hijos– quería abolir la ley Sálica para que su hija Chiara podría heredar. Esto intensificó el conflicto familiar y la disputa por el liderazgo.
¿Responderá la «rama menor»?
¿Carlos responderá a la carta de su prima? Como ha informado Beatriz Cortázar en Informalla llamada rama menor Mantiene su cargo a partir de la dimisión firmada por el Infante Don Carlos en 1900. -El abuelo de Peter-.
Se afirma que María Carolina seguirá siendo duquesa de Calabria pese a las objeciones de su familiar, a quien no le reconocen título alguno.
Desde este sector de la familia aseguran que No entrarán en controversias públicas y que prefieren evitar nuevas comunicaciones o «quejas estériles«, apelando al sentido moral e histórico que, según ellos, debe regir la Casa de Borbón-Dos Sicilias.
Aunque se barajó la posibilidad de responder oficialmente al comunicado del duque de Calabria, todo indica que finalmente ellos no se moverán.
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