ELMA CORREA | La escritora gana el Biblioteca Breve con una historia de amistad femenina y culpa en la frontera mexicana
Un verano inolvidable, sí, pero no en el Nueva York de Bad Bunny, sino en un barrio de Mexicali, una de las últimas ciudades de México antes de la temida frontera con Estados Unidos y territorio desértico marcado por la migración, la superstición y la pobreza. Allí nació y creció la escritora Elma Correa, autora de ‘Que parezca una accidente’ y ‘Mentiras que no te conté’, y allí ha regresado para ganar la 68ª edición del Premio Biblioteca Breve con ‘Donde termina el verano’, una novela sobre la amistad femenina, el fin de la inocencia y «la violencia estructural que atraviesa a los niños y mujeres en un lugar de paso marcado por la extrema pobreza».
[–>[–>[–>El galardón, dotado con 30.000 euros y convocado anualmente por la editorial Seix Barral, ha querido distinguir la «prosa hipnótica y precisa» de Correa, así como su capacidad para contraponer a un relato oficial de «feminicidios, pobreza y madres que callan» la honestidad y lealtad de la comunidad. Elena Ramírez, directora editorial del sello barcelonés, ha desvelado que el adjetivo «maravilloso» fue de uso común durante las reuniones de un jurado «asombrado» y convencido de haber encontrado un «mirlo blanco». «Es una novela maravillosa», ha resumido el escritor y editor Adolfo García Ortega. El fallo se ha dado a conocer este viernes en el Gran Teatre del Liceu, un día más tarde de lo previsto después de que la alerta metereológica obligase a aplazar la ceremonia de entrega del premio, originalmente programada para el mediodía del jueves.
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«Es maravilloso que se haya premiado una novela sobre la amistad entre mujeres y no sobre el Imperio Austrohúngaro o cosas de esas que hacen los hombres», ha celebrado Correa tras recoger entre risas, lágrimas e hipidos nerviosos un galardón que, ha recordado, lo más normal es que hubiera pasado de largo. «Soy mujer, no soy blanca y no tengo privilegios de clase, y en un país como México estas tres cosas son tremendas. Estadísticamente no tendría que estar aquí, pero mi madre me hizo creer que podía imaginar mundos distintos cuando me puso un libro delante», ha dicho.
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Presentada como una mezcla de ‘True Detective’, ‘La amiga estupenda’ y la capacidad de Alana S. Portero para iluminar entornos hostiles, ‘Donde termina el verano’ es la historia de Elisa y Aimé, dos amigas inseparables cuyos caminos se separan tras un verano que las marcará para siempre. La noche antes de que Elisa abandone la ciudad para ir a estudiar fuera gracias a una beca de atletismo, destaca la sinopsis, la responsabilidad de ambas en un suceso trágico fracturará no solo su amistad, sino a todo el barrio. Veinte años después, las dos amigas se reencuentran convertidas en personas muy distintas a las niñas que fueron. El escenario del libro, ha desvelado Correa, es el mismo en el que ella creció: Los Alamitos, «un barrio bravísimo a 30 metros de la línea internacional». «Yo no hago autoficción, voy a terapia, pero claro que hay mucho de mis amigas, de las relaciones que veo. Como escritora, mi trabajo es escuchar mucho», ha añadido la autora.
[–>[–>[–>«La frontera es en lugar donde terminan muchas cosas, no solo el verano», ha recordado, también desde el jurado, el escritor Santiago Roncagliolo para enmarcar una novela que pone el foco en «un laboratorio sociocultural en el que, en los noventa, coexistían los habitantes locales, las familias migrantes recién asentadas, los migrantes deportados y los migrantes con ganas de cruzar ‘al otro lado’, los grupos religiosos estadounidenses buscando adeptos entre la gente pobre, los médicos y enfermeras de los programas de asistencia social para zonas marginales y, durante un breve periodo de tiempo, un campamento gitano que causó muchísimo revuelo en la comunidad». Un contexto «violento y salvaje» al que Correa ha querido dotar de humanidad y calidez. «En estos entornos tan hostiles, las amistades tienen mucho de solidaridad», ha subrayado la autora.
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