¿ESTADOS UNIDOS DE EUROPA? | La agresividad de Trump alienta el federalismo europeo

No ocurre todos los días que un alto cargo del nivel de la presidenta del Banco Central Europeo mande un mensaje tan directo contra Estados Unidos: “Hoy estamos a dos días de cambios geopolíticos y geoeconómicos profundos decididos por el presidente de Estados Unidos. Creo que para Europa es el comienzo de un camino hacia la independencia. Trump lo llama Liberation Day. Yo considero que es un momento en el que debemos decidir ser dueños de nuestro destino juntos”, dijo este lunes Christine Lagarde. Hablaba de la necesidad de que la UE aproveche la oportunidad de unirse contra los aranceles que lanza este miércoles el presidente de Estados Unidos. Con pompa y boato, un anuncio en los jardines de la Casa Blanca de una guerra comercial global. Es la enésima llamada de atención a la UE.
De una u otra forma, lo han repetido los máximos líderes europeos desde que, el pasado 20 de enero, la nueva administración americana empezó a dejar claro que se dirige a colisionar contra la Unión Europea. Ese club que, según Trump, se creó para “joder” a Estados Unidos. El mismo que su vicepresidente, J.D. Vance considera una panda de aprovechados y, en público, asegura que es un territorio pseudodemocrático donde se manipulan elecciones y se censura la libertad de expresión. Tal fue su discurso en Múnich ante una atónita audiencia; el presidente de la Conferencia Internacional de Seguridad, que había organizado el cónclave, acabó llorando en su mensaje de cierre por la ruptura inédita de ocho décadas de relación trasatlántica que acababa de presenciar.
“Nunca hubiera pensado que tendría que decir algo así en un programa de televisión pero, después de las declaraciones de Donald Trump la semana pasada, está claro que a ese gobierno no le importa mucho el destino de Europa”, aseguró tras su victoria el nuevo canciller alemán, el democratacristiano Friedrich Merz. “Mi prioridad absoluta será fortalecer Europa lo más rápido posible para que, paso a paso, podamos realmente lograr su independencia de Estados Unidos”.
A continuación, la locomotora europea puso el dinero detrás de estas palabras. Se ha acordado invertir un billón de euros, el equivalente a dos tercios del PIB español, para modernizar sus infraestructuras y rearmarse y modernizar su ejército.
La Europa de la Defensa
Todo apunta a un nuevo ímpetu político en la construcción de la Unión Europea. Tras la unión monetaria y comercial, ahora se habla de la Europa de la Defensa. Esa es la clave de los próximos años y Trump, su catalizador.
“Trump nos ha puesto delante de nuestra responsabilidad, junto al presidente ruso Vladímir Putin”, dice en conversación con El Periódico Enrique Barón, expresidente del Parlamento Europeo y exministro de Transportes socialista. “Europa está en proceso de construcción. Hemos creado la moneda. Si creas una moneda, y compartes destino, ciudadanía y valores, pues tienes que defenderla. La Europa de la Defensa ya la teníamos en el tratado de Maastricht. Hemos hecho cosas pero no hemos dado el paso definitivo. Ahora hay que darlo”.
El credo básico de los federalistas europeos ya estaba presente en la Declaración de Schuman de 1950. Robert Schuman, ministro francés de Exteriores, proponía la creación de una Comunidad Europea del Carbón y del Acero cuyos miembros pondrían en común la producción de carbón y de acero, formada en su origen por Francia, Alemania Occidental, Italia, los Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo. Pero decía más: “el objetivo final de la Declaración Schuman es una federación europea”, apunta Barón, que también preside la Unión de Europeístas y Federalistas de España.
Auge de la propaganda europeísta
En redes sociales se está produciendo un fenómeno incipiente y novedoso: la presencia de vídeos de propaganda europea. No el clásico mensaje oficial de un funcionario europeo hablando de la bondad de la beca Erasmus o del interrail para jóvenes. Son vídeos agresivos que muestran la potencia de las empresas armamentísticas europeas y que enseñan a la UE como último recurso en un mundo tiránico dominado por Rusia, China y Estados Unidos.
En uno de ellos se pide explícitamente el regreso de la propaganda europea. Bajo ese lema, una serie de imágenes impactantes con música épica que muestran a un hombre fornido con la bandera de las estrellas europeas en sus gafas de sol, un paraguas formado por las banderas de los 27 que protege a una niña, o un montón de cañones que apuntan al cielo, de nuevo con las banderas comunitarias.
Otro se pregunta, ¿cómo se siente ser europeo ahora? Se muestra en un mapa a Estados Unidos, a Rusia y a China, mientras se escucha una música sórdida, que cambia cuando el vídeo enfoca en la Unión Europea: se muestra al Viejo Continente cubierto con la bandera de estrellas sobre azul, ondeante. Y mensajes como “Europa, tu firme guardián”.
Un tercero apunta directamente al poderío bélico de Europa, que ha emprendido el camino hacia el rearme pero no parte de cero. Si Estados Unidos gasta anualmente 850.000 millones en defensa, Europa invierte 400.000 por su parte.
Otros se jactan de que, tras las indicaciones de Trump de que no garantiza la defensa de Europa, las acciones de las empresas armamentísticas estadounidenses (como Lockheed Martin o Boeing) se hundieron en bolsa y las europeas (desde Rheinmetall a Airbus o BAE).
“Esa propaganda va en ese sentido, y desde luego no se veía antes en redes esa épica europea, pero sí de Estados Unidos, de Francia o de Reino Unido”, interpreta Gonzalo Martín, presidente de la mayor asociación juvenil proeuropeísta Equipo Europa. “Trump está provocando una ola, no sé si llamarla nacionalismo europeo, pero desde luego ha dopado el impulso federalizante, refuerza a las voces que piden que se constituya en federación y tenga una Constitución”. Tal vez, apunta, crear unos Estados Unidos de Europa, que era la idea inicial de los fundadores y de líderes como el británico Winston Churchill.
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