Feijóo se mostró en contra de la condonación de la deuda cuando el ministro Montoro (PP) la planteó en 2018

Alberto Núñez Feijóo lleva dos días centrado en refutar la quita de la deuda autonómica que el Gobierno de Pedro Sánchez ha planteado a las comunidades: hasta 83.252 millones de euros en total, que equivale al 25% de todo lo que deben. Además de censurar la idea por considerarla un pago de Sánchez a ERC a cambio de poder seguir en la Moncloa, el líder del PP subraya que una medida así supone perdonar a las autonomías que no han tratado “con rigor” el dinero público. Lo ha dicho señalando a Catalunya (gobernada por los nacionalistas y los independentistas la mayor parte de la historia democrática), aunque también lo podría decir apuntando a la Comunitat Valenciana o Murcia (que, por contra, han estado en manos del PP la mayor parte de ese tiempo) y son las comunidades con mayor volumen de deuda acumulada en relación a su PIB.
Esta posición de Feijóo contra la quita ya la mantuvo el político gallego en 2017 y 2018, años en los que era presidente de la Xunta de Galicia y en los que en el Gobierno central estaba Mariano Rajoy (PP). El ministro de Hacienda de entonces, Cristóbal Montoro, llegó a incluir en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 una disposición adicional (la número 136) que abría la puerta a poder aprobar ese mismo año una quita parcial o total de la deuda que entonces tenían las autonomías con el Estado (174.377 millones a mediados de 2018) o una mejora de las condiciones de esos préstamos (alargando plazos y/o bajando los tipos de interés). Las dos vías se pusieron encima de la mesa y algunos barones salieron enseguida a criticar la primera opción, la del perdón de la deuda. Uno de ellos fue Feijóo. Pero no estaba solo. También se manifestaron claramente en contra Cristina Cifuentes, entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, y Juan Vicente Herrera, jefe del Gobierno de Castilla y León.
«Ha quedado claro que no va a haber ninguna quita en la deuda de las comunidades autónomas, vamos a seguir ayudando a las comunidades a que puedan pagar su deuda, pero no a cambio de que unas paguen y otras no paguen», afirmó Feijóo el 12 de febrero de 2018 tras una comida de barones y Rajoy en Madrid. En aquel momento Galicia tenía 6.154 millones de euros en deuda del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), muy lejos de los algo más de 57.000 millones de Catalunya, pero una cantidad superior a la que tenían pendiente otras comunidades como Madrid, La Rioja, Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Canarias, Asturias o Aragón.
El político gallego planteó que había que buscar “mecanismos” para reestructurar la deuda, alargando plazos o renegociando los tipos de interés, pero “condonar, perdonar o dejar sin efecto” la deuda no lo veía posible porque va “en contra de cualquier principio moral y económico”, decía ya entonces.
Ante el ‘no’ de los principales barones del PP de entonces, el ministro empezó a trabajar ese plan ‘b’, el de la reestructuración, que es la vía que en estos momentos también ve viable Feijóo.
El modelo irlandés
Montoro empezó aquel mes de febrero de 2018 a preparar un perdón parcial de la deuda autonómica ‘a la irlandesa’. El entonces ministro de Hacienda lo comparaba con el mecanismo que el Banco Central Europeo aplicó a ese país en 2013 y que consistió en alargar plazos y bajar tipos de interés. Los expertos calcularon entonces que alargar de 10 a 40 años el plazo y bajar en medio punto el tipo podía equivaler a una quita de la deuda del 25%. En el fondo era una quita de la deuda, pero sin que se notara tanto y sin la carga moral que podía implicar un perdón.
Esa fórmula ‘a la irlandesa’ es la que aceptaría en estos momentos Feijóo para las comunidades autónomas. Lo dijo en un foro empresarial este martes a primera hora, cuando cargó contra la condonación y sí se mostró abierto a “reestructurar” la deuda facilitando esas dos condiciones (plazos y tipos). Sin embargo, en mayo, Sánchez presentó una moción de censura contra Rajoy, la ganó y el PP salió de la Moncloa. Todos los planes de Montoro se quedaron en nada.
Cuando su sucesora en el Ministerio de Hacienda, María Jesús Montero, aludió por primera vez a la necesidad de buscar algún tipo de alivio a la deuda autonómica (en septiembre de 2021, en la tribuna del Congreso de los Diputados), lo hizo de una forma muy genérica: “Cuando abordemos el modelo de financiación autonómica, tendremos que abordar la deuda acumulada y ver qué ocurre con la deuda”, dijo Montero al diputado de Compromis, Joan Baldoví, que había solicitado la comparecencia de la ministra en relación a los problemas financieros de Valencia. Finalmente, la negociación con ERC en noviembre de 2023 acabó perfilando la fórmula, en forma de quita.
Suscríbete para continuar leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí