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Hipotecas al 100%: menos barreras, más riesgos

Hipotecas al 100%: menos barreras, más riesgos
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  • Publishedfebrero 16, 2026



La realidad del mercado inmobiliario en España, con precios disparados y sin techo a la vista, ha hecho que los bancos de nuestro país estén cada vez más abiertos a ofrecer a sus clientes financiación por encima del 80% habitual: 90% hipotecas e incluso 100%. En principio, esto puede parecer una buena noticia para quienes buscan una casa propia en la que construir el futuro de su familia, pero es importante tener en cuenta la letra pequeña de esta posibilidad, porque no todo son ventajas.

Las hipotecas al 100% facilitan la compra de una vivienda porque eliminan una de las principales barreras de entrada para muchos españoles: la cuota inicial, que suele ser el 20% del valor total de adquisición. Un 20% al que hay que sumar aproximadamente otro 10% en gastos como notario, impuestos, tasación, etc. En total, un 30% que los compradores deberán tener ahorrado para adquirir la vivienda.

Si, por ejemplo, el valor del inmueble es de 200.000 euros, el ahorro necesario en una hipoteca al 80% rondaría los 60.000 euros. Una cifra elevada que muchos españoles no pueden permitirse en un país donde los salarios son bajos y los alquileres altos, dos factores que afectan decisivamente a la capacidad de ahorro de los ciudadanos. Sin embargo, al conceder hipotecas al 100%, y tomando el mismo ejemplo de 200.000 euros, el dinero que el comprador tendría que sacar de su bolsillo sería sólo de unos 20.000 euros, es decir, 40.000 euros menos que facilitando mucho la compra de una casa.

Las mejores hipotecas con financiación 100%

Hipotecas 100%: menos ahorros, más deuda

Esos 40.000 euros menos no son un ahorro para el comprador, son un pago aplazado con intereses: el banco suma esa cantidad a la que va a dar a través de la hipoteca al usuario, de tal forma que la deuda aumenta. Por ejemplo, en una hipoteca del 80% para una venta de 200.000 euros, el banco en realidad presta 160.000 euros; Si establecemos que es una hipoteca fija, a 30 años y al 3% TAE, las cuotas mensuales que tendrá que pagar el cliente rondarían los 670 euros.

Si en lugar de pedir el 80%, la hipoteca es el 100%, el banco presta los 200.000 euros íntegros del valor de la compra y, con los mismos valores que antes (hipoteca fija, 3% TAE, 30 años) la cuota mensual ascendería a unos 840 euros. Es decir, 170 euros más al mes durante 30 años.

Además, hay que tener en cuenta que cuanto más dinero preste el banco, más intereses tendrá que pagar el cliente por ello. En la hipoteca al 80%, el interés que paga el usuario durante los 30 años es de aproximadamente 81.600 euros en total, mientras que en ese mismo tiempo, pero con la hipoteca al 100%, los intereses que pagaría serían unos 102.000 euros en total. Unos 20.000 euros más en 30 años, unos 660 euros más anualmente.

Por tanto, las hipotecas al 100% solucionan un problema hoy, muy grave, en el acceso a la vivienda, pero pueden provocar otros a medio y largo plazo. Hay que tener en cuenta que la hipoteca nos acompañará buena parte de nuestra vida, en la mayoría de los casos entre 25 y 30 años, por lo que aceptar pagos más elevados ahora a cambio de poder acceder por fin a una vivienda puede ser pan para hoy y hambre para mañana. Volvamos al ejemplo de los 200.000 euros: una cuota mensual de 670 euros es elevada, pero relativamente asequible, sobre todo si compartes la hipoteca con alguien, como tu pareja. Por otro lado, 840 euros menos cada mes pueden convertirse en un agujero financiero importante e inasumible.

Los interesados ​​en contratar una hipoteca al 100% deben informarse bien de sus condiciones y hacer cuentas. Cualquier financiación que supere el 80% supondrá un mayor coste del préstamo hipotecario y mayores cuotas, lo que puede poner en peligro la estabilidad de la economía familiar a medio y largo plazo.

El motivo de las hipotecas del 80%

Las hipotecas al 80% tienen una razón de ser: proteger a los ciudadanos del sobreendeudamiento, evitar el exceso de crédito de los bancos y evitar una situación como la que se produjo en España en 2008, cuando mucha gente con hipotecas al 100%, incluso al 120%, lo perdió todo, y algunos bancos estuvieron al borde de la quiebra. El propio Banco de España recomienda a las entidades privadas no superar esta financiación por estos motivos.

Al financiar el 80% del valor de la vivienda, y no el 100%, el comprador se endeuda mucho menos y obtiene pagos más asequibles que, ante cualquier eventualidad, como la pérdida del empleo o un gasto inesperado, no comprometen tanto el pago mensual. De este modo, reduce considerablemente el riesgo de incumplir los pagos y afrontar un posible desalojo. Además, pagarás menos intereses, por lo que ahorrarás mucho dinero a largo plazo.

En lo que respecta a los bancos, las hipotecas del 80% les impiden prestar más de lo que deben y protegen su negocio en caso de que el cliente no pueda pagar. Por ejemplo, si el usuario solicita una hipoteca al 80% para una casa de 200.000 euros, la entidad aporta 160.000 euros de su propio bolsillo. En el caso de tener que realizar una ejecución hipotecaria y quedarte con el inmueble como pago, tienes el margen de esos 40.000 euros para vender la casa y recuperar tu dinero. Si por el contrario prestas los 200.000 euros completos, te quedas con la vivienda y su valor ha bajado un 10%, hasta los 180.000 euros, estarías perdiendo 20.000 euros.



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