Los errores tras la decoloración del pelo que hacen que ya no te crezca el pelo
Cambio de cabello oscuro a cabello rubioo incluso casi blanco, sigue siendo uno de los pedidos más habituales en los salones de belleza. La decoloración no pasa de moda, pero evoluciona y es más respetuosa con el cabello. Hoy en día ya no se entienden como un simple servicio de salón, sino como un complejo proceso técnico que pone a prueba la verdadera salud del cabello.
El objetivo ya no es sólo aclarar hasta el límite, sino Es necesario blanquear sin romper, sin vaciar la fibra. y sin comprometer el futuro del cabello. Técnica, química y mantenimiento posterior se convierten en los tres pilares a tener en cuenta. Porque, aunque una decoloración sea perfecta al principio, eso no quiere decir que esté perfectamente hecha, las secuelas también son fundamentales.
El diagnóstico, un verdadero punto de partida
Antes de empezar a hablar de decoloración, y como puede ocurrir en la consulta de un dermatólogo, no existe una decoloración segura sin un diagnóstico previo. «Antes de comenzar cualquier proceso, siempre realizamos la prueba de la mecha. No es opcional», afirma Carlos Ortigosa, experto en color y embajador de L’Oréal Professionnel. «Como colorista, mi responsabilidad es conocer la historia química y la resistencia estructural de cada fibra. No soy un adivino; Esta prueba es el semáforo que nos indica hasta dónde podemos llegar hoy para asegurarnos de que el cabello seguirá vivo mañana.
En la misma dirección va Beatriz Mariño, de Beatriz Peluquerías de San Sebastián y embajadora de L’Oréal Professionnel, que insiste en valorar la elasticidad antes de actuar. “Si tengo dudas sobre la fuerza del cabello, siempre hago una prueba de flexibilidad. El colorista debe tener en cuenta el estado real del cabello. y utilizar protectores para evitar romperlo. Para Pedro Moreno, responsable educativo de Jean Louis David, el error más común es minimizar el punto de partida: «No es lo mismo aclarar un cabello natural que un cabello cargado de pigmentos artificiales. «Los tonos muy oscuros o los negros poco naturales son realmente difíciles -a veces casi imposibles- de aclarar sin comprometer la salud del cabello. »
Rotura con decoloración
La rotura sigue siendo el gran temor asociado con la decoloración y no es algo que sucede por casualidad. “El cabello se rompe cuando se ignora su biología”, afirma Ortigosa. “El uso desproporcionado de oxidantes, la falta de protección de los puentes capilares o La falta de conocimiento de las herramientas térmicas es el verdadero culpableMariño, por su parte, señala que “cuando se desvanecen sin control, se rompen los puentes que unen nuestra cadena de queratina. El pelo queda abierto y expuesto, la materia interna se escapa y se ahueca» y añade un ejemplo visual de la mano del pan, «cuando quitamos la miga, el pan se rompe».
Pedro Moreno añade que muchas veces el problema no es la decoloración en sí, sino su mala gestión. “Cuando el cabello se rompe o se vuelve frágil, Generalmente no es por el producto, sino por una mala planificación. proceso o mantenimiento posterior”, explica el profesional, por lo que la decoloración requiere tiempo y organización para evitar problemas posteriores.
Metales, oxidación y ciencia del cabello.
Uno de los factores menos visibles, pero más determinantes en los fallos de decoloración, es la presencia de metales en la fibra capilar. “La mayoría de fracasos de decoloración no se deben al producto en sí, sino a lo que esconde el cabello”, afirma Ortigosa. “Los metales acumulados por el agua y la contaminación reaccionan con coloración y generan roturas y resultados impredecibles.
Así, en su protocolo la neutralización previa es fundamental: «Mi seguro de vida es Metal Detox de L’Oréal Professionnel. Neutralizamos el metal antes de comenzar, permitiendo un aclarado limpio, uniforme y, lo más importante, manteniendo la fibra intacta. Sin esta tecnología no hay magia posible. Beatriz Mariño coincide con el Importancia de protegerse por dentro y por fuera. “Utilizamos protectores internos como aglutinantes Blond Studio y aplicamos siempre el spray Metal Detox para evitar que los metales adheridos a la fibra reaccionen con el oxidante y rompan el cabello”, subraya la profesional.
Planificación del blanqueo
Uno de los grandes errores es seguir queriendo pasar de un extremo al otro en una sola sesión. “No se recomienda pasar de negro a rubio en un solo servicio.», advierte Mariño. “Vamos a sensibilizar la fibra, en muchos casos hasta que se rompa, se deben acordar con el cliente varias fases en diferentes días, dejando al menos una semana de margen y controlando volúmenes.
Ortigosa utiliza una metáfora muy clara: “Pasar de un tono oscuro a un platino polar es un maratón de alta costura, no una carrera corta”. Por su parte, Pedro Moreno cree que “muchas veces, el objetivo es aclarar cada vez más, como si un rubio muy claro fuera automáticamente más actual”. Y no siempre es así. Una rubia bonita es la que se mimetiza con la persona.no tan claro como sea posible. Con las rubias, realmente, menos es más.
Una entrevista que es un compromiso
Salir del salón con un rubio perfecto no es garantía si no realizamos un mantenimiento adecuado. “En mi salón no hay clientes de paso; hay proyectos de imagen«, dice Ortigosa. «No vendo un servicio, establezco un compromiso anual. Sin esta alianza entre técnica profesional y cuidado en el hogar, el lujo se desvanece.
Beatriz Mariño, por su parte, coincide y destaca que «lo ideal es no tocar más el cabello que ya ha sido decolorado. En un contexto global solo se trabaja el crecimiento de la raíz; en balayage, cada tres o cuatro meses, siempre con protectores y volúmenes bajos. De a poco y con buenas palabras. Pedro Moreno insiste en que la decoloración y el cuidado no se pueden separar».Convertirse en rubio significa reconstruir tu cabello. Las proteínas, los lípidos, la hidratación y el equilibrio del pH son fundamentales. Y por supuesto, mucho respeto por el calor: herramientas térmicas siempre con protección y temperaturas moderadas.
El ritual casero que marca la diferencia
Una vez que sales del salón, el cabello decolorado necesita disciplina. Ortigosa lo resume así: “La hidratación y las proteínas son una pareja sagrada. Lavar con cuidado, en agua tibia o fría y con champús sin sulfatos.«. Concluye que «sólo se realizan dos sesiones de blanqueamiento al año; el resto de visitas tienen como objetivo tratar, cuidar y mejorar la salud del cabello. Para Pedro Moreno también es importante “proteger el cabello del sol, el cloro y la sal, cortar las puntas con regularidad y escuchar cuando el cabello requiere descanso”.
Y más allá de un gesto preciso, el blanqueo se entiende hoy como un proceso acompañado en el tiempo. “No escatimes en tu cabello”, concluye Ortigosa. “Un blanqueamiento inadecuado puede costarle años de crecimientoPedro Moreno lo resume con una idea clara. “Hoy en día hay suficiente tecnología para lucir un rubio muy claro con el cabello perfecto. La clave es confiar en el criterio profesional y comprender que el color no es un momento en el tiempo, sino un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo.
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