Mi padre murió 2 días antes de ganar el contrato de UFC, reprimí mis emociones y entré en un bucle oscuro
Hecher Sosa (Arrecife, Lanzarote, 1995) debuta este sábado 14 de marzo en la UFC. Lo hace en el APEX de Las Vegas, en la cartelera preliminar de UFC Vegas 114, contra el brasileño Luan Lacerda (13-3), un especialista en jiu-jitsu con 11 victorias por sumisión.
El canario, con un récord de 14-1, se convierte en el quinto español activo en el roster de la compañía más importante de las MMA, junto a Ilia y Aleksandre Topuria, Joel Álvarez y Dani Bárez.
«Un chico de Lanzarote, de Los Alonso, un barrio de una pequeña isla que no sale ni en el Google Maps, que le tienes que dar zoom por 50 para encontrarla… Tener a todo un país en vilo y a tanta gente pendiente de mí, independientemente de que gane o pierda, esto para mí es un premio», asegura a este diario.
Su camino hasta aquí no ha sido solo deportivo. En septiembre, dos días antes de pelear en el Dana White’s Contender Series contra el invicto Mackson Lee, Hecher recibió la noticia del fallecimiento de su padre por cáncer, la misma enfermedad que se había llevado a su hermana un año antes.
La UFC le ofreció aplazar el combate; él se negó. Ganó por decisión unánime, Dana White le firmó el contrato y le regaló una nota que hoy lleva tatuada en el gemelo: «Sé la maldita razón por la que tu apellido signifique algo algún día». Lo que vino después, cuenta él, no fue tan épico: un duelo sin procesar, un bucle oscuro del que salió agarrándose a lo que ama -su familia, su hija, la pelea- hasta volver a sentirse entero.
Hecher Sosa, dedicando la victoria a su padre tras conseguir un contrato para la UFC
DWCS
Ahora, a días del combate, Hecher habla desde Las Vegas, donde lleva más de dos semanas de training camp con su equipo, el más largo y enfocado de su carrera. Asegura estar en su mejor versión: «Tengo una energía, una fuerza, una potencia y un hambre que nunca había tenido».
En esta entrevista, el ‘Guerrero Guanche‘ repasa su preparación, analiza a Lacerda, revive la noche del Contender Series que le cambió la vida, recuerda sus orígenes en el fútbol lanzaroteño y mira al futuro con la ambición de quien ya se ve peleando en el Madison Square Garden antes de que acabe 2026.
P.- Hecher, llevas meses visualizando este momento. Tú ya pediste pelear en marzo desde diciembre, cuando volviste de Punta Cana tras el duelo por tu padre. ¿Cómo ha sido ese proceso de pasar del luto a encender otra vez el modo competición?
R.- La verdad que fue muy difícil, tío. Fue muy difícil porque reprimí muchos sentimientos. Usé mucho todos los dolores como motivación para sacar el Contender adelante. Al final salió bien, funcionó, y cumplimos el objetivo, el sueño mío, el de mi padre en paz descanse.
Pero al llegar a la isla, tío, al llegar a Lanzarote me dio el golpe de realidad de que mi padre no estaba, de que no podía hablar con él, y sentí un vacío muy grande. Después también me pasó que se me acercaba mucha gente y no respetaba mi duelo, me pedía muchas cosas. Yo estaba pasando por un duelo, un momento difícil, y la gente me estaba metiendo mucha presión: «Tienes que estar aquí, una entrevista, un no sé qué, un no sé cuánto».
Y yo, tío, lo único que quería era estar solo, ¿sabes? No me apetecía que la gente me pidiese cosas porque estaba pasando un momento muy difícil y nadie respetaba ese momento. Entonces me tiré en un bucle un poco negativo, un poco oscuro. Y bueno, al final logré salir haciendo lo que amo, haciendo lo que me gusta y disfrutando de este camino.
El luto de Hecher Sosa tras la pérdida de su padre
Al final, estar con mi familia, con mi pareja, con mi hija, con mi perro, ir a la playa, entrenar, el deporte, estar aquí… ¿Qué me hace feliz a mí? Pelear, tío. ¿Qué me hace feliz a mí? Estar en Fight Week. ¿Qué es lo que amo yo? Esto, tío, esto es lo que amo.
Y me he centrado en eso, en el amor, en la gente que me quiere de verdad. He aprendido a decir que no a muchas cosas, que eso a veces cuesta, pero es necesario. Y hoy estoy donde estoy gracias a haber tocado un poco fondo, porque me ha hecho valorar más lo que quiero, saber más lo que quiero y enfocarme más en lo que quiero. Y hoy estoy al 100% y mejor que nunca.
P.- Dijiste que este parón te había venido bien «tanto física como psicológicamente». ¿En qué se diferencia el Hecher Sosa que se va a encontrar Lacerda respecto al que vimos en el Contender?
R.- Pues hay muchos cambios. Lo primero es que estoy descansado y al 100%. Lo segundo es que mi salud mental está perfecta y está enfocada única y exclusivamente en la pelea.
No tengo distracciones, no tengo nada que me cohíba, no tengo nada que me quite energía ahora mismo en la cabeza; mi única energía está enfocada en el 14 de marzo. Es la primera vez en mi vida que hago un training camp de 18 días en Las Vegas con mi equipo, enfocado única y exclusivamente en la pelea.
Yo al final, al ser padre de familia, tengo una vida muy ajetreada: estoy siempre pendiente de mi hija, del perro, de mi madre, hacer la compra, de la familia, de mi pareja… Tengo muchas cosas: entrevistas, reuniones, la empresa, la ropa, tengo mil cosas.
Hecher Sosa, en la sesión de fotos oficial de la UFC
Redes sociales
Y el venir aquí y estar 18 días aquí ha hecho que mi único foco sea mi rival, y lo he notado increíble, tío. Estoy súper focus y súper seguro de lo que va a pasar el 14 de marzo.
P.- Te fuiste a entrenar a Tailandia unas semanas. ¿Qué buscabas allí que no podías encontrar en casa? ¿Cómo ha cambiado tu preparación ahora que eres oficialmente peleador de UFC?
R.- Al final buscaba ponerme un poco a prueba con la gente, aprender y crecer como peleador. Yo siempre que he viajado, lo que busco es aprender y coger tips y detalles de diferentes peleadores del mundo que son élite, y seguir creciendo y ampliando mi abanico de técnicas y mi abanico de trabajo.
Salió a la perfección. Es verdad que tuve un par de inconvenientes en Tailandia. Primero tuve el jet lag; y junto a la deshidratación, tuve una rotura de fibra en el gemelo y después me salió un estafilococo, y me dejó… pues bueno, no pude estar al 100%, pero entrené la mente, tío, entrené la mente muchísimo.
Y aprendí muchísimas técnicas. No pude rendir al 100%, pero pude aprender a trabajar más técnico, con cabeza, y ese pequeño trabajo menos intenso me hizo poder apretar ahora para el training camp. Creo que el plan de Dios es perfecto, todo pasa por algo, y pasó así porque tenía que estar al 100% ahora y no en Tailandia.
P- Lacerda es un peleador brasileño, con 11 victorias por sumisión y un armbar reciente a Saimon Oliveira en UFC Río. Es un especialista en el suelo. ¿Te preocupa más su jiu-jitsu o su capacidad de engancharte en transiciones?
R.- Nada, al final está claro: un rival que tiene 13 victorias y 11 por sumisión, está claro que es un especialista en el jiu-jitsu. Cinturón negro de Brasil, pues está claro que tiene un jiu-jitsu muy peligroso. Pero tiene más cosas. La gente cree que solo es jiujitero, pero la verdad que patea bien, patea mucho.
Es lento a la hora de moverse, pero es contundente con los golpeos: siempre que tira algo, lo tira fuerte. Pero yo soy mucho más rápido que él.
Si valoramos su juego, está claro que su mayor peligro o su mayor destreza para finalizar una pelea es el suelo. Y contra mí, que soy muy superior en el striking, pues creo que será su base principal.
Cada pelea es un mundo. Yo no sé lo que él ha entrenado, porque tuvo dos derrotas en UFC, paró dos años, volvió con victoria. Pues me imagino que en ese parón, como yo tuve un parón y mejoré y crecí, él también tuvo un parón, mejoró y creció.
Entonces me espero al mejor Luan Lacerda posible. Me imagino que después de su victoria en el último UFC tendrá más confianza también, y me espero su mejor versión, porque yo estoy en mi mejor versión. Y te digo, traerá sus armas; yo traigo las mías.
Tiene su jiu-jitsu y tengo mis codos, mis rodillas, mis manos, mi lucha, mi movilidad. Soy 6 centímetros más alto que él, soy mucho más rápido que él. Yo me tengo que preocupar de su jiu-jitsu, sí, claro, como de todo en una pelea. Pero él es el que se tiene que preocupar.
P.- Has dicho públicamente que quieres ganar por KO y «hacer el mejor debut de la historia de un español en la UFC». Voy a pincharte un poco: ¿es una declaración de intenciones real o una forma de meterte presión positiva?
R.- No, no, es una declaración de intenciones real. Yo estoy entrenando para noquearlo, no para ir a los puntos. Yo sé que él tiene jiu-jitsu, vale, sí, pero él no tiene mi ritmo. Él se cansa mucho y no es tan efectivo con el golpeo como yo.
Me imagino que me intentará llevar al suelo; ahí se puede encontrar la rodilla y acabar en el hospital, o simplemente intentar llevarme al suelo, que se desgaste mucho, y acabar con un codazo y luego que le venga una ráfaga de golpes.
Al final es lo que te digo: él, para poder cumplir su juego, tiene que cerrar la lucha sin llevarse un golpe, después de cerrar esa lucha derribarme sin llevarse codos ni nada, derribarme, y después de derribarme que yo no me ponga de pie, controlarme y poder someterme.
«Lacerda tiene como seis puntos para llegar a lo que él quiere. Yo, con que él baje y le meta una rodilla, se acabó»
Él tiene como seis puntos para llegar a lo que él quiere. Yo, con que él baje y yo le meta una rodilla, se acabó, ¿sabes? Entonces, preocupaciones aquí tenemos todos, pero creo que él tiene más.
P.- Vamos a retroceder a septiembre. Tu hermana se fue en 2024 por cáncer, tu padre luchaba contra la misma enfermedad, y el domingo del corte de peso tu hermano te llama para decirte que tu padre ha muerto. La UFC te ofreció aplazar la pelea y tú dijiste que no. ¿En qué momento exacto tomaste esa decisión? ¿Hubo un segundo de duda?
R.- Pues yo no dudé en ningún momento porque, antes de venirme para Las Vegas, sabía que mi padre podía fallecer y lo hablé con él. Lo hablé con él y él me dijo: «Hijo, somos dos contra uno, estoy contigo. Vete a Las Vegas, no te quedes por mí. Si pierdes esta oportunidad por mí, me quedaría muy triste. Quiero verte cumplir tus sueños, vete».
Y él fue en parte también partícipe, el que me animó a venir y a luchar por lo que yo quería y por el sueño que no era solo mío, que también era de él, de mi familia, de mi hermana y de todos.
Y bueno, fue muy difícil, pero yo no dudé en ningún momento porque si él me había dicho que me fuese, ya se había ido de su cuerpo para viajar y estar aquí conmigo presente y ser dos contra uno como él me había dicho.
No lo iba a dejar pasar, ¿sabes? Al final estábamos aquí, teníamos que hacerlo. Un hombre con una misión.
Hecher Sosa, listo para su debut en la UFC
Y cuando alguien tiene un foco y está concentrado… Siempre uso el autodiálogo para mejorar uno mismo, para crecer, para afrontar situaciones, y esa frase fue la que me hizo sacar las fuerzas para pelear.
Es verdad que después de la pelea pues vino un bajón emocional muy fuerte, pero hice lo que tenía que hacer. Como hombre que soy, cuando doy mi palabra de que voy a estar en un sitio y voy a pelear, voy y peleo.
P.- Después de ganar, Dana White te dio aquella nota: «Sé la maldita razón por la que tu apellido signifique algo algún día». Ahora la llevas tatuada en el gemelo. ¿Qué significó para ti que un tipo como Dana, que ha visto miles de peleadores, se parara contigo varios minutos?
R.- Nada, la verdad que fue increíble, tío. Yo en el momento no lo asimilé muy bien porque estaba un poco en una nube, ¿no? Estaba como recién salido de pelea, la adrenalina, no sé si tenía el contrato o no, y fue como todo muy rápido. No lo asimilé demasiado bien.
Luego ya con los días pues empecé a asimilarlo, a entender el mensaje: ese orgullo para tu familia, para tu padre. Un mensaje muy bonito, muy profundo referido a mi apellido, referido a mi padre, que era un momento clave de mi vida. En TikTok y eso la gente se reía porque me tatué la frase y puse el nombre de Dana, pero la gente se tatúa gilipolleces así literal, y yo me tatué un momento clave de mi vida.
Fue un momento en el que fui un hombre, tuve resiliencia, saqué adelante con carácter y coraje una situación muy complicada. El momento más feliz de mi vida a nivel deportivo y el momento más triste de mi vida a nivel personal. Un momento que no olvidaré en la vida. ¿Cómo no tatuármelo, tío?
La nota de Dana White dedicada a Hecher Sosa y el tatuaje de ella en su pierna
Un mensaje tan profundo, tan bonito referido a mi padre, el día que el presidente de la UFC te firma.. Ahora está conmigo en mi cabeza, en mis pensamientos siempre, en mi corazón y también en mi piel.
P.- Dices que esa noche fue «el momento más feliz y a la vez el más triste» de tu vida. Cuando miras ese tatuaje, ¿te da fuerza o te sigue doliendo?
R.- Me sigue doliendo muchísimo. Es más, creo que me duele hasta más, ¿sabes? Es mi padre y todavía se me corta la voz, ¿sabes? Es complicado. Es muy complicado.
P.- Naciste en el barrio de Los Alonso, en Arrecife. Tu primer sueño era el fútbol: hiciste pruebas en la UD Las Palmas e incluso en el Watford inglés. ¿Qué habría pasado con Hecher Sosa si aquella expulsión en un partido de fútbol no hubiera existido?
R.- Yo creo que ahora mismo estaría jugando en una Tercera División o en Segunda División tranquilamente. No digo Primera, pero si me hubiese dedicado al fútbol como me dedico a las MMA, con esta profesionalidad, yo creo que podría haber jugado hasta en Primera, sinceramente. No creo que haya futbolistas que se dediquen tanto como yo. Cristiano Ronaldo y alguno más, pero pocos, ¿sabes?
La dedicación de un peleador de MMA es muy superior a la de un futbolista. Conozco a muchísimos futbolistas y no hay comparación de la dedicación, del trabajo y del sacrificio: entrenar mañana y tarde todos los días, golpes, cortes de peso, dietas… No hay comparación.
«Si me hubiese dedicado al fútbol como me dedico a las MMA, creo que podría haber jugado hasta en Primera»
Entonces creo que si me hubiese dedicado de esta manera podría haber llegado lejos en el fútbol, la verdad. No digo jugar en el Real Madrid, pero bueno, en un Segunda seguro. Pero como llevaba la vida que llevaba y tal, no hubiese conocido esta disciplina, no hubiese conocido esta calma, esta paz y esta templanza que me dieron las MMA.
Hubiese sido jugador del Lanzarote o en algún equipo de Las Palmas de Tercera seguramente, y hubiese compaginado eso con algún trabajo, ¿sabes? Que es lo que suelen hacer los chicos ahí en Lanzarote. Tengo muchos amigos que jugaban conmigo, que incluso eran suplentes míos en el fútbol, y están en Tercera o en Segunda, y eran suplentes míos. Entonces creo que mi camino hubiese ido por ahí: hubiese sido un futbolista con un trabajo con lo que compaginarlo, seguramente.
P.- Siempre dices que «la familia es lo más importante» y sales al octágono con una canción hecha por tu primo y tu hermana que repasa todo lo que has pasado. ¿Cómo vive tu madre y tu familia todo esto? ¿Qué te dicen antes de cada pelea ahora que tu padre ya no está?
R.- La verdad que sí, salir con la canción de mi primo Uellboy y mi hermana Nerea Sosa, pues al final es muy motivacional, porque habla de mi vida, nombra a mi padre, nombra a mi hija. Me hace enfocarme y entender por lo que lucho y lo que quiero, y al final lo que he conseguido.
Mi familia lo vive más que yo, se ponen muy nerviosos. Y bueno, al final, normal: cuando tú no controlas lo que va a pasar, pues te pones más nervioso. Y verlos tan metidos, tan enfocados, a veces graban vídeos en la pelea y la intensidad esa que le ponen… Se nota que me quieren, tío.
Y al final es lo que digo siempre: para mí el premio, el premio real, no está solo en ganar el 14 de marzo. Eso es un premio deportivo y vendrá; acaba un reto, empieza otro. Para mí el premio y la verdadera felicidad de esto es darme cuenta de cuánta gente me quiere, cuánta gente me apoya y cuánta gente me sigue, tío. Eso es algo increíble.
Hecher Sosa, luchador de UFC, sobre cómo vive su familia sus peleas
Como tú bien dices, un chico del barrio de Los Alonso, de Lanzarote, estar aquí y tener a todo un país en vilo, periódicos de todo el mundo pendientes y haciéndome entrevistas e interesados en mí. En mí, que no soy nadie, soy un chico que pelea. Es algo increíble, tío. Ese para mí es el verdadero premio, te digo.
Y lo que pase el 14 de marzo es disfrute y es consecuencia del trabajo, pero me da igual lo que pase. Yo voy a ganar, por supuesto, como siempre: a por todo, a darlo todo, a dejarme la piel y el alma dentro de la jaula. Voy siempre con esa actitud. Pero realmente, pase lo que pase, mi felicidad está en mi hija, mi pareja, mi familia. Ahí está.
P.- Eres el quinto español en el roster actual junto a Ilia y Aleksandre Topuria, Joel Álvarez y Dani Bárez. Ilia ha puesto las MMA en el mapa en España, pero tú eres el primer español en entrar por el Contender Series. ¿Sientes que abres una puerta distinta para los peleadores que vienen de abajo, sin el recorrido mediático de un Topuria?
R.- Sí, al final, ser el primer español que gana en el Contender con una historia como la mía, con lo que me pasó y demás, me ha posicionado en un alto standing aquí, tanto a nivel de España como a nivel UFC. Tengo un equipo de UFC grabándome toda la Fight Week. 24 horas conmigo. Eso no creo que se lo hagan a todo el mundo, ¿sabes?
También tuve un equipo de UFC grabándome la llegada a Lanzarote, tuve un equipo de UFC grabándome en Madrid, en Tailandia… Al final, claro, tienen esa expectativa hacia ti. Y eso es súper bueno; la verdad que a mí no me genera presión, a mí me motiva. Me hace ver o entender que la gente ve algo en mí o que confían en mí.
Si la gente que no ve mi trabajo diario confía en mí, ¿cómo yo, que trabajo 24 horas dedicado por y para esto, no voy a confiar en mí? Al final, ver que la gente me tiene en alta estima me hace creérmelo más y me hace sentirme una estrella.
Hecher Sosa, en la sesión de fotos oficial de la UFC
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Y cuando te sientes así, con esa confianza, estando aquí en el PI y rodeado de peleadores de alto nivel, de élite, pues claro que coges y dices: «Estoy aquí porque lo merezco, soy una estrella y voy a por todo y a por todos». Y el estar aquí me ha hecho sentir eso, tío, que puedo con lo que venga.
P.- Tu plan es ambicioso: pelear en marzo, luego en junio o julio, y cerrar el año con una tercera pelea, idealmente en el Madison Square Garden. Con solo un combate en UFC, ¿de dónde sacas la confianza para pensar ya en el MSG?
R.- Es más, incluso ganando esta sola, si no me sale la pelea para verano, podría pelear en el Madison Square. Al final ya viste la cartelera del otro día, la que vimos el 7 de marzo: hubo peleas súper aburridas de gente que era su primera pelea o debutaba en UFC, y debutaba en una cartelera como el T-Mobile con Charles [Oliveira] contra Holloway, un eventazo increíble. Había peleas en preliminares que tampoco eran tan relevantes. ¿Cómo no verme ahí?
Yo creo que si UFC está moviendo tanta maquinaria por mí y para mí, desplazándose a Lanzarote, siguiéndome, con mi historia y demás, ¿por qué no podría pelear yo en el Madison Square? Al final yo siempre digo: hay que crear planes. Yo tengo un plan a corto plazo, que es el 14 de marzo, que es en el que estoy enfocado 100%; un plan a medio plazo y un plan a largo plazo. Hay que tener el plan A, B, C y D para que no te cojan en bragas, como se dice.
«¿Por qué no podría pelear yo en el Madison Square? La UFC le dijo a mi agente que mi historia vendía mucho y querían potenciarla»
Entonces yo tengo mi plan. Ahora, que salga o no, no depende de mí. Me había dicho mi mánager Jason House que desde UFC le habían comunicado que como mi historia vendía mucho, querían meterme en eventos numerados, porque era un chico que vendía mucho, que tengo 70.000 seguidores y no había peleado en UFC todavía. Como que mi marca vendía mucho y querían potenciarla.
Después pues no se dio y peleo en el Apex, en un evento no numerado. Me da igual. Yo me vine aquí a ganar el pan, yo me vine aquí a pelear con quien sea, cuando sea, y demostrarme a mí mismo -no a nadie, a mí mismo- quién soy y a dónde puedo llegar. Entonces que sea lo que UFC quiera.
A mí me encantaría, yo tengo mi plan, pero me adapto a cualquier plan. Mientras pueda seguir peleando y disfrutando de esto, que es lo que amo, que venga lo que tenga que venir.
P.- Para cerrar, Hecher: llevas tatuada una frase que habla de hacer que tu apellido signifique algo. Cuando dentro de diez años alguien busque «Sosa» en el mundo de las MMA, ¿qué quieres que encuentre?
R.- Pues me gustaría que encontraran a un peleador todavía activo y con un muy buen récord. Un peleador que peleó contra gente muy buena, contra los mejores. Yo no te voy a decir que voy a ser campeón del mundo, la verdad, eso es trabajo y día a día pues se irá viendo el camino.
Voy a debutar el 14 de marzo; decirte «voy a ser campeón de UFC» y que luego llegue el 14 y pierda, sería un ridículo increíble. ¿Qué me gustaría a mí? Rankearme en el top 15 sería algo increíble que me encantaría y sería un sueño hecho realidad. Luego, a partir de ahí, pues seguiría soñando.
¿Dónde se ve Hecher Sosa en 10 años?
Pero creo que los sueños tienen que ser escalonados, creo que hay que ir escalón a escalón, ¿sabes? Yo no puedo empezar a hacer MMA y decir el primer día «voy a llegar a UFC», porque es la frase de moda.
Ahora todos los peleadores en España los entrevistas y todos dicen que van a ser peleadores de UFC. Tío, paso a paso, escalón a escalón, hermano. Date un chance (sic), relájate, no te metas más presión de la cuenta y disfruta del camino.
Yo confié en que podía llegar a UFC cuando entrené en London Shootfighters con Farid y Javid [Basharat] y Amir [Albazi], que eran peleadores de UFC, y me vi de tú a tú ganándoles asaltos y dije: «Coño, pues esta gente está ahí, ¿por qué yo no?». Eso me dio la confianza.
Pero haber peleado solo en España o tres peleas amateur y decir «voy a llegar a UFC»… Hermano, que no has peleado con nadie de tu peso de nivel, ¿sabes? Cálmate.
Entonces, claro, ¿qué me gustaría a mí dentro de 10 años? Pues seguir siendo un peleador activo, seguir practicando deporte. Que viesen a una persona que sigue siendo la misma persona que la que empezó, con valores y honor.
Siempre fiel a mi honor y a mi persona. Y un peleador que, gane o pierda, dio lo mejor de sí, nunca dijo que no y fue para adelante con todo. Y con eso yo me quedo. Después, el tiempo dirá y que pase lo que tenga que pasar.
(Hecher Sosa quiso terminar esta entrevista con un mensaje para el público español: «Gracias por darme voz y voto, por estar pendiente de mi carrera deportiva. Me gustaría mandarle un mensaje a todos los fans, a toda España, a toda la gente que me sigue: gracias de corazón por estar pendiente, por mandarme tantos mensajes. Me es imposible contestarlos a todos, pero es una locura cómo se vuelcan conmigo. Ese amor que me dan me lleva volando»)
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