Santander estima para Webster más de 300 M€ de sinergias de costes por tecnología y 400 millones por servicios centrales
El grupo cántabro ha adelantado algunas Sinergias de costes de 800 millones de dólares (676 millones de euros) con la operación y, como afirmó Botín en una conferencia con analistas, más de 300 millones de euros de las sinergias procederán de tecnología y otros casi 400 millones corresponderán a servicios centrales y sedes complementarias en el país norteamericano.
Webster Bank tiene sus oficinas y sucursales concentradas en el noreste de Estados Unidos, principalmente en cuatro estados: Connecticut, Nueva York, Massachusetts y Rhode Island. «Mantendremos las cinco sedes de Webster, y Connecticut, su sede histórica, será muy importante».
La adquisición «nos convierte en un banco minorista y comercial en Estados Unidos como en todos los países».
Como ha defendido el presidente del Santander, y pese a la incertidumbre geopolítica desatada por la Administración Trump y la depreciación del dólar, «si uno no está en EEUU no puede ser un banco global».
Respecto a la integración de Webster, Botín contextualizó en rueda de prensa que el banco norteamericano permitirá a Santander un crecimiento local más rápido en el financiación al consumo y automóviles (dado que el 80% del negocio de Webster es banca comercial), mientras que, por el contrario, Santander le ayudará a potenciar su negocio de banca corporativa y de inversión, donde tiene menos presencia.
Santander ha hecho un doble compromiso con Estados Unidos con Webster -que agregará dos millones de clientes generales y cuatro millones de clientes adicionales en otro negocio paralelo de depósitos y salud -y por Reino Unido con TSB -adquirida al Banco Sabadell y pendiente de cierre- porque «Eran los dos únicos mercados en los que nos faltaba escala y ahora la tenemos».
Recompras de acciones
En suelo estadounidense, las tres marcas del grupo permanecerán por el momento –Santander, Openbank y Webster-, aunque Santander será la punta de lanza. Y la adquisición del banco americano no implicará cambios en el consejo de administración del Grupo Santander.
A partir de ahora, la hoja de ruta de Santander pasa por priorizar el crecimiento orgánico y luego recompensar al accionista. En este sentido, el conjunto cántabro ha puesto sobre la mesa recompras de acciones de al menos 10.000 millones de euros con cargo al ejercicio 2025-2026. El primer tramo de 5.000 millones, ya aprobado, comenzará este miércoles.
En concreto, 6.700 millones serán en recompra de acciones, y los otros 3.300 millones procederán de la retribución ordinaria y del excedente de capital generado, ejecutables en el segundo semestre de 2026 y primer semestre de 2027.
Por otro lado, el presidente del Santander ha anunciado que «No habrá más adquisiciones atornillado o complementarios, al menos en los próximos años». Héctor Grisi, director general de Santander, ha afirmado sobre Webster que «esta es la última pieza del rompecabezas que nos faltaba para elevar nuestro perfil al siguiente nivel».
Asimismo, en la conferencia de analistas, Botín afirmó que su estrategia de Una transformación -la nueva estrategia por la que el grupo se rige por negocios globales y no por países- se desacelerará durante al menos un año en términos globalesya que las integraciones de Webster en EE.UU. y TSB en Reino Unido tardarán dos años, y el despliegue de One Transformation se centrará en mercados como Brasil, México o Chile.
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