Si EEUU despliega armas allí, tomaremos medidas
La OTAN se ha puesto a trabajar para calmar los ánimos en Groenlandia, la isla semiautónoma bajo soberanía danesa que donald triunfo quiere adquirir a golpe de talonario. «Se está planificando una actividad de vigilancia reforzada de la OTAN, denominada Arctic Sentinel», anunció el martes el coronel estadounidense. Martín O’Donnellportavoz del Mando Supremo de las Potencias Aliadas en Europa, quien confirmó la información divulgada esa misma mañana por el semanario alemán El espejo.
Dos semanas después de la reunión en Davos entre el presidente estadounidense y el secretario general de la OTAN, Marcos Rutteen el que establecieron, en palabras del propio Trump, «el marco para un futuro acuerdo sobre Groenlandia», la Alianza se mueve para demostrar a la Casa Blanca que la seguridad en el Ártico es un tema que le interesa.
El despliegue militar aún no se ha materializado. De momento, son sólo planes, y O’Donnell no quiso entrar en detalles. Según la información de El espejoSin embargo, la orden salió de la oficina de Alexus Grynkewichotro general estadounidense, que pidió iniciar los preparativos para reforzar la vigilancia en la isla ártica, rica en recursos naturales.
El semanario alemán sostiene que el primer borrador del plan de operaciones contempla la realización de maniobras regulares con buques de guerra, un mejor control del espacio aéreo mediante cazas de la alianza y la presencia de pequeños contingentes de fuerzas terrestres que podrían establecerse temporalmente en la isla ártica. Es un paso ambicioso, un paso que Rutte habría acordado con Trump.
Los ministros de defensa de la OTAN podrían discutir el primer borrador en Bruselas la próxima semana. Es la única manera de apaciguar al inquilino de la Casa Blanca, obsesionado con la seguridad de lo que definió durante su discurso en el Foro de Davos como «un trozo de hielo en medio del océano».
Trump reitera que Groenlandia es crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos –aunque la palabra “Groenlandia” ni siquiera aparece en la Estrategia de Seguridad Nacional que su Departamento de Estado publicó en noviembre– y que sólo Estados Unidos puede defenderla de las amenazas que representan Rusia y China.
En Davos, Trump renunció a utilizar la fuerza para imponer su ley, pero confirmó su interés en negociar con Dinamarca la compra de una isla cuyos habitantes dicen que no está en venta.
En Nuuk no bajan la guardia. Por Berthelsenmiembro del Comité de Reglamento del Parlamento de Groenlandia (Inatsisartut), se reconoce víctima del «terror psicológico» del presidente de Estados Unidos: «Es evidente que sus amenazas han influido tanto en mí como en mis colegas».
«Trump ha dado tantas razones diferentes que me siento confundido, porque las razones que ha dado podrían haberse resuelto mediante un diálogo cultivado, en el respeto mutuo, como aliados y sobre la base de las posibilidades ya existentes», dice el diputado del liberal Demokraatit, el partido del primer ministro, en conversación con este periódico. Jens Frederik Nielsen. «Pero, desde mi punto de vista personal, existe un deseo fanático de aumentar el tamaño territorial de Estados Unidos en kilómetros cuadrados».
En Moscú temen que la crisis dentro de la OTAN, instigada por Trump, acabe fortaleciendo la posición conjunta de los aliados en el Ártico, una región estratégica donde el Kremlin también tiene intereses. Por ello, el Viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi RiabkovAdvirtió que «si se instalan numerosos sistemas de defensa aérea estadounidenses en Groenlandia, Rusia tomará medidas».
La mano derecha del jefe de la diplomacia rusa, Serguéi LavrovNo especificó cuál sería la eventual respuesta de Moscú, pero recordó que este jueves vence el Nuevo START, un acuerdo que Rusia y Estados Unidos firmaron en 2010 y que limita el número de «armas estratégicas» que ambos países pueden tener apuntando a sus respectivas ciudades.
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