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la generosa propuesta que pudo salvar a ‘La Oreja’ y terminó en traición

la generosa propuesta que pudo salvar a ‘La Oreja’ y terminó en traición
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  • Publishedenero 19, 2026



La formación actual de la banda. Fuente: https://www.instagram.com/laorejadevangogh

Leire Martínez ha roto su silencio sobre la marcha de La Oreja de Van Goghrevelando que el verdadero motivo fue un profundo desgaste emocional y contractual. Lo que parecía un adiós amistoso se ha confirmado como un ruptura traumática por falta de transparenciadonde la posibilidad del regreso de Amaia Montero fue el colmo de una relación de diecisiete años.+1

La marcha del cantante donostiarra no fue una decisión de mutuo acuerdo, pese a lo que decía aquel frío comunicado oficial. Fuentes cercanas a la artista confirman que Leire se negó a firmar el texto porque no se sentía representada por unas palabras que ocultaban un Negociación fallida por su lugar en el grupo.. Es doloroso ver cómo un profesional que rescató a la banda en su peor momento ha acabado saliendo por la puerta de atrás por una gestión de egos mal resuelta.

La sombra de su predecesora siempre fue un peso difícil de manejar, pero el punto de inflexión llegó cuando la banda empezó a planificar movimientos estratégicos sin consultarla. Este desprecio profesional hizo que Leire tomara la decisión de priorizarla salud mental versus éxito empresarialrompiendo un vínculo que ya era puramente administrativo. La Oreja de Van Gogh ha perdido la voz y, lo que es peor, también parece haber perdido la sintonía con su propia historia.

La cláusula de discordia que hizo estallar al grupo

El verdadero detonante de la ruptura fue la propuesta de un nuevo contrato que limitaba la autonomía del cantante. Los músicos de la banda intentaron blindar el nombre del grupo ante la inminente gira de reencuentro con Amaia, algo que Leire interpretó como una falta de respeto a su carrera y su entrega incondicional. No era una cuestión de dinero, sino de reconocimiento y de no ser tratado como un “vocalista en alquiler” después de casi dos décadas al frente.+1

Este conflicto contractual sacó a la luz las costuras de un grupo que, a puerta cerrada, vendía una armonía inexistente. La realidad es que la comunicación entre los cuatro músicos y Leire se había reducido al mínimo, convirtiendo las giras en una ejercicio de supervivencia emocional constante. Al final, la negativa de Martínez a aceptar condiciones humillantes fue lo que precipitó el anuncio que conmocionó a los aficionados de toda España y América Latina.

El factor Amaia Montero: un regreso nunca confirmado

Durante meses, los rumores sobre un concierto especial de Amaia Montero con la banda rondaban en cada entrevista de Leire. La artista tuvo que soportar preguntas incómodas mientras sus propios compañeros mantenían una silencio ambiguo que alimentó el morbo medios de comunicación. Esta falta de apoyo del público por parte de Pablo, Álvaro, Diego y Xabi fue percibida por el cantante como una traición personal que le imposibilitó seguir compartiendo escenario.

La «reina del pop» original nunca confirmó su regreso permanente, pero su mera sombra fue suficiente para desestabilizar el ecosistema de la banda. Para Leire, no se trataba de competir con el pasado, sino de exigir un presente donde su identidad no fue cuestionada cada vez que Amaia publicaba una foto en las redes sociales. El grupo prefirió coquetear con la nostalgia antes que proteger la estabilidad de quien les había dado sus últimos grandes éxitos.

Una declaración sin firma y una traición televisada

Resulta revelador que el anuncio de la marcha de Leire se publicara un lunes por la tarde, de forma unilateral y sin su consentimiento previo. Este gesto fue la confirmación definitiva de que la relación estaba rota más allá de lo profesional, evidenciando una gestión de crisis totalmente desastrosa por la agencia del grupo. Leire se enteró del momento exacto de la publicación casi al mismo tiempo que el resto de mortales, lo que en privado calificó de deslealtad.

La reacción de la afición no se hizo esperar, apoyando abrumadoramente a una Leire que siempre demostró una elegancia impecable ante los ataques. Sin embargo, detrás de esa sonrisa en los photocall se escondía una mujer que Estaba luchando por no ser borrado de la foto. de un grupo que ella misma ayudó a mantener con vida. La televisión y la prensa del corazón no han hecho más que confirmar lo que muchos sospechaban: el negocio se comió la música y la amistad.

El futuro de Leire Martínez fuera de la LODVG

Ahora que todo se ha calmado, Leire prepara su regreso a la industria con un proyecto personal donde tiene el control total. Ya no tendrás que pedir permiso para ser ella misma ni tener que justifica tu valor cada noche ante un público que buscaba otro rostro. Su partida, aunque dolorosa, ha sido un acto de liberación necesario para una artista que todavía tiene mucho que decir por su cuenta y riesgo.

La Oreja de Van Gogh, por su parte, tiene el reto de demostrar que son algo más que una marca comercial alimentada por la memoria de los noventa. El público es soberano, y muchos han prometido no volver a comprar entrada si el grupo no ofrece una explicación convincente sobre su trato a Leire. La música española ha perdido a uno de sus grupos más estables, pero ha ganado un solista con una historia de superación que apenas comienza.





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