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El salmorejo no lleva agua, sino 1 kg de tomates, 200 g de pan y 100 ml de aceite

El salmorejo no lleva agua, sino 1 kg de tomates, 200 g de pan y 100 ml de aceite
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  • Publishedjunio 28, 2026



Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, la La gastronomía tradicional se convierte en nuestro mejor aliado para combatir el calor.

Y entre todos los preparativos del verano, el salmorejo cordobés destaca como el rey indiscutible de las mesas españolas.

Esta crema fría, de origen humilde pero de profundo arraigo cultural, no sólo ofrece un alivio refrescante inmediato gracias a su textura y temperatura de consumo, sino que se ha consolidado como una pilar fundamental de la dieta mediterránea.

Más allá de su capacidad para hidratarnos en los días más asfixiantes, las propiedades del salmorejo aportan múltiples beneficios para la salud.

Su ingrediente principal, tomatees un fuente excepcional de licopenoun poderoso antioxidante que protege nuestras células contra el envejecimiento y ayuda a mantener la salud cardiovascular.

Cuando se tritura junto con el aceite de oliva virgen extrala absorción de este compuesto se multiplica exponencialmente.

Además, el uso de un buen aceite de oliva proporciona ácidos grasos monoinsaturadosconocido por regular los niveles de colesterol.

Pepe Rodríguez y Jordi Cruz.

Pepe Rodríguez y Jordi Cruz.

Por su parte, el ajo aporta propiedades antisépticas y vasodilatadoras, haciendo de este plato un cóctel natural de vitaminas A, C y E que fortalece el sistema inmunológico y protege la piel de los efectos del sol.

Sin embargo, a pesar de sus inmensos beneficios y de ser un plato aparentemente sencillo, la receta perfecta suele desencadenar intensos debates entre los profesionales de la cocina.

La controversia sobre cuál es el fórmula exacta para conseguir esa textura aterciopelada tan característica ha llegado hasta los paladares más exigentes de la televisión.

Ingredientes

Ingredientes

  • 1 kilo de tomates pera (muy maduros y rojos)

  • 200 g de pan de molde (con buena miga)

  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra

  • 1 diente de ajo

  • 10 gramos de sal

  • Un sutil toque de vinagre de jerez

Paso 1

Lavar bien los tomates y cortarlos en cuartos (no es necesario pelarlos)

Paso 2

Cortar los 200 g de pan de molde en trozos medianos.

Paso 3

Pela el diente de ajo y córtalo por la mitad a lo largo para quitarle el germen central (el hilo verde del interior). De esta manera evitarás repetir

Paso 4

En un bol grande añadir los tomates picados, el pan, el ajo y 10 g de sal.

Paso 5

Remueve un poco con las manos o con una cuchara para que los ingredientes entren en contacto.

Paso 6

Tapar el bol y meter en el frigorífico durante 1 hora.

Paso 7

Saca el bol del frigorífico y vierte todo su contenido en una batidora o procesador de alimentos de alta potencia.

Paso 8

Licúa a máxima potencia durante 3 o 4 minutos. Hay que conseguir una base completamente fina y homogénea.

Paso 9

Ahora reduce la velocidad a nivel medio y, con la batidora en marcha, vierte los 100 ml de AOVE muy poco a poco, en chorro continuo.

Paso 10

Puedes agregar un toque sutil de vinagre de jerez.

Paso 11

Para una finura extrema, muy al estilo Jordi Cruz, pasar el salmorejo por un colador chini para quitar cualquier resto de piel o pepitas.

Paso 12

Devuelve el salmorejo al frigorífico hasta el momento de servir para que esté bien frío.

Paso 13

Servir en platos hondos y decorar la superficie con huevo duro picado, unas lonchas de jamón ibérico y unas últimas gotas de AOVE.

Para alcanzar la excelencia, el plato fusiona magistralmente los dos métodos de los chefs. El proceso comienza con el secreto de Pepe Rodríguez, basado en la tradición y descanso.

Primero, picar los tomates y el ajomezclado con pan y sal. Entonces, se dejan descansar en el frigorífico una o dos horas para que la miga se ablande de forma natural con el propio jugo del tomate.

Entonces el secreto de Jordi Cruz y su obsesión por la técnica: Se licúa la mezcla a máxima potencia durante varios minutos y luego se vierte el aceite poco a poco en forma de hilo con la batidora en marcha.

De esta manera, un Emulsión perfecta y una textura sedosa de alta cocina.

Respetando la pureza de sus ingredientes y el equilibrio exacto de sus cantidades, un salmorejo con criterio, sabor y salud que exigen los paladares expertos.



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