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Comparativa: Volkswagen T-Roc – Peugeot 2008

Comparativa: Volkswagen T-Roc – Peugeot 2008
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  • Publishedabril 1, 2026



La llegada del nuevo Volkswagen T-Roc, más grande y con motores híbridos ligeros, nos permite comparar este modelo de Volkswagen, el más vendido de la marca en los últimos años en Eeuropa y en nuestro mercado, con el Peugeot 2008, líder de ventas de la marca y referente en el segmento, que también ha sido recientemente actualizado con una nueva variante, ahora con hibridación y distribución por cadena, de su motor de tres cilindros.

Los coches de tipo SUV de los segmentos B y C se han convertido en los nuevos reyes del mercado sustituyendo a los compactos de toda la vida. Así, en España, por ejemplo, el año pasado se vendieron 20.000 Peugeot 2008 por solo 3.700 Peugeot 308 y 18.700 Volkswagen T-Roc por apenas 7.300 Volkswagen Golf. El T-Roc se vendió un 21% más, pese a estar en año de traspaso y el 2008 creció un 18% en ventas hasta liderar ambos sus respectivas marcas. Son, por lo tanto, dos superventas con diferencias apreciables, pero que se dirigen a un público muy similar; clientes que quieren un coche de marca generalista, pero con ese plus de diseño y calidad que sugieren tanto Volkswagen como Peugeot.

Vaya por delante que, aunque muy próximos en todos los aspectos, sobre todo en longitud y en características técnicas, estos coches pertenecen, sobre el papel, a segmentos distintos. El 2008 es lo que se conoce como un B-plus, es decir, un coche del segmento B, pero que ha crecido tanto que se ha metido de lleno en el superior, mientras que el T-Roc es un C-menos, es decir, un coche de segmento C, pero más corto que el resto de los modelos del segmento.

Así, mientras que el T-Roc tiene un B-SUV auténtico por debajo, el T-Cross, un C-SUV auténtico por encima, el Tiguan, y un B-SUV coupé más o menos a su misma altura, el Taigo, el 2008 cubre el espacio de T-Cross, T-Roc y Taigo con una única propuesta y deja que sea su hermano mayor, el 3008, el que se mida con el Tiguan. Eso significa que podríamos haber comparado el 2008 con el más pequeño T-Cross, con el más crossover Taigo o con el propio T-Roc, pero hemos elegido este último por dos motivos: por ser el que está más cerca en tamaño y porque acaba de recibir una remodelación completa.

Dimensiones y diseño del Peugeot 2008 y el VW T-Roc

Puestos uno al lado del otro, comprobaremos que las diferencias son mínimas, aunque significativas. Veamos. En longitud, el Volkswagen es 7 cm más largo (4,37 metros contra 4,30) y, sobre todo, tiene una mayor distancia entre ejes (2,69 contra 2,60). La diferencia de batalla es una primera pista de la diferencia de plataformas, pero la más significativa es la cota de anchura: 1,82 para el Volkswagen y 1,77 para el Peugeot. La diferencia de altura, por su parte, es poco significativa. 1,57 metros para el T-Roc y 1,55 para el 2008.

Y es que mientras que el Peugeot 2008 comparte la plataforma con su hermano pequeño, el 208 y con algunos de sus primos como los Opel Corsa y Mokka, el DS3 Crossback, el Alfa Romeo Junior, el Jeep Avenger o el Lancia Ypsilon, todos coches del segmento B, el nuevo T-Roc de segunda generación está construido sobre la plataforma MQB-Evo del Grupo Volkswagen, la misma que usan el Golf, el León, el A3 y un montón de coches más del grupo. En definitiva, que el Peugeot es un coche con una plataforma de segmento B venido a más y el Volkswagen un coche con una plataforma de segmento C, en teoría más sofisticada, pero muy modestito en sus dimensiones.

El diseño interior del Peugeot es el típico de la marca, con el ya famoso i-cockpit, esa fórmula que combina un volante pequeño, una instrumentación digital que se consulta (el que puede), por encima del volante y una pantalla central de gran formato para prácticamente todas las funciones ya que no hay apenas botones físicos. El botón de arranque está detrás del volante, el cambio en la palanquita de la consola, aunque tenemos levas para un accionamiento manual y tenemos cargador de móviles, diferentes huecos para objetos y una calidad percibida más que correcta para un coche de su segmento.

El Volkswagen T-Roc tiene un diseño más limpio y más en línea con lo que hacen el resto de las marcas. No hay inventos extraños. Tiene un volante redondo que, viniendo del Peugeot parece de camión, pero que tiene el tamaño correcto, una instrumentación digital mejor, con más información y más clara, una pantalla central más grande y el cargador en la consola. El mando para el cambio, detrás del volante, nos gusta menos que la palanquita del Peugeot y el botón de puesta en marcha está en la consola. Los botones del volante han dejado de ser hápticos, afortunadamente, en las puertas hay cuatro mandos de elevalunas (antes solo había dos) y solo el mando de luces merecería un mejor tratamiento. La calidad de ensamblado es correcta, pero por lo que respecta al tacto de los plásticos y a la sensación de calidad percibida, el T-Roc está un punto por debajo del Peugeot que tiene un aire algo más premium.

Plazas traseras y maletero

La habitabilidad trasera es mejor en el Volkswagen, que es un coche más nacho al usar una plataforma más ancha. A la altura de los codos, el Volkswagen ofrece 6 cm más de los que mantiene 5 a la altura de los hombros. Además, tiene un cm más de altura a techo desde la banqueta y ésta está situada 6 cm más alta, lo que permite sentar a los usuarios de una manera más erguida y cómoda. La única cota en la que el Peugeot es mejor es, sorprendentemente, la distancia entre filas a pesar de la mayor batalla del T-Roc. El francés ofrece un centímetro y medio más, aunque su banqueta es también un cm más corta, de modo que hay empate técnico en ese apartado.

Y por lo que respecta a los maleteros, la victoria del Volkswagen T-Roc en este apartado es inapelable. Y no porqué tenga un maletero grande, que también, sino porqué el del Peugeot es muy pequeño. El T-Roc tiene una capacidad de 475 litros, correcta para su tamaño. Además, tiene un notable doble fondo, útil para enrasar el piso con el umbral de carga y los asientos abatidos.

El 2008, por su parte, se queda en 341 litros, que son 130 menos que su oponente y eso se nota a la hora de meter bultos. El espacio de carga del Peugeot es más corto y estrecho y aunque también tiene doble fondo, es claramente más bajo. En ambos casos, el abatido de los asientos traseros se hace por partes asimétricas, pero en el Volkswagen sigue habiendo más espacio y se nota claramente que es un coche más ancho y con más distancia entre ejes.

Mecánicas híbridas ligeras para 2008 y T-Roc

Dos motores híbridos ligeros de gasolina, pero con características diferentes. El Peugeot monta la última evolución del motor de 3 cilindros y 1,2 litros que tantos problemas dio con su famosa correa de distribución en baño de aceite. Esa correa ya no existe, ahora la distribución es por cadena y el motor, que rinde 136 CV se complementa con un propulsor eléctrico de 29 CV que, en momentos muy puntuales y a muy baja carga puede llegar a propulsar el coche en solitario.

Por su parte, en el T-Roc encontramos la eterna mecánica de cuatro cilindros y 1,5 litros del grupo con la novedad en este coche (no en otros del grupo) de la hibridación ligera, en este caso con un motor eléctrico de 19 CV que no llega nunca a mover el coche por sí mismo, sino que apoya al de gasolina. Ambos tienen inyección directa, turbocompresor de geometría variable y cuatro válvulas por cilindro.

Los motores van acoplados a cajas de cambios similares de doble embrague, pero con siete velocidades en el T-Roc y solo seis en el Peugeot. Evidentemente, ambos son automáticos y de tracción delantera. En el Volkswagen habrá, más adelante, versiones de tracción total, pero con el motor de dos litros TSi mientras que en el Peugeot la posibilidad de 4×4 ni existe ni existirá pese a que algunos de sus primos como el Jeep Avenger o el Alfa Junior sí tienen esa posibilidad.

Cómo van el Peugeot 2008 y el Volkswagen T-Roc

En el apartado de consumo, hay una notable diferencia teórica a favor del modelo francés que homologa una media de 4,9 litros por 5,8 del Volkswagen. Eso hace que el Peugeot se quede en 111 gramos por km de CO2 y su rival alcance 132 gramos con una consecuencia importante en el precio ya que el Volkswagen paga impuesto de matriculación del 4,75% y el Peugeot no. En el mundo real, las diferencias se mantienen, pero se acortan. En nuestra prueba, el Peugeot ha gastado 5,6 litros y el Volkswagen 6,3.

Los motores son más diferentes de lo que parece. Es cierto que la potencia final es similar, pero en el Volkswagen se nota que los cuatro cilindros otorgan al motor un mayor empuje desde medio régimen para arriba. En baja ambos son perezosos, pero la mayor potencia del motor eléctrico del Peugeot se nota. El francés acelera con prontitud y estira bastante, aunque si queremos mantener un ritmo vivo, debemos recurrir más al cambio y usarlo manualmente, El motor del T-Roc es más lleno, con más par y se nota a medio régimen, con una mayor facilidad para recuperar. El motor del Peugeot es más puntiagudo y el del Volkswagen más suave.

En el apartado de la rumurosidad, el 2008 parece que esté mejor aislado todo él, con pocas vibraciones, pero su motor es más ruidoso, sobre todo cuando se trata de estirar más las marchas. La calidad de rodadura es buena en ambos y los ruidos aerodinámicos se notan un poco más en el T-Roc, sobre todo si circulamos a velocidad constante en autopista.

El comportamiento dinámico de ambos es muy típico de las respectivas marcas. La suspensión es McPherson en ambos delante y de barra de torsión detrás con estabilizadora delantera en ambos casos. Los equipos de frenos también son parecidos, con discos ventilados delante y macizos detrás y el Volkswagen tiene un poco más de goma. Además de llantas más grandes (19 contra 18), los neumáticos son más anchos y de perfil más bajo.

En autopista, el comportamiento de los dos coches es muy parecido. El Peugeot tiene una suspensión que filtra bien y un motor que recupera bien en las cuestas. La búsqueda del confort ha hecho que se elija un tarado relativamente blando de suspensión, pero que no llega a ser mareante en ningún momento. Por el contrario, el Volkswagen viaja con mayor aplomo. Más ancho de vías y con una suspensión ligeramente más firme, es siempre más estable sin dejar de garantizar un confort elevado.

En carretera y como dijimos antes, el comportamiento es el típico de cada marca. El Volkswagen es un coche muy estable, con una buena entrada en curva, ligeramente subvirador, muy fácil de conducir incluso a buen ritmo. Pisa bien, traza bien las curvas, con fidelidad a lo que marca la dirección, tiene pocas inercias, pero se nota que pesa más y que tiene una dirección menos incisiva.

El Peugeot, por su volante más pequeño, da una mayor sensación de deportividad al volante y el chasis acompaña esa sensación. El 2008 es claramente más ágil, con una dirección más directa y con un eje trasero que va bastante más suelto lo que le proporciona una mayor agilidad. La suspensión blanda, sin embargo, genera inercias y condiciona un poco el comportamiento a buen ritmo. En cualquier caso, ambos cumplen perfectamente con lo que se espera de un coche de este tamaño, de orientación familiar y con un buen confort de marcha.

Precios del Peugeot 2008 y el Volkswagen T-Roc híbridos.

Ventaja muy clara a favor del Peugeot. Este coche en el equipamiento máximo GT Exclusive cuesta 29.360 euros con las únicas opciones de la pintura metalizada (600 euros, pero con el techo siempre en negro), el sistema grip control con modos de conducción fuera de carretera y neumáticos mixtos (520 euros), el techo de cristal (1.000) y la rueda de recambio (320 euros). En acabado básico Style, sin embargo, cuesta 22.780 euros.

El T-Roc en este acabado R-Line cuesta 37.995 euros con las ofertas en vigor, un precio muy elevado al que hay que añadir de 470 a 1.225 euros extras si queremos pintura bicolor, gratis en el 2008, 1.040 euros por la suspensión pilotada, 1.245 euros para el techo de cristal, 635 para el equipo de sonido Harman Kardon, 2.425 para la tapicería de cuero, 1.040 para un paquete con cámara de 360 grados (ojo porqué sin ese paquete no lleva ni la trasera), mantenimiento de carril y head-up display y 855 del navegador, que en el Peugeot es de serie. Con este mismo motor en el acabado Más, el T-Roc cuesta desde 32.610 euros. En las versiones tope de gama el equipamiento es similar. El Peugeot lleva navegador, asientos eléctricos con masaje y calefacción y cámara de marcha atrás mientras que el Volkswagen, que puede llevar más opcionales, solo supera al Peugeot en el hecho de llevar faros adaptativos y volante calefactado.

La relación precio-equipamiento, por lo tanto, es muy favorable al Peugeot que, con más equipamiento, cuesta unos 8.500 euros menos. ¿Se justifica tanta diferencia de precio, aunque una parte sea por el tema del impuesto de matriculación? Pues depende de qué necesitemos. El T-Roc es un poco más coche en algunos aspectos. Es algo más potente, que no más rápido, puede tener más equipamiento si lo pagamos aparte, aunque de serie está menos equipado, tiene más espacio detrás y más maletero, de modo que es mejor en un uso familiar y tiene un comportamiento dinámico un poco más estable, aunque no tan ágil. Y, eso sí, gasta más que su rival francés.

Por lo tanto, independientemente de si lo queremos básico o muy equipado, el Peugeot es una mejor opción si nos atenemos a la factura final. El nuevo T-Roc es mucho mejor coche que se antecesor, pero el precio que la marca pide por él es elevado y, en este sentido, el Peugeot, con las correcciones de precio que ha aplicado Stellantis en todas sus marcas, sale un poco más a cuenta.



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