La nueva confesión de Iñaki Urdangarin pone en alerta a la infanta Cristina
La publicación de las memorias de Iñaki Urdangarínnoble ‘Todo lo que vivimos: Triunfos, derrotas y aprendizajes’ha vuelto a situar su figura en el centro de la atención mediática e, inevitablemente, también en la Infanta Cristina. A pocos días de que el libro vea la luz, el ex duque de Palma ha concedido una entrevista a RAC1 en la que ha profundizado en las motivaciones que le llevaron a escribir su historia y las consecuencias personales que este ejercicio de memoria ha tenido en su entorno más cercano. “Estoy en un momento vital en el que necesitaba explicarme, mirar al futuro.«, afirma Urdangarin, sugiriendo que el libro no es sólo una historia del pasado, sino también una declaración de intenciones sobre la nueva etapa que atraviesa a sus 58 años.
La confesión de Iñaki Urdangarin


en conversación con Jordi BastéY expresándose en un catalán fluido y familiar, el exjugador de balonmano repasó algunos de los capítulos que componen la obra. Sin embargo, también reconoció que no se ha contado todo. “Cuento experiencias de mi vida que creo que son importantes, pero otras que prefiero callar.«, señaló, marcando así una línea roja en una historia que, pese a su vocación confesional, mantiene espacios de silencio deliberado. Esta decisión de omitir ciertos episodios ha despertado especial interés, sobre todo por el impacto que sus palabras pueden tener en la familia real y, en particular, en la madre de sus hijos.
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista llegó cuando Basté le preguntó directamente si el Infanta Cristina y sus cuatro hijos habían tenido acceso al manuscrito antes de su publicación. La respuesta fue clara y diferenciada. “A mis hijos les gustó mi libro porque es un homenaje a ellos mismos.«Explicó con visible orgullo, destacando que el proyecto tiene como eje central a Juan, Pablo, Miguel e Irene. En cuanto a su ex esposa, confirmó que ella también lo ha leído y que, aunque «esta satisfecho”, el proceso no estuvo exento de matices, ya que “Tuvimos que retocar algunos capítulos.”después de leerlo.
Este reconocimiento de ajustes posteriores demuestra que el contenido toca episodios sensibles. Urdangarin admite que narra experiencias que inevitablemente afectaron a su familia, tanto en los momentos de éxito como en los de declive. “Cuento las experiencias de mi vida, tanto buenas como malas, que inevitablemente les han afectado.«, señaló, evitando entrar en detalles concretos. Aunque la separación entre ambos se hizo oficial hace dos años, el ex duque no escatima en elogios para quien fue su compañero durante un cuarto de siglo: «Ella es una mujer maravillosa. Ha sido una gran suerte estar a vuestro lado durante 25 años.Respecto a si otros miembros de la Familia Real han leído el libro, simplemente dijo que “no lo sé”.
La historia también aborda uno de los capítulos más duros de su vida: su paso por prisión tras ser condenado por el caso Nóos. Con la perspectiva que da el tiempo, Urdangarin reconoce que no volvería a elegir una cárcel de mujeres, decisión que tomó en su momento para evitar especulaciones y reducir el ruido mediático. Esa elección, en sus propias palabras, fue “un castigo muy duro«La experiencia carcelaria marcó un antes y un después en su forma de entender la vida, hasta el punto de afirmar que «El Iñaki que sale no es el mismo que entró. Tiene diferentes prioridades”.
Iñaki Urdangarin, más valiente que nunca


Lejos de presentar su salida de prisión como el fin del sufrimiento, el ex deportista describe un período de dislocación personal. Explica que mientras el mundo seguía su curso, con todos concentrados en su trabajo y su rutina, él tuvo que reconstruirse desde cero. “Cada uno está en su mundo, en su trabajo, en su día a día, y estás muy fuera de lugar”, reflexiona, evidenciando la dificultad de reintegrarse no sólo laboral, sino también social. En este proceso, afirma haber aprendido a valorar aspectos que antes pasaban a un segundo plano.
Por primera vez, también ha revelado que el infanta elena Llegó a visitarlo “varias veces” durante su estancia en prisión, un gesto que no había trascendido hasta ahora. También menciona a Cristina de Borbón-Dos Sicilias entre las personas que le acompañaron en aquel momento, mientras que no ofrece detalles sobre el resto de miembros de la familia real. Las comunicaciones fueron estrictamente limitadas: “Nadie podía llamar, tenía algunos números, pero era solo de mi familia, mi esposa, mis hijos y mi madre.«, explica. Su primer encuentro con el rey Juan Carlos se produjo durante uno de sus permisos penitenciarios, mientras que con Felipe VI y la reina Letizia No volvió a coincidir.
En el plano sentimental, Urdangarin insiste en que la ruptura de su matrimonio fue consecuencia directa del desgaste que le provocó el proceso judicial y los seis años de prisión. “Llegó un momento en que nos hicimos amigos.«, afirma al describir la evolución de su relación con la infanta Cristina. Sin embargo, reconoce errores en la gestión de esa transición y admite que sus decisiones causaron dolor tanto a su entonces esposa como a sus hijos».Tenía motivos para empezar una nueva vida.«, sostiene, en un intento de contextualizar el inicio de su relación con Ainhoa Armentía.
Respecto a su actual pareja, se muestra abiertamente enamorado y agradecido. Confiesa que encontró en ella a una mujer que lo escuchaba y, sobre todo, “que no tiene prejuicios contra mi«. Lo describe como una fuente de energía y esperanza en una etapa de reconstrucción personal: «Me da vida, me da esperanza. Toda esta mezcla me hace tomar esta decisión«, declara vinculando su nueva relación con el impulso de mirar hacia adelante. En ese sentido, el libro también se presenta como parte de ese renacimiento vital.
En el tramo final de la entrevista, Urdangarin asume sin matices la responsabilidad de su carrera. “Soy responsable de todas las decisiones que he tomado a lo largo de mi vida, tanto buenas como malas.«, reconoce, situando a sus hijos en el centro de cualquier proyecto de futuro. Aunque ya son adultos, insiste en que sigan siendo el eje de su vida y que mantiene con la infanta Cristina una relación basada en el respeto mutuo».Sé que la infanta está muy contenta por mis procesos y yo por los de ella.«, añade, antes de concluir con una declaración que resume su estado actual: «Estoy muy feliz. No es una comparación si es mejor antes o después, pero estoy feliz.”.
Con estas declaraciones, Iñaki Urdangarin no sólo anticipa el contenido de una memoria destinada a generar titulares, sino que lanza un mensaje claro sobre su presente. La confesión pública, mesurada y selectiva, sitúa al Infanta Cristina en una situación delicada, obligado a convivir con una historia que, aunque revisada y parcialmente retocada, vuelve a revelar uno de los capítulos más complejos de la historia reciente de la monarquía española.
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